BORRASCA LEONARDO
La borrasca Leonardo desborda los ríos de Castilla y León
Más de diez ríos de la Comunidad se mantienen bajo la alerta de la Confederación Hidrográfica del Duero

Aspecto que presenta el río Carrión a su paso por la capital palentina
El paso de la borrasca Kristin y la recién llegada Leonardo a la Península Ibérica han provocado el aumento de los caudales de los ríos en España, un efecto del que no escapa Castilla y León. Y es que a pesar de que Leonardo penetrará completamente en la Comunidad a partir de hoy, lo cierto es que sus primeras señales ya dejaron huella en diferentes cauces castellanos y leoneses durante la jornada de ayer.
De hecho, este mes de enero se posiciona como el más lluvioso en los últimos 30 años, de acuerdo con la Agencia Estatal de Meteorlogía (Aemet). Así lo señaló, en declaraciones a Ical, el jefe de Predicción , Jesús Gordaliza, quien agregó, igualmente, que también se ha anotado una anomalía de -0,2 grados del valor medio de temperatura, «un valor que no es significativo».
Al cierre de esta edición, se mantiene en aviso rojo el río Huebra a su paso por el municipio salmantino de Puente Resbala;dos en nivel naranja, el Cea en Valderas (León) y Valderaduey en Villárdiga (Zamora) y 14 en amarillo, el Cea en Sahagún (León), la provincia de Palencia tiene dos afectados, el Carrión a su paso por Villoldo y el Pisuerga en Cordovilla. El Duero en el punto de control de Saucelle-Duero (Salamanca), el Eresma a su paso por la capital segoviana.
En Valladolid hay dos ríos afectados, el Cea en Megeces y el Duero en su punto de control de San Miguel del Pino. Mientras que Zamora tiene siete avisos, el Castrón en Villaveza de Valverde, el Negro en Santa Eulalia de Rionegro, el Valderaduey en Benegiles, el Órbigo a su paso por Manganeses y Santa Cristina de la Polvorosa, además del Tera en Camarzana de Tera y Mózar de Valverde.
«Llevamos un episodio de borrascas atlánticas encadenadas, con mucha agua, nieve y viento, y febrero se inicia con la misma tendencia», avanzó, para advertir que este «tren no se detiene» que continuará, al menos, durante los próximos siete días. Esta situación provoca que todo lo que venga de fomrato lluvia pase a los suelos y debido a su actual asaturación, esta escorrentía la llevará directamente a los ríos, que aumentarán mucho más su nivel porque seguirán llegando borrascas estos siguientes días con precipitaciones asociadas.
La actual situación climatológica, marcada por las incesantes lluvias, también ha beneficiado a los embalses del Duero, llenando sus cuencas, que en solo una semana ganaron ocho puntos, aunque todavía no alcanzan el nivel de hace un año.
En concreto, en la cuenca del Duero se almacenan en la actualidad 4.893 hectómetros, 627 más que la semana anterior, con lo que la reserva se encuentra al 64,4%, cuando hace un año el volumen de agua embalsada era de 5.510 hectómetros y se situaba al 72,5% (8,1 puntos más).
Con respecto a la media de los últimos diez años, la misma se sitúa en 4.565 hm3, lo que representa el 60% de la capacidad, 4,4 puntos menos que actualmente.
En el total estatal, la reserva hídrica almacena 37.706 hectómetros cúbicos (hm3) y está al 67,3% de su capacidad, según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) consultados por Europa Press. Durante la última semana los embalses han ganado 4.516 hm3, o lo que es lo mismo, el 8,1% de su capacidad.
La CHD señaló, además, a dos grandes sistemas hidráulicos, el Tormes y el Águeda. Así, apuntó que, al alcanzar un nivel considerable, la gestión de los embalses pasa a centrarse en mantener el denominado resguardo, es decir, un volumen adicional libre destinado a la laminación de posibles avenidas provocadas por episodios de lluvias intensas.
«Esta circunstancia es especialmente relevante en el contexto actual, marcado por un notable incremento de las aportaciones de agua, aunque sin llegar a niveles críticos», ha añadido el Organismo de cuenca. Como consecuencia de este aumento de caudales, se están produciendo desembalses «significativos, aunque se mantienen dentro de parámetros habituales y seguros».
En el caso de León, la Diputación movilizó todos sus medios para poder garantizar la circulación de las carreteras. Desde las seis de la mañana, los medios se pusieron en marcha debido a las cotas de nieve, otro de los fenómenos que han traído las últimas borracas a Castilla y León y cuyo deshielo espera a que también afecta al aumento del caudal de los ríos.
