Diario de Castilla y León

Cultura excava los Arcos en Soria con el fin de buscar la fórmula para salvarlos

El ICPE inició ayer una campaña de cuatro meses que incluye cuatro catas, trabajos topográficos y análisis de muestras

Vista general del claustro donde se puede apreciar las vallas que delimitarán las zonas de trabajo.

Vista general del claustro donde se puede apreciar las vallas que delimitarán las zonas de trabajo.M. Tejedor

Publicado por
José Sosa
Soria

Creado:

Actualizado:

La misión que lidera el Instituto de Patrimonio Cultural de España (ICPE) para tratar frenar el deterioro del Monasterio de San Juan de