CONSEJO DE GOBIERNO
Castilla y León combatirá la soledad no deseada y el abuso de pantallas en los jóvenes en el nuevo plan de servicios sociales
Blanco apuesta por dar continuidad a “un sistema útil, eficaz y moderno” con 251 millones para avanzar en la transformación tecnológica

Isabel Blanco comparece tras el Consejo de Gobierno junto a Carlos Fernández Carriedo.
El Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León dio este martes el visto bueno al nuevo Plan Estratégico de Servicios Sociales, texto impulsado por la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, mediante el cual se ofrecen respuestas a las nuevas necesidades sociales, como la soledad no deseada, la búsqueda de alternativas y soluciones para seguir extendiendo los cuidados en el domicilio, la transmisión intergeneracional de la pobreza o el uso abusivo de pantallas por adolescentes y jóvenes, todo ello con un presupuesto de 251 millones de euros en los cuatro años de vigencia del plan.
Con esos casi 251 millones de euros, el Plan Estratégico de Servicios Sociales 2026-2029 se enfoca en “consolidar la transformación tecnológica del sistema”. Con este proyecto, el Ejecutivo que lidera Alfonso Fernández Mañueco busca “mejorar el sistema y ratificar el compromiso de la Junta para que los servicios sociales de la Comunidad sigan siendo los mejores de España, porque eso repercute en el bienestar de las personas de Castilla y León”.
Según explicó la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades y vicepresidenta de la Junta, Isabel Blanco, en declaraciones recogidas por Ical, la Comunidad actualmente cuenta con un sistema de servicios sociales “útil, eficaz y moderno, que incorpora la innovación adaptada a los nuevos tiempos”. Ahora, con este plan, que explicó “es dinámico”, pretenden “consolidar el sistema para seguir siendo referentes a nivel nacional”.
Para Blanco, el plan anterior ha demostrado que la Junta ha realizado “un uso útil y eficaz de los fondos Next Generation, que han contribuido notablemente a esa transformación”. “Esos fondos se han gastado de una forma eficiente, para mejorar la calidad de los servicios prestados, con una apuesta por la innovación tecnológica y la simplificación administrativa de muchos de los trámites”.
El texto al que ha dado luz verde el Ejecutivo autonómico es una obligación legal de la Ley de Servicios Sociales de Castilla y León, y aborda de manera anticipada los ejes prioritarios, las líneas estratégicas y las directrices necesarias para abordar los grandes retos en la materia en los próximos cuatro años. El gran objetivo es seguir mejorando la atención a las personas vulnerables de este territorio, dando continuidad al gran proceso de transformación emprendido durante esta legislatura para seguir adaptándose a una sociedad en pleno cambio. Para ello, el Plan incorpora todas las herramientas existentes, especialmente las derivadas de la innovación social, pero también la permanente formación de los profesionales del sistema.
La filosofía del Plan se establece en dos grandes líneas estratégicas. La primera de ellas es continuar la senda del texto anterior, para seguir consolidando el sistema de Servicios Sociales como una red universal que integra los recursos, programas, actividades, prestaciones o equipamientos necesarios y en el que confluyen, de manera coordinada, las diferentes administraciones y entidades sociales, lo cual es la piedra angular para llegar a todos los rincones de la Comunidad.
La segunda es acometer una profunda actualización para dar respuesta a las nuevas necesidades sociales, como sucede con la soledad no deseada, la búsqueda de soluciones y alternativas para seguir extendiendo los cuidados en el domicilio a personas en situación de dependencia o con discapacidad, la lucha contra la pobreza y su transmisión intergeneracional, o abordar las adicciones sin sustancia, como el uso abusivo de las pantallas entre adolescentes y jóvenes. De manera transversal, se da el impulso definitivo a la transformación tecnológica de todos los servicios, a través del fomento de la innovación social y la aplicación de los últimos avances al servicio de las personas más vulnerables.
Por tanto, mediante el texto impulsado por la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades se pretende apuntalar unos Servicios Sociales de cobertura universal con prestaciones y servicios de alto valor añadido y basados en la innovación y el conocimiento inteligente. La Administración autonómica es la garante de todos ellos, para lo cual precisa de la colaboración de todos los agentes que actúan en este ámbito: tanto las entidades del Tercer Sector como las corporaciones locales.
Precisamente, el Plan es vinculante para todas las administraciones públicas de la Comunidad, pero también para las organizaciones sociales privadas que presten servicios financiados con fondos públicos, según informa la Junta a través de un comunicado.
El Plan Estratégico de Servicios Sociales de Castilla y León 2026-2029 se estructura en dos grandes apartados: uno de diagnóstico del contexto actual —el punto de partida— y el segundo, que es la planificación estratégica propiamente dicha, en la que se definen las líneas, los objetivos, los implicados, las actuaciones y medidas, su temporalización, la memoria económica y el sistema de evaluación y seguimiento.
En cuanto al contenido por materias, se organiza en cuatro ejes sectoriales que suman 116 actuaciones previstas. El primero es el de mejora general del sistema de Servicios Sociales, el segundo aborda la autonomía personal y los cuidados de larga duración, el tercero la inclusión social, la lucha contra la violencia de género y contra la pobreza y el último se centra en la familia, la conciliación y la protección a la infancia.
El segundo eje —cuidados de larga duración— es el que cuenta con un mayor presupuesto: 146,7 millones de euros, mientras que el destinado a conciliación e infancia casi alcanza los 72 millones. El tercer eje supera los 28,6 millones de euros. Para el bloque general de mejora del sistema se han presupuestado 3,7 millones.