PROCURADOR DEL COMÚN
El Procurador del Común urge a la Junta a corregir las «deficiencias» en los programas de conciliación de los colegios
Exige a la Administración "un especial cuidado a la hora de prestar los servicios"

Imagen de archivo de un aula de Castilla y León.
Los programas de conciliación son una herramienta a la que muchas familiar recurren para que sus hijos puedan estar atendidos en los centros educativos fuera del horario lectivo. Sin embargo, las distintas medidas puestas en marcha por la Junta de Castilla y León en este sentido no están exentas de problemas, especialmente durante la primera etapa. Es lo que ocurre, por ejemplo, con el programa de atención y cuidado del alumnado del segundo curso de educación infantil y educación primaria, tal y como pone de manifiesto el Procurador del Común en una resolución.
Así, la institución que encabeza Tomás Quintana ha detectado que algunos de estos programas existen «deficiencias», y por eso insta a la Consejería de Educación a «adoptar las medidas oportunas para que aquella no vuelvan a producirse» después de haber recibido varias quejas por parte de los usuarios de estos programas.
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En este sentido, y aludiendo concretamente al programa de atención y cuidado del alumnado de segundo ciclo de infantil y primaria, el Común reconoce que «es novedoso y que ello ha podido dar lugar a ciertas disfunciones», pero a pesar de ello «exige a la Administración un especial cuidado a la hora de prestar los servicios, para que los posibles usuarios estén convenientemente informados y sea posible el acceso a los mismos de forma satisfactoria».
En el mismo contexto, Quintana también apunta que «debe implementarse la información a las familias y a los centros educativos sobre la prestación del servicio [...] para que las familias puedan acceder a dicho servicio con las debidas garantías de seguridad y según sus necesidades».
Añade, además, que «han de llevarse a cabo las medidas oportunas para que las empresas que han de prestar el servicio cuenten con el personal necesario para cubrir las necesidades del mismo sin tener que ser improvisados recursos personales propios de los centro educativos».
Finalmente, recomienda a las consejerías de Educación y Familia e Igualdad de Oportunidades coordinarse para «diseñar programas, medidas y apoyos que se complementen y que, conjuntamente, permitan satisfacer las demandas de conciliación de la vida familiar, escolar y laboral».