GRIPE AVIAR
Castilla y León cubre con 6,5 millones el sacrificio de aves y la desinfección por la gripe aviar
La Junta aprueba una primera fase de medidas de control ante los siete focos registrados en la Comunidad

Gallina en una granja, en una imagen de archivo
El momento de "máximo riesgo" que sigue presente en Castilla y León por los focos de gripe aviar, con su correspondiente impacto económico y laboral, despierta la reacción de la Junta en forma de medidas de control por un montante de 6,5 millones de euros para cubrir tanto el sacrificio de aves como la desinfección de las explotaciones.
Este presupuesto, aprobado en el Consejo de Gobierno celebrado este jueves, se engloba en una "primera fase" consistente en la limpieza e higiene según afirmó el portavoz del Ejecutivo autonómico, Carlos Fernández Carriedo. En cuanto a la segunda fase, el también consejero confirmó que "será muy inmediata" su activación y consistirá en la compra de nuevas aves para procurar la reposición. después de haberse sacrificado más de 2,1 millones gallinas tras los siete focos registrados en la Comunidad.
Castilla y León
El Gobierno confina todas las granjas de aves para contener la gripe aviar con focos en Castilla y León
Ricardo García
"Son actuaciones que lo que va a permitir es que estas empresas y estas actividades no tengan que asumir importantes costes en esta materia y, de esta forma, para que puedan volver a la actividad. De no realizarse estas actuaciones, seguramente estaríamos inviabilizando la actividad productiva, estaríamos perjudicando el empleo, estaríamos dificultando la oferta al mercado de estos productos y en consecuencia el impacto que estamos teniendo sobre el conjunto de los consumidores y el crecimiento de inflación, especialmente en el sector del huevo", trasladó Carriedo en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno.
La primera cuantía aprobada por la Junta de Castilla y León alcanza los 6,5 millones para cubrir gastos derivados del sacrificio, la limpieza, la desinfección de las explotaciones agrarias afectadas por la influenza aviar. "Y en definitiva, el impacto económico que de ello se deriva", añadió Carriedo.
Estas primeras medidas de control que se aplica ante este brote son las que están establecidas en la normativa comunitaria, en la legislación y el protocolo nacional. Asimismo, se han establecido planes de contingencia, que son los aprobados por el Gobierno y que tienen como fin evitar tanto la propagación de la enfermedad como el impacto económico que puedan causar en el sector que, según dijo Carriedo, tiene una doble vertiente: sobre el sector productivo y sobre el empleo asociado al mismo, y los consumidores.
"De no ser por este esfuerzo económico, muchísimas actividades productivas no podrían volver a la situación previa porque no podrían asumir los costes", reflejó el portavoz de la Junta en el término de aquellos trabajadores afectados. Por el lado de los consumidores, su impacto se traduce por la subida de la inflación y del precio los huevos, si bien Carriedo confirmó que no hay desabastecimiento en el mercado. "Afortunadamente, Castilla y León es una gran productora de huevos. Dentro del contexto nacional, España produce más de lo que consume, pero estamos ante un problema internacional y hay que ver el mercado como un todo y lo bueno sería que se recuperara la producción cuanto antes, que es la forma de asegurar un cierto control de los precios vía oferta", expresó al respecto.