APAGÓN ELÉCTRICO | CASI 6 HORAS 'A OSCURAS'
Apagón eléctrico en Castilla y León: sin trenes, semáforos ni agua
Red Eléctrica investiga las causas y Mañueco convoca el Comité de Crisis y declara el nivel 2 de emergencias
La UME se activa a petición de Castilla y León y los hospitales cancelan operaciones no urgentes

Semáforo de León fuera de servicio
Del desconcierto al caos y del caos al temor y a momentos de ‘psicosis’ (sobre todo en los súper). El apagón eléctrico masivo sin precedentes que este lunes ha sacudido a Castilla y León... y a toda España ha provocado numerosos incidentes en casi todas las variables de la vida de los castellanos y leones.
A las 12.30 del mediodía se fue la luz, se produjo un corte de suministro eléctrico de toda la Red Eléctrica Nacional con «una caída brusca de la producción, los megavatios habrían descendido de 25.000 a cero», y comenzó la escalada de confusión.
Los trenes se pararon; los semáforos dejaron de funcionar; los mensajes de móvil se quedaron en el buzón de salida de repente; los ascensores estaban fuera de servicio; las puertas de garaje no abrían; móviles sin cobertura; comercios y restaurantes apagados y cerrados; las llamadas daban tono pero no contestaba nadie al otro lado... Y dudas, muchas dudas.
Los servicios de Emergencias de Castilla y León permanecían alerta ante posibles incidentes (medio millar gestionaron).
La luz se fue y el desconcierto se apoderó de los ciudadanos, que no sabían cuando volvería la corriente ni qué provocó este apagón eléctrico que paralizó a todo el país.
La preocupación ha ascendido a niveles muy elevados y se ha dejado ver en las largas colas de los supermercados en lo que evocaba a esos inquietantes inicios de la pandemia del Covid. El suministro de agua también se interrumpió y eso llevó inmediatamente a multitud de ciudadanos a echarse a la calle para adquirir su dosis de agua mineral previo pago, en metálico, con las tarjetas de crédito fuera de juego. Eso en los supermercados que continuaron abiertos porque la gran mayoría cerró.
Las entidades bancarias activaron protocolos de seguridad, mientras el origen del fallo eléctrico masivo seguía siendo en las primeras horas una incógnita y las especulaciones sobre su causa se sucedían en las redes sociales.
Aclaran también que "es un proceso que conlleva la energización paulatina de la red de transporte a medida que los grupos de generación se acoplen".
Nivel 2 de emergencia
El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, reunió presencialmente desde las 13.25 al Comité de Crisis de Castilla y León en la Agencia de Seguridad y Emergencias 112 «para coordinar y garantizar el funcionamiento de servicios básicos como la atención sanitaria, emergencias, residencias de mayores y centros educativos», tal y como informó el propio presidente a través de su perfil de X.
Las redes sirvieron ayer como uno de los principales medios de información, dado que, por ejemplo, multitud de hogares se quedaron por primera vez sin televisión.
La Junta declaró «el nivel 2 de Emergencias Plancal (Plan territorial de Protección Civil de Castilla y León), y Mañueco envió un mensaje de «tranquilidad»: «Seguiremos trabajando hasta el restablecimiento de la normalidad», indicó.
La UME se activó tras la petición de Castilla y León ante la posibilidad de que fuera necesario que actuara.
En el comité participaron también la vicepresidenta Isabel Blanco; el portavoz y responsable de Economía, Carlos Fernández Carriedo; el consejero de la Presidencia, Luis Miguel González Gago; los titulares de Medio Ambiente, Sanidad y Educación, Juan Carlos Suárez-Quiñones, Alejandro Vázquez y Rocío Lucas, respectivamente.
¿Ciberataque?
Desde Red Eléctrica explicaron que estaban investigando las causas que habían conducido a tal desastre. El Incibe y el CNI aseguraron a final de la mañana que investigaban que se pudiera tratar de un «ciberataque».
Transporte: walkie talkie y cancelaciones
El apagón afectó sensiblemente al tráfico aéreo, al ferroviario y al transporte público. Los policías, walkie talkie en mano, se plantaban en las rotondas y en las intersecciones principales de las ciudades (igual que la Guardia Civil con las provincias) para regular un tráfico lento y denso. Así se pudo ver en puntos calientes, como la Avenida de Salamanca de Valladolid, con un alto grado de ocupación (más todavía ayer) durante las horas punta.
En las estaciones de trenes los rostros eran de preocupación, incertidumbre, cierta indignación e infinidad de interrogantes. Desde Renfe informaron que había «trenes detenidos y sin salidas en todas las estaciones». Las suspensiones ‘sine die’, planes truncados sin fecha de reactivación.
El propio ministro Óscar Puente informó por X de que algunas estaciones de trenes del país, como las de Valladolid, León y Zamora, permanecerían toda la noche abiertas: «El objetivo es facilitar que las personas que tengan que coger un tren y no tengan otras posibilidad de pernoctar puedan hacerlo allí», explicó.
También indicó, una vez se fue recuperando el suministro, que «la máxima prioridad» era «rescatar y atender a los viajeros atrapados en trenes que estaban operando en el momento de producirse el apagón, uno de los afectados en la palentina Venta de Baños con 230 viajeros. A pocos minutos de las siete de la tarde indicó que «los trenes que están en recorrido, cuando se recupere la tensión se llegarán a destino».
Los hospitales suspenden operaciones no urgentes
En los hospitales de la Comunidad, como el Clínico y el Río Hortega, también reinaba la inquietud, pese a que funcionaban con generadores propios previstos precisamente para emergencias. Los centros hospitalarios utilizaron los equipos electrógenos para aquello que requería mayor prioridad, suspendieron las intervenciones quirúrgicas que no eran urgentes y que no habían comenzado. A pesar de la recuperación paulatina del suministro, a última hora de la tarde, desde la Consejería enviaron equipos electrógenos a Ávila y Segovia porque todavía no había luz.
Desde el servicio de Emergencias 112 de Castilla y León informaron de que se había producido «una caída brusca de la producción, los megavatios habrían caído de 25.000 a cero» y pidieron que se contactara con el servicio «solo en caso de emergencia grave».
Restaurantes con el género perdido
Los hosteleros de Valladolid no daban abasto para contabilizar pérdidas. Dependería del tiempo que se extendiera el apagón, pero el género perdido fue inevitable, como la caja que no hicieron al tener que cerrar prácticamente la mayoría.
WhatsApp que no llegaban
Entre tanto, mensajes con un ‘¿Estás bien?’ que no llegaba a sus destinatarios y cadenas de producción en las principales fábricas detenidas sin visos de volver a ponerse en funcionamiento.
Personas mayores aisladas en casa al no funcionar el ascensor o el móvil, actividades suspendidas ante el caos generalizado (extensible a todo el país) y el desconocimiento de cuándo acabaría la inusitada situación con ciertos toques apocalípticos.
Una escena repetida fue la de gente por la calle comprobando una y otra vez si el móvil recuperaba la cobertura perdida.
Casi seis horas 'a oscuras'
Las buenas noticias llegaron escalonadas una vez entrada la tarde tras casi seis horas de apagón. El horario de verano jugó a favor ya que evitó oscuridad adelantada.
Las zonas más cercanas a la frontera con Portugal (Salamanca, León, El Bierzo y Zamora) fueron las que primero recuperaron el suministro. Casi toda la comunidad alrededor de las 18 horas (como Valladolid, Burgos o Soria) ya tenía luz y, por consiguiente, agua.
Y los mensajes en las aplicaciones de mensajería como WhatsApp aparecieron todos de golpe.
El presidente de la Junta informó poco antes de las siete de la tarde de que seguían «reunidos en el Cecopi mientras se está recuperando paulatinamente el servicio eléctrico en Castilla y León», señaló. «Estamos en permanente coordinación con los delegados territoriales, los gerentes de los hospitales y los de Servicios Sociales», apuntó. Destacó que los servicios de emergencias recibieron más de 2.000 llamadas y gestionaron 545 incidentes en toda Castilla y León.
No hubo nuevas salidas de trenes, pero se espera que este martes mismo ya vuelvan a eso que llamamos normalidad, como el resto de la ciudadanía.