ECONOMÍA

Castilla y León, a la cabeza entre las regiones con menor desigualdad entre ricos y pobres

La Comunidad ocupa el segundo lugar entre las que mejor distribuyen el capital y anota un patrimonio familiar medio de 382.800€  

Carriedo atribuye los buenos datos a «la buena calidad de los servicios públicos, los instrumentos de cohesión social y el empleo»

Castilla y León, segunda autonomía con menor desigualdad de España.PXB / CCO

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Valladolid

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Castilla y León es la segunda comunidad autónoma de España con menor desigualdad en la distribución de la riqueza. Eso significa que las familias más pobres tienen más patrimonio que en otras regiones, y los más ricos acaparan menos. Para hacerse una idea, si la igualdad total la representase un cero y la desigualdad total fuera el 100, Castilla y León se situaría en el 62,8 (solo por encima de Castilla-La Mancha, con un 62,4), mientras la media nacional alcanza el 71,3 y la región con mayores diferencias entre familias, Canarias, llega al 75,2.

Se trata del 'Índice de Gini', un parámetro estadístico para traducir a números el fenómeno de la desigualdad de la riqueza, una pauta que en España creció del 70,6 al 71,3 de 2021 a 2022, según el último informe realizado por EsadeEcPol - Center for Economic Policy, titulado La desigualdad de la riqueza por comunidades autónomas, presentado hace pocos días.

El informe cuantifica además la riqueza media de las familias, que en el caso de Castilla y León se sitúa en 344.600 euros, lo que coloca a la Comunidad en el séptimo lugar de la tabla, la primera que aparece ligeramente por debajo de la media nacional, que se sitúa en 382.800 euros. Está por encima de comunidades como Galicia, donde cada familia posee un patrimonio medio de 325.100 euros, Comunidad Valenciana (314.500€) o Asturias (306.800€), y a distancia de los últimos de la tabla, lugares que ocupan Extremadura (228.900€), Andalucía (258.400€) y Canarias (261.400€).

Desigualdad de la riqueza por comunidades autónomas.E. M.

En la parte superior del ranking se sitúa, a mucha distancia de Castilla y León, la Comunidad de Madrid, donde las familias son mucho más ricas por término medio, hasta los 687.000 euros. Le siguen comunidades como Baleares, con 477.000 euros, y Cataluña, con 433.600.

Es, a todas luces, un efecto estadístico, puesto que aunque la media de Castilla y León esté en los 344.600 euros por familia, la realidad es que más de la mitad de esas familias se distribuyen solo el 10,2% de la riqueza total, lo que les deja una realidad de solo 70.289,4 euros, muy por debajo de lo que indica esa media estadística, con un patrimonio casi cinco veces menor. Sí alcanza la media el 40% de población intermedia, que contabilizaría 365.553 euros por familia.

El 10% más rico evidencia las desigualdades. Las familias de este grupo de élite tocan a 1.647.188 euros por cada una. Eso sí, entre ellas también hay diferencias, ya que en ese conjunto, 9 de cada diez contabilizan realmente una media de 1.209.930 euros, mientras el privilegiado 1% restante, los más ricos, tocan a 5.582.520 euros de media.

Eso sí, Castilla y León registra mejores datos de igualdad que otras comunidades porque el 50% más pobre de la población se reparte el 10% de la riqueza, no como en otros territorios como Canarias, Baleares o Cataluña, donde se quedan con el 4,2, el 4,7 o el 5,8%. En el otro lado de la moneda, el 1% más rico «solo» se queda con el 16,2% de la riqueza en Castilla y León, no como en Madrid, Galicia o Baleares, donde ese 1% acapara el 34,6%, el 28,6% o el 27,5%, respectivamente. En las franjas intermedias también hay diferencias notables entre unos territorios y otros. Es importante señalar que el estudio de Esade se extiende a todas las comunidades autónomas excepto Navarra y País Vasco.

Es llamativa, también, la composición de la riqueza familiar en cada autonomía. Castilla y León está entre las que el 20% de las familias con menores ingresos cuentan con un mayor porcentaje de vivienda en propiedad. La falta de vivienda en propiedad entre las rentas más bajas es una de las características de los territorios con mayor desigualdad.

