Diario de Castilla y León

PROYECTO RETECHFOR

El Gran Hermano de los bosques de Castilla y León

Castilla y León y Canarias unen recursos en el proyecto RetechFOR para recopilar datos precisos de las masas forestales y, con ayuda de la IA, hacer inventario y avanzar en prevención y extinción de incendios

Uno de los drones que recopilan datos para el proyecto RetechFOR.

Uno de los drones que recopilan datos para el proyecto RetechFOR.E. M.

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Valladolid

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Castilla y León posee la masa forestal más grande de toda España, motivo más que suficiente para usar todas las herramientas disponibles a la hora de documentarla. No solo eso, sino que tras los terribles incendios que tuvieron lugar el pasado verano en la Comunidad, cada vez es más necesario avanzar en las medidas de prevención y extinción del fuego. Todo ello, además, utilizando las tecnologías más modernas como la inteligencia artificial y los vuelos no tripulados a gran altura. Eso es, en esencia, lo que pretende realizar el proyecto RetechFOR, una iniciativa de innovación tecnológica que mediante distintos tipos de dispositivos de medición pretende crear un ‘Gran Hermano’ de los bosques, analizándolos al detalle y generando amplias bases de datos.

El proyecto RetechFOR nace de la colaboración entre las comunidades autónomas de Castilla y León y Canarias, con el respaldo del Gobierno de España, y con la meta de encaminar la innovación tecnológica a un conocimiento exhaustivo de los bosques y las masas forestales de ambos territorios.

Concretamente, en su página web, la iniciativa de la Red Tecnológica y territorial para el monitoreo forestal y la reducción de desastres ambientales como palancas para el desarrollo de la Bioeconomía Forestal se presenta con el «objetivo principal de contribuir a la reducción de los daños provocados por incendios forestales y otros desastres ambientales mediante la aplicación de tecnologías innovadoras». «En particular, RetechFOR apuesta por la digitalización avanzada del sector forestal, la integración de plataformas aéreas y satelitales con sensores de alta precisión y el uso intensivo del análisis de datos (Data Analytics) para mejorar la gestión del territorio forestal», añade el portal.

Con esta carta de presentación queda claro que el proyecto es tan amplio como ambicioso, más aún cuando no se pone límites a la hora de incorporar todas aquellas iniciativas de desarrollo tecnológico que puedan aportar nuevas ideas. Así lo destaca Javier Ezcarra, coordinador de Servicios de la Dirección General de Patrimonio Natural y Política Forestal, quien incide en que RetechFOR es «un proyecto de innovación tecnológica dirigido al sector forestal en un sentido amplio».

Ezcarra apunta, además, que el proyecto «se ejecuta a través de diversas líneas de actuación, en ocasiones subvenciones a, normalmente, centros tecnológicos, universidades, empresas de innovación, o o incluso por parte de los medios propios de las comunidades autónomas para para la mejora de sus de sus sistemas; o ayudas a a empresas para para avanzar en la digitalización y en la implantación de nuevas tecnologías».

Dentro de esa alianza forjada entre Castilla y León y Canarias, las tareas se encuentran igualmente divididas. A la comunidad canaria le corresponde la parte relacionada con «aprovechar la captura de información desde el aire por parte de sensores remotos, a través tanto de lo que popularmente se llaman drones nes, aeronaves no tripuladas, pero también de aeronaves de mayor altitud a la altura casi de los satélites y que vuelan sin sin piloto y pueden capturar información de de áreas muy extensas». De hecho, tal es el nivel de innovación que acoge RetechFOR que algunas de las naves no tripuladas aún están en desarrollo.

La idea, remarca Excarra, es que «en esos distintos tipos de de naves cargar una serie de sensores de luz visible, de infrarroja, de sensores térmicos, sensores atmosféricos, para capturar información sobre aquellas cuestiones que son relevantes para para el sector forestal». También está previsto contar con petentes láseres que añadan precisión a todas estas imágenes, siempre con el enfoque de lograr un mapa lo más preciso posible. En otras palabras, constituir un sistema de vigilancia de los bosques que haría las delicias de los miembros del Partido Único de esa Oceanía de un futuro distópico excepcionalmente descrita por el británico George Orwell en su obra ‘1984’.

Estas herramientas aportan, además, un factor de inmediatez que actualmente no se puede conseguir con, por ejemplo, los satélites. De hecho, durante los graves incendios del pasado verano se pudo comprobar como estos dispositivos arrojan imágenes durante un tiempo antes de interrumpirse hasta que vuelvan a pasar, mientras que las aeronaves pueden peinar la zona con la duración que sea necesaria.

