TORO JUBILO
Fotos. El regreso envuelto en polémica del Toro Jubilo a Medinaceli en Soria
Pacma denuncia que el animal sufrió una "agonía de más de dos horas" y critica a una organización "desbordada"

Celebración del Toro Jubilo en Medinaceli
La localidad de Medinaceli (Soria) celebró la pasada noche, 15 de noviembre, la fiesta del Toro Jubilo, el único festejo de este tipo con fuego de Castilla y León. El Ayuntamiento dispuso las medidas de seguridad para aquellos que quisieron disfrutar de esta celebración rodeada de polémica y que da los pasos para convertirse en Bien de Interés Cultural.
Los mozos enmaromaron al toro en un poste y lo cubrieron de barro desde la patas a la testuz. Tras ello, colocaron en su cornamenta un asta metálica (gamella) sobre la que portaba dos grandes bolas de fuego que ardieron durante buena parte del festejo y fue cuando se apagaron, el momento en el que se dio por finalizado el festejo.
El Toro Jubilo de Medinaceli coincide siempre con el día anterior a la festividad religiosa en honor de San Arcadio, Eutiquiano, Pascasio, Paulino y Probo, mártires, cuyas reliquias, tal y como cuenta la tradición, fueron llevadas desde África a la villa medinense sobre un toro que portaba teas encendidas en sus cuernos.
El festejo taurino, que transcurrió con normalidad después de que el año anterior no se celebrara, cuenta con un fuerte rechazo por parte de asociaciones animalistas como Pacma, que considera que someten “a un calvario” al toro, tras encenderle dos bolas de fuego sobre la cabeza. Desde el Ayuntamiento piden respeto a la tradición y recuerdan que es un rito arraigado y sin estas tradiciones y las corridas de toros, este animal pasaría a estar en peligro de extinción.
Estos espectáculos de toro de fuego, muy frecuentes en el valle del Ebro y del Jalón (Aragón, Navarra y Valencia) consisten, básicamente, en atar al toro a un poste; sujetarle un armazón, denominado gamella; colocar en las astas unas bolas impregnadas con líquido inflamable (azufre, aguarrás y estopa) y prenderlas fuego. El toro es embadurnado con barro como medida de protección. Tras esto, los mozos tientan al morlaco en el improvisado coso.
Documentada desde hace siglos en el Archivo de los Duques de Medinaceli, la primera cita de esta fiesta data del 29 de septiembre de 1559, fecha en que fue testigo del rito, desde el balcón central del Palacio Ducal, el rey Felipe II y su tercera esposa Isabel de Valois, con la que acababa de contraer matrimonio. También, están documentadas otras dos celebraciones el 3 de agosto de 1568 y el 29 de mayo de 1598, pues el Toro Jubilo se festejaba por entonces varias veces al año para disfrute de ilustres personajes.
El Pacma denuncia el Toro Jubilo de Medinaceli
El Pacma denunció hoy, 16 de noviembre, que el Toro Jubilo de anoche en Medinaceli (Soria) sufrió una “agonía de más de dos horas” ya que aseguró volvió a convertirse en una “exhibición de maltrato animal extremo”. Además, el partido animalista, que ha documentado todo el festejo, señaló que el animal soportó un “embolado interminable”, a lo que se unió, a su juicio, el “caos final” para intentar introducirlo en el corral.
En un comunicado recogido por Ical, explicó que durante los 19 minutos que se tardó en colocar y prender las bolas de fuego, los emboladores “bloquearon completamente” la visión del toro, si bien señaló que “mugía sin cesar mientras era inmovilizado”. Una vez prendido, el astado, según Pacma, llegó a zafarse del pilón todavía sujeto por la cuerda para intentar apagar sus cuernos enterrando la cabeza en la gruesa capa de barro.
En el festejo, que recordó está propuesto para ser declarado Bien de Interés Cultural (BIC), "reinó el desorden y la improvisación", según Pacma, quien explicó que "el fuego se apagaba y lo reavivaban abanicándolo con capotes". Por ello, el partido, que pocas horas antes se manifestó en la plaza del Ayuntamiento de Medinaceli, denunció que la organización se vio “desbordada” y fue "totalmente incapaz" de conducir al toro al corral durante dos horas.
“No hubo mansos, no hubo coordinación ninguna y este espectáculo caótico y patético se prolongó hasta, al menos, la 1.30 de la madrugada, momento en el que gran parte del público (algunos ondeando la ”bandera franquista"), e incluso la Guardia Civil, ya se había marchado, dejando a apenas una treintena de personas de la organización intentando resolver el panorama", explicaron.
Finalmente, el Pacma indicó que el proceso judicial continúa para determinar si el espectáculo de este sábado fue legal o no, como continúan defendiendo desde el partido animalista, que aseguró llegará “hasta donde sea penalmente factible” para acabar con esta “cruel” tradición.

Celebración del Toro Jubilo en Medinaceli
Celebración del Toro Jubilo en Medinaceli

Celebración del Toro Jubilo en Medinaceli
Celebración del Toro Jubilo en Medinaceli

Celebración del Toro Jubilo en Medinaceli
Celebración del Toro Jubilo en Medinaceli

Celebración del Toro Jubilo en Medinaceli
Celebración del Toro Jubilo en Medinaceli

Celebración del Toro Jubilo en Medinaceli
Celebración del Toro Jubilo en Medinaceli

Celebración del Toro Jubilo en Medinaceli