Semovilizaron tres camiones, una fresa y dos pickup con base en el Parque del Bierzo; un camión y una pickup con base en el Parque de Astorga; y diez vehículos pesados, dos ‘pickup’ y una furgoneta del Parque de León. A las labores de limpieza de carreteras de alta montaña, más comunes en estas fechas, hay que sumar las tareas en viales de los municipios del alfoz de la capital leonesa, que también se vieron afectados por la nieve.
La nieve forzó a cerrar el tráfico en diferentes carreteras de la provincia de León, entre ellas la la LE-5204 por El Morredero hasta Corporales, la LE-4210, de Vega de Espinareda a Burbia así como el acceso al Puerto de Ancares en la LE-4211. Las inundaciones provocaron los cortes en varias carreteras provinciales como la LE-5705, la LE-5703 a la altura de Bustillo de Cea, la LE-6704 a la altura de Saelices del Río y la LE-232 a Villamol. A primera hora de la mañana de ayer se reabrieron la LE-5703, LE-6704 y LE-6706. Por otra parte, un deslizamiento de un terraplén requirió el corte de la vía provincial LE-5124 de LE-5250 por Oencia al límite de la provincia de Lugo a partir de la localidad de Villarrubín.
Con respecto a los desperfectos que las crecidas de los ríos están ocasionando, el presidente de Asaja Castilla y León, Donaciano Dujo, manifestó ayer en León los perjuicios que esto podría suponer. «Podrían suponer perjuicios para el sector de cara al verano, especialmente en los rendimientos del cereal».
Un escenario que tildó de «abandono» a los ríos. «Se salen porque ha llovido, pero también porque, en muchos casos, ya no existen esos ríos que se hicieron en las concentraciones parcelarias», recalcó. Las condiciones climáticas, prosiguió, han provocado que el año no haya sido fácil para el sector. «Ha resultado dificultoso hacer la sementera de 2025-2026 porque al principio no llovía y no se podían llevar a cabo las labores, mientras que al comenzar las lluvias los trabajos han sido «engorrosos».
El encharcamiento que se está produciendo en algunas zonas también provoca que hay producción sin recolectar en algunas zona de Castilla y León de patatas, remolacha y maíz, producciones para las que el encharcamiento es «perjucial», precisó. Además, ante los «altísimos costes», no se han realizado las labores «como se tenían que hacer» en muchos casos, como en los abonos. «Si ahora no podemos entrar de manera pronta a hacerlas, la verdad es que este año no pinta bien en cuanto a las producciones que podemos tener», añadió.
Por otro lado, en Palencia, la tendencia al alza del río Carrión provocó que algunas zonas permanecieran afectadas por inundaciones y cortes de acceso. En concreto, el carril bici y las zonas peatonales del Parque Ribera Sur permanecieron ayer por la mañana cortadas, y el paso peatonal hacia Sotillo de los Canónigos desde el Pabellón Municipal también estuvo cerrado, aunque el acceso por la parte trasera sigue siendo transitable.
La Confederación Hidrográfica del Duero informó que la tendencia del caudal es descendente. A las 00.00 horas del 4 de febrero, el caudal superaba los 102 metros cúbicos por hora, aunque descendió a 90 metros cúbicos por hora a las 09.48 horas.
La alcaldesa de Palencia, Miriam Andrés, insistió en la necesidad de tomar precauciones. «Nadie sabe dónde puede estar el desborde. Afortunadamente, en Palencia parece que de momento está controlado, así que recomendamos mucha precaución». La regidora destacó la coordinación con Protección Civil y el trabajo de bomberos y policía, que permanecen atentos a la evolución del río y a la seguridad de los ciudadanos.
Por otro lado, en Valladolid cabe destacar la crecida del río Pisuerga. el río Pisuerga a su paso por la capital alcanza a fecha de hoy un caudal de 387,22 m3/s, mientras que hace 24 horas el caudal se situaba en 242,56 m3/s, experimentando una subida fuerte, aunque aún sin llegar a duplicar su caudal y descartando, por ahora, que la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) lo incluya en su lista de avisos. El río Esgueva se posiciona en 7,03 m3/s con un caudal en tendencia descendente.
En Zamora, el Ayuntamiento pidió prudencia a la ciudadanía a la hora de transitar por los cauces urbanos. «Seguimos atentos a la evolución del caudal de los ríos en la ciudad. En este momento, permanecemos atentos a la evolución del río Valderaduey, que está en alerta roja en la localidad de Villardiga, 40 kilómetros, aguas arriba de la capital zamorana»,según advirtió el primer teniente de alcalde y concejal de Promoción Económica y Proteccion Ciudadana, David Gago.
«La Policía Municipal está vigilando la zona de Villagodio y Vista Alegre para hacer un seguimiento de la evolución del caudal. Como en otras ocasiones, seguimos pidiendo prudencia en las inmediaciones de los cauces urbanos, Duero, Valderaduey y Valorio», insistió.