INE
Los delitos con menores condenados repuntan en Castilla y León un 25,6%
El número de adultos también crece un 20% y llega a las 12.800 personas, diez puntos más que la media del país
Valladolid encabeza la lista con 3.089 sentencias firmes en adultos y 247 jóvenes con menos de 18 años condenados

Un detenido por la Guardia Civil en una imagen de archivo.
Castilla y León cerró 2024 con un fuerte repunte en las condenas firmes: 12.800 personas sentenciadas, un 19,1% más que el año anterior, diez puntos por encima del incremento medio del país. También creció el número de delitos conocidos por los tribunales hasta los 19.441, un alza del 24% frente al 13% registrado en el conjunto nacional (455.705). Pese a este tirón, la Comunidad se mantuvo entre las regiones con menor incidencia relativa: anotó 9,4 adultos condenados por cada mil habitantes, la cuarta tasa más baja del mapa autonómico y solo por detrás de Castilla-La Mancha (9,2), según recoge la estadística del Instituto Nacional de Estadística (INE) consultada por este periódico.
La justicia de menores también vivió un año de más actividad. En 2024 fueron condenados 838 menores en Castilla y León, un 16,1% más que en 2023. El incremento es notable, pero se sitúa 12,5 puntos por debajo del repunte observado a escala nacional. En cuanto a los hechos delictivos atribuidos a menores, alcanzaron los 1.960, con una subida del 25,6%, muy por encima del 3,8% de la media española. Es decir, hubo más menores condenados y, además, acumularon más infracciones por persona que un año antes.
Del total de adultos condenados en 2024, ocho de cada diez tenían nacionalidad española: 10.340 personas, el 80,78% del conjunto, frente a 2.460 extranjeros. La brecha por sexo sigue siendo amplia y estable: los hombres concentraron el 78,25% de las sentencias (10.016 casos) y las mujeres, el 21,75% (2.784). Esta distribución reproduce patrones conocidos en la criminalidad adulta y ayuda a explicar el perfil mayoritario de las condenas.

Condenados y delitos en Castilla y León.
El perfil de la población juvenil condenada reproduce, con matices, el de los adultos: 694 menores eran españoles (82,81%) y 144 extranjeros. La brecha por sexo se mantiene amplia: 613 varones (73,15%) frente a 225 mujeres.
Por tipologías, los delitos contra el patrimonio marcaron el ritmo del año: 6.609 casos, con los hurtos como infracción más común (3.277) y 842 robos, de los que 609 se cometieron con fuerza. Las lesiones sumaron 3.444 condenas y la seguridad vial volvió a figurar como uno de los grandes capítulos, con 3.972 resoluciones firmes. El tráfico de drogas dejó 386 condenas. En paralelo, los delitos de carácter sexual, aunque mucho menos voluminosos en términos absolutos, mantienen una tendencia que preocupa: 162 condenas, más del doble que en 2017, lo que refleja una trayectoria ascendente sostenida en el tiempo.
El análisis provincial confirma el peso demográfico como factor explicativo de las cifras absolutas. Valladolid encabezó el listado de adultos condenados, con 3.089 sentencias firmes. A continuación se situaron León (2.706), Burgos (2.030) y Salamanca (1.649). Por debajo del millar quedaron Palencia (834), Ávila (674), Zamora (659), Segovia (649) y Soria (510). En menores, la distribución fue similar: Valladolid volvió a liderar con 247 condenados, seguida por Salamanca (131), León (94), Segovia (87), Burgos (78), Palencia (58), Zamora (57), Ávila (54) y Soria (32).