Diario de Castilla y León

Una encuesta señala la falta de vivienda como freno principal para atraer vecinos al pueblo


Sitúa por detrás otros obstáculos, como las oportunidades laborales y los servicios sanitarios / Los forasteros son los residentes más numerosos excepto entre los jóvenes: son mayoría los que echan raíces donde se criaron

Un vecino mayor de un pueblo de Valladolid pasea por las calles en bicicleta, en una imagen de archivo. | J.M. LOSTAU

Un vecino pasea en bicicleta por un municipio de la provincia de Valladolid. | J.M. LOSTAU

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Valladolid

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Mejorar el acceso a la vivienda es el factor que más ayudaría a atraer población al medio rural, por encima de las oportunidades laborales o los servicios sanitarios. Así lo creen los propios residentes de los pueblos encuestados en un estudio de la Fundación España Habitar, un grupo de influencia formado por patronos y empresas vinculadas a Castilla y León con el objetivo de «potenciar las grandes ventajas de la España rural».

Es la segunda oleada del titulado ‘Barómetro de Despoblación’, un informe presentado este jueves en el Consejo Económico Social (CES) y que dibuja un escenario optimista en torno a las oportunidades de vivir en los pueblos.

En análisis interpreta en positivo los resultados obtenidos mediante una encuesta telefónica a 601 residentes de municipios de menos de 5.000 habitantes de Castilla y León, una muestra «representativa» de la población, aseveró la directora de la fundación, Ana Alonso. El error muestral es del 2,2% para datos globales.

Sus conclusiones destacan, por ejemplo, un aumento de las personas que regresan a sus pueblos de origen, que suben casi cinco puntos desde 2022 y suponen ahora el 16% de la población rural. Disminuyen, sin embargo, los oriundos (el 37% de los residentes vive en su municipio de la niñez) y son superados en esta edición por los forasteros (el 41% se mudó siendo adulto). Los foráneos se convierten así en el grupo mayoritario, excepto en el rango de jóvenes: en edades comprendidas entre 18 y 39 años, la mayoría de los residentes (el 46%) echan raíces en el lugar donde se criaron.

Preguntados por las razones para vivir el pueblo, señalan en primer lugar la mejor calidad de vida (el 32%), seguida de la reunificación familiar (24%). «Porque es mi pueblo» es el tercer motivo más esgrimido (el 20%).

Tres de cada cuatro encuestados viven en una vivienda de su propiedad (con o sin hipoteca) y otro 17% habita un inmueble de algún familiar y amigo. Sólo el 7% ocupa una casa en régimen de alquiler (sube hasta el 10% entre los que llegaron de adultos).

Sobre los factores que ayudarían a atraer población, enumeran en primer lugar el acceso a la vivienda (el 37%), por encima de otros escollos habituales como la falta de oportunidades laborales (33%), la accesibilidad a los servicios sanitarios (23%) o las posibilidades para la conciliación (20%). Menos señalados son otros factores como los problemas de cobertura o conectividad a internet (sólo el 12% cree que ayudaría a fijar población), dar más facilidades para el emprendimiento (el 11%), que viviera más gente en el pueblo (11%) o mejorar las comunicaciones (10%).

En cuanto a su grado de satisfacción, los residentes lo valoran con un 8,44 sobre 10. Los que conceden mejor nota a su vida en el municipio son los forasteros (con un 8,54 lo puntúan los que se mudaron siendo adultos), casi tanto como los retornados (8,53 puntos dan los que se fueron y volvieron). También notable alto conceden los naturales del lugar (8,40 sobre 10). La nota más baja corresponde a quienes pasan sólo temporadas (7,73).

La proximidad con la naturaleza, la calidad de vida y la salud emocional son los tres factores concretos más valorados. El 16% de los jóvenes encuestados y el 31% de los mayores de 65 años considera que mudarse a la ciudad es «lo más normal», algo que «se presupone en el ámbito rural».

El informe, que cuenta con el auspicio de la Junta y del Consejo de Colegios de Farmacéuticos de Castilla y León, pregunta también por el esfuerzo que supone a los residentes acudir al médico o a la farmacia. La mayoría refiere ‘poco esfuerzo’ para ser visto en consulta (el 38%), por encima de quienes señalan ‘bastante’ o ‘mucho’ esfuerzo (suman el 37,9%). En cuanto a la farmacia, el 51% le supone poco esfuerzo. En los municipios más pequeños, de menos de 500 habitantes, casi la mitad tiene farmacia en su localidad, mientras el 35% la tiene en la localidad donde también está su médico y el 16% tiene que moverse a dos términos distintos para acceder a ambos servicios.

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