En este caso, sin embargo, el objetivo está muy lejos de la represión de la ciudadanía, sino que gira en torno a la protección y al impulso del medio ambiente. Para ello, no obstante, no basta solo con recabar la información desde el aire, sino que después es necesario ordenar esos datos a fin de que se puedan interpretar. Y es ahí donde entra en juego Castilla y León, cuyo cometido en este proyecto es, según explica Ezcarra, «cómo trabajar con esos datos que pueden proporcionar esas plataformas».

Pero no solo, según matiza el coordinador de Servicios de la Dirección General de Patrimonio, sino también con «los datos generales del satélite, de los vuelos de la ortofotogrametría aérea, de incluso plataformas terrestres». «Pero sobre todo, cómo utilizar esos datos para resolver los problemas o los retos que puede tener el sector», apostilla.

Tres líneas

Una vez que se hayan recopilado los datos, su tratamiento irá destinado a cubrir tres líneas. En primer lugar, Ezcarra indica «un inventario forestal continuo, disponer de una plataforma que tenga los datos más actualizados posibles sobre el estado de las cubiertas forestales y de sus valores» que, además, se pueda actualizar el momento cuando se produzca un cambio provocado, por ejemplo, por un incendio, una corta, una repoblación o una plantación.

Este eje va ligado directamente al segundo, que Ezcarra detalla como «depurar los modelos de comportamiento del fuego para contar con la información de lo que realmente hay sobre el terreno en el momento del incendio, no de tres años antes cuando se hizo el inventario forestal de la zona, y poder predecir ese comportamiento». En este sentido pone como ejemplo los incendios del pasado verano, ya que «zonas que no estaban mal en cuanto a la sequedad del combustible vegetal, pero que con las olas de calor se han desecado muy rápidamente y sitios que normalmente no habrían sido muy problemáticos respecto a la virulencia de esos incendios, pues este año sí lo han sido». «También se trata de poner a punto los sistemas para poder ir anticipando esos procesos y poder ir tomando medidas previas; y luego también poder identificar dentro del territorio los elementos que pueden ser más críticos de cara a los incendios y donde debemos focalizar los esfuerzos en materia de prevención», agrega.

Finalmente, dentro del proyecto RetechFOR existe un tercer eje, como también señala Ezcarra, «dirigido a aplicaciones más específicas de multitud de cuestiones relacionadas con el desarrollo del sector». «Desde aplicaciones para que tanto las empresas como los agentes medioambientales o los técnicos puedan controlar cuánta madera está saliendo del monte», hasta «aplicaciones para monitorizar el estado de la biodiversidad o sistemas informáticos para permitir una tramitación muy ágil de las subastas de madera o de la generación de proyectos de restauración de todos los trámites en que los ciudadanos pueden estar». Un sinfín de usos, en todo caso, puesto que ya se tienen contabilizados hasta 45 productos distintos.

Más allá de estos tres ejes, que van todos ellos ligados entre sí, Ezcarra también menciona un cuarto que se ‘descuelga’ un poco de los demás puesto que tiene como enfoque las subvenciones «para ayudar a la digitalización de las empresas de la Comunidad relacionadas con la transformación y el aprovechamiento de productos forestales». «Son industrias radicadas en el medio rural, además, que mantienen un empleo importante y que aprovechan de forma sostenible los recursos de los bosques», añade.

Proyectos piloto

Si bien todo lo que tiene que ver con la iniciativa RetechFOR se ve como una oportunidad de lograr avances tecnológicos y en innovación a largo plazo, ya se han puesto en marcha algunos proyectos piloto para ir ensayando esa recopilación de datos de las masas forestales desde el aire. En este caso ha sido Canarias la que ha elegido las zonas a monitorear, y de las que tres se sitúan en Castilla y León.

La primera de ellas es El Amogable, en Soria, seleccionada por su proximidad a infraestructuras adecuadas para aeronaves no tripuladas, así como por su elevado porcentaje de montes de utlidad pública, que supera el 82%.

En segundo lugar figura, tal y como recoge la web del proyecto RetechFOR, el área de El Maíllo, en Salamanca. En este caso cuenta con el aeródromo del mismo nombre situado a 1.027 metros de altitud.

Finalmente, como tercer proyecto piloto en Castilla y León figura Valcabadillo, en Palencia, área seleccionada por su topografía favorable, con un desnivel inferior a 150 metros, y por la alta concentración de montes de utilidad pública, que se acercan a los 209 kilómetros cuadrados.

En definitiva, RetechFOR es un proyecto ambicioso y con obsjetivos a largo plazo que pone de manifiesto como la colaboración institucional y público-privada permite desarrollar iniciativas que, como en este caso, van dirigidas a catalogar y proteger el medio natural. Algo parecido al Gran Hermano de Orwell, pero que en lugar de buscar opositores al gobierno de Oceanía, busca indicios de incendios para anticiparte y evitar la tragedia.

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