DATO «COHERENTE»

El dato que arroja el estudio de Esade, con Castilla y León como segunda comunidad con menos desigualdad del país «es coherente con el resto de los informes que se vienen publicando sobre igualdad en España», explica, en respuesta a este periódico, el consejero de Economía y Hacienda de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo. «La tasa Arope, todos los datos sobre pobreza que se publican en distintos informes, sitúan siempre a Castilla y León con más igualdad y con mejor distribución de la renta».

En cuanto a las causas de esa mejor distribución, Carriedo las achaca a «tres factores muy importantes, destacados en Castilla y León. Lo primero, que tenemos unos servicios públicos de calidad que nos igualan por arriba. El tener una educación de calidad y además de equidad, es algo que es una fuente de igualdad social. Lo mismo ocurre cuando tenemos la segunda mejor sanidad valorada en España».

«El otro día salió el dato de servicios sociales, donde somos los primeros de España. En gestión de la dependencia también estamos primeros de España. Esto hace, lógicamente, que los servicios públicos sean un factor que trabajan en favor de la igualdad», añade el consejero.

«En aquellos territorios donde la educación funciona peor, hay más desequilibrio», apunta. Aquí, lógicamente, no solo la educación es de muchísima equidad, sino además de alta calidad. Estamos igualados, pero igualados por arriba», advierte.

«Segundo, hemos puesto en marcha importantes instrumentos de cohesión social en Castilla y León. La red de apoyo a familias vulnerables, la educación gratuita de cero a tres años que se ha completado en este último curso, también son factores para la igualdad. Porque independientemente del nivel de renta de los ciudadanos, tienen acceso al servicio», añade Carriedo.

Como ejemplos de todos estos recursos, el consejero de Economía y Hacienda pone unos cuantos: «El bono concilia, el cheque bebé por el nacimiento, también son instrumentos que contribuyen a esta igualdad social que tenemos en nuestra Comunidad Autónoma. O, por ejemplo, que seamos la única Comunidad de régimen común que otorga subvenciones en materia de vivienda a todos los solicitantes que cumplen las condiciones. Todos estos factores, lógicamente, son un esfuerzo muy importante en favor de la cohesión social».

«Y, por último, el principal factor de cohesión social en una sociedad es el empleo», señala Carriedo. «El que tengamos menos paro que la media nacional es un factor muy importante. Aquí la tasa de paro en Castilla y León es el 8,7%, que es casi tres puntos menos que la media española, y eso significa, lógicamente, que es un factor importante de cohesión social».

«Son factores que contribuyen de forma muy positiva en esa dirección de trabajar por la igualdad que tenemos, y ahí están los resultados» apunta. Por eso señala que el informe de Esade «viene a corroborar lo que otros informes nos dicen sobre la igualdad, y van en la misma dirección».

Sin embargo, hay enemigos de la igualdad en el ámbito nacional, a juicio del consejero: «Es llamativo que justo ahora que nosotros tenemos estos resultados tan buenos, vemos cómo, a nivel nacional, el Gobierno está determinado a poner en práctica lo que seguramente es el mayor perjuicio que se ha causado en la democracia española hacia la igualdad, que es el denominado ‘cupo separatista’».

«Es muy llamativo las dos formas de entender esto», lamenta en responsable de Economía y Hacienda de la Comunidad. «Es lamentable que un Gobierno –que ya lo están diciendo hasta comunidades autónomas de todo signo político–, ponga en marcha lo que seguramente sea el mayor perjuicio a la igualdad que se haya hecho durante la etapa democrática en España, que es ese cupo separatista, que consolida una idea de desigualdad básica entre españoles que no habíamos visto nunca y que pensamos que no llegaría nunca».

Una desigualdad que no denuncian solo desde el Ejecutivo autonómico, «sino también lo dicen desde todas las comunidades autónomas; lo dice la Airef [Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal], lo dicen los inspectores de Hacienda... En fin, y dentro de todas las comunidades autónomas está Castilla-La Mancha y está Asturias, claro», concluye Carriedo.

