ESTADÍSTICA
Un verano negro deja un 56% más de muertes por el calor en Castilla y León
Con 351 fallecimientos atribuibles a altas temperaturas, 126 más que el año pasado, la Comunidad registra el segundo peor dato tras 2022
Castilla y León se sitúa solo por detrás de Cataluña, Madrid, Valencia y Andalucía

Ola de calor en Valladolid
No es difícil darse cuenta de que el verano ya ha pasado completamente de largo por Castilla y León. No estrictamente en lo que a fechas se refiere, siendo el 22 de septiembre el día marcado en los calendarios para el final del periodo estival, pero sí según las últimas temperaturas registradas durante este mes, con un notable bajón en los termómetros. Si ahora se agradece que no se alcancen máximas superiores a los 30 grados (ºC) ya resulta una utopía, nadie olvida lo que supuso el abrasante calor entre junio y agosto. Y menos quienes tuvieron que lamentar el fallecimiento de algún allegado por las altas temperaturas, con un recuento total de 351 muertes, que son un 56% respecto al año pasado.
Los datos registrados en la Comunidad suponen los más altos desde 2022, un verano marcado por las elevadas temperaturas en el que se contabilizaron 579 muertes por calor. Conviene recordar que, además de los altos registros en los mercurios, fueron meses marcados por los incendios que se produjeron en la región y con los que quedaron arrasadas más de 80.000 hectáreas.
Castilla y León
Alerta por gripe aviar en Castilla y León: confirmado un caso en un águila calzada recogida en Salamanca
Diario de Castilla y León | El Mundo
Con un episodio similar al ocurrido hace tres años, con graves fuegos forestales de por medio durante el mes de agosto y la mayor ola de calor acontecida en España en toda su historia con 16 días de duración, por encima de la de julio 2022 por los 4,6 grados de anomalía, el presente verano resulta gravemente perjudicial para la mayoría de comunidades, a excepción de La Rioja y Baleares, que reducen sus víctimas mortales por las altas temperaturas respecto al año pasado con tres y cuatro menos, respectivamente. De esta forma, a menos de tres semanas de cerrarse la estación estival, cifran en 37 y 4 los fallecidos en sus correspondientes territorios.
La última actualización del sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III sitúa a Castilla y León como la quinta región con más víctimas mortales atribuibles a temperaturas en el periodo estival -comprende desde el 15 de mayo hasta el 30 de septiembre, según su baremo-, por detrás de Cataluña (670), Comunidad de Madrid (591), Comunidad Valenciana (416) y Andalucía (302).
En variación absoluta, Castilla y León también se sitúa en el quinto escalón de la lista nacional con 126 fallecimientos a causa del calor, tras Cataluña (+444), Comunidad de Madrid (+270), Andalucía (+165) y la Comunidad Valenciana (+148).

Muertes por calor en los veranos de 2024 y 2025
No obstante, en lo que se refiere a términos porcentuales, Castilla y León no es de las más perjudicadas al situarse por encima Cataluña, con un 196,5% de aumento tras acumular 670 muertes en el último verano por 226 en el anterior; Murcia, con un 175% de crecimiento al pasar de 8 a 22 muertes; Extremadura, con una variación interanual del 161,2% con 108 fallecimientos más, de 67 a 108; Andalucía, con un 105,4% más de víctimas mortales, de 147 a 302; Navarra, con un 91,9% de variación debido a sus 34 fallecimientos de diferencia, de 37 a 71; Cantabria, con 15 muertes por calor más entre ambos veranos que suponen un 88,2% de subida; País Vasco, con casi el doble de defunciones, de 65 a 121, y que se cifra en una 86,2% más; y Madrid, con un 84,1% de variación al crecer sus datos de 321 a 591 pérdidas humanas.
En un desglose del historial mortal que afecta a Castilla y León, hay que retroceder hasta el 19 de junio de este año cuando se produjo la primera muerte por calor y que supuso el inicio de 21 días consecutivos con al menos una víctima mortal, coincidiendo con la primera ola de altas temperaturas que comenzó el 28 de junio y duró hasta el 1 de julio. De hecho, en esos cuatro días se contabilizaron un total de 14 muertes.
Desde el final de situación excepcional de calor y hasta el 3 de agosto -fecha de inicio de la segunda ola de calor- hubo en Castilla y León otras 66 defunciones, prosiguiendo la criba entre el 5 de agosto y el día 24 al acumular 263 víctimas mortales en ese periodo. Y es que, como ya pasó en la primera ola de calor, los termómetros persistieron con temperaturas elevadas durante varios días tras decretarse su fin por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), lo que explica que tras el final de la segunda en el 18 de agosto se produjesen más fallecimientos.
Burgos
Dos detenidos por el incendio de Marmellar en Burgos que afectó a 53 hectáreas
Diario de Castilla y León | El Mundo
Desglose por provincias
Por provincias, existen grandes desequilibrios territoriales en lo que a muertes por calor se refiere. Si la tónica general es la de un aumento de las estadísticas, en el revés se encuentra dos provincias como son Segovia y Soria. Pese a sufrir también los episodios de altas temperaturas, la demarcación segoviana logra disminuir un 20,7% las muertes sufridas en los dos últimos veranos al pasar de 29 a 23, el número más bajo desde 2022; por un 10% en la vertiente soriana, donde evolucionan de 10 a 9 los fallecimientos y que suponen también la cifra más baja desde el año 2022.
En cuanto al resto de provincias, Zamora es la que peor situación registra si se tiene en cuenta su progresión entre los meses de mayo y septiembre de 2024 y 2025, disparándose un 260% las muertes contabilizadas tras sumar 39 más, con 54 al término del 10 de septiembre. Los peores datos se registran desde el 6 de agosto y hasta el día 23, con 37 víctimas mortales entre esas fechas.
También León llega a triplicar sus datos, justificado por la evolución de 7 muertes que sufrió el pasado verano por las 21 que lleva en el periodo actual. En este caso, el verano ‘negro’ se intensificó a partir del 10 de agosto, con una racha de dos semanas consecutivas registrando defunciones para contabilizarse un total de 21, el dato más alto desde 2023.
Pese a contar con más muertes que la provincia leonesa, Burgos, con 40 víctimas mortales por el calor, lleva un 122,2% de aumento en el sistema de MoMo, el tercero más alto de Castilla y León. El historial mortal se repartió con mayor intensidad entre el 10 y 24 de agosto, con 29 de las 40 defunciones totales y que suponen el mayor dato tras 2022.
El resto de territorios presentan una evolución menos pronunciada, con Palencia en la siguiente posición, con un 59% más de defunciones, de 39 a 62 y que es la mayor cifra de la región; seguida de Salamanca, con un 46% de variación interanual, de 37 a 54; de Ávila, con un 32% más al pasar de 25 a 33 muertes; y de Valladolid, con un 24,4% de crecimiento tras registrar 56 pérdidas humanas en el último verano por 45 en el anterior.
En una radiografía por los grupos de edad más afectados por el calor, el rango entre los 75 y 84 años fue el que sufrió más defunciones atribuibles al exceso de temperatura, con 60. El siguiente fue el que se extiende entre los 65 y 74 años, con 24, mientras que aquellos que superaban los 85 años se contabilizan por 260 las muertes por calor entre mayo y septiembre.
En cuanto al género, las mujeres se vieron afectadas en mayor proporción al cifrarse en 204 fallecimientos de los 351 que hubo en total en Castilla y León.