VIVIENDA PRINCIPAL

Volviendo a las cifras del informe, la vivienda principal alcanza el 27,6% de la riqueza familiar en Castilla y León. Muy por debajo están La Rioja (22%), Baleares (24,7%), Galicia (25,6%) o Madrid (26,4%). Se sitúan bastante por encima, sin embargo, Castilla-La Mancha y Andalucía, donde la primera vivienda supone el 36,1% del patrimonio familiar en ambos casos.

El segundo elemento con más valor en la riqueza media de las familias de la Comunidad es el dinero depositado en cuentas bancarias, que reúne el 20,4% del patrimonio. Le siguen los valores cotizados, que constituyen el 14,5%; la inversión en inmuebles, con el 12,9%; las otras viviendas en propiedad, con el 11,5%; los activos de negocio, con el 7,4% y por último, los seguros de vida y pensiones, con el 5,7%.

Esa distribución de Castilla y León es ligeramente distinta a la de la media española donde, en general, los activos que más contribuyen a la riqueza también son los inmobiliarios, que suponen en su conjunto algo más del 50% del total (52% en Castilla y León). Entre ellos, casi 30 puntos se lo lleva la tenencia de la vivienda habitual en el conjunto nacional, mostrando una leve tendencia decreciente, casi 9 puntos la propiedad de segundas propiedades para uso personal, también con tendencia decreciente, y crece desde el 11,5% en 2016 hasta casi el 14% en 2022 la riqueza total de la vivienda para inversión, mostrando el mayor incremento de todos componentes.

Los activos del negocio de los autónomos representan el 11% del total, mostrado una alta estabilidad. Las cuentas corrientes suponen algo más del 16% del total en la media nacional en 2022, con una ligera tendencia creciente desde 2016.

Los valores cotizados también representan cerca del 16% del total, aunque su peso ha disminuido ligeramente en el período, pasando del 16,3% en 2016 al 15,8 % en 2022. Los planes de pensiones y los seguros de vida suponen en torno al 5% del total, con una ligera tendencia decreciente desde el 5,7% en 2016 hasta el 5% en 2022.

El estudio La desigualdad de la riqueza por comunidades autónomas, de Esade, constituye el primer análisis exhaustivo de la desigualdad de la riqueza a nivel regional en España. A diferencia de trabajos anteriores centrados exclusivamente en datos nacionales, esta investigación utiliza información administrativa del nuevo Panel de Hogares (PH) desarrollado por la Agencia Tributaria, el INE y el Instituto de Estudios Fiscales, que incluye información detallada de 2,9 millones de individuos y un millón de hogares, con representatividad a nivel de comunidades autónomas, con la salvedad de País Vasco y Navarra.

Así, en la media nacional, el 1% con mayor nivel de riqueza acumula aproximadamente el 26% de la riqueza total (casi diez puntos por encima de la media de Castilla y León), mientras que el ‘top 10%’ acumula casi el 60% (47,8% en Castilla y León). Estas cifras se han mantenido estables entre 2016 y 2022 y están en línea con las observadas mediante otros métodos comparables en otros países europeos.

A grandes rasgos esta acumulación del ‘top 10%’ coincide con las estimaciones del World Inequality Database (WID) para 2022 en Portugal y Francia (59-60%), siendo ligeramente menor en Alemania (58%), Italia y Reino Unido (56-57%). Por su parte, la mitad de la población que menos riqueza tiene tan solo acumula un 7% del total (10% en Castilla y León).

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Según las conclusiones del informe, España es uno de los países más desiguales de Europa en términos de renta, según los datos de Eurostat basados en la Encuesta de Condiciones de Vida (Eurostat, 2024). «Estudios recientes apuntan a que la distribución de la riqueza en los países desarrollados es aún más desigual y presenta una tendencia creciente en las últimas décadas», apunta el informe. «España no es una excepción, ya que la concentración de la riqueza –medida por ejemplo por el índice de Gini– alcanza en la actualidad niveles que duplican a los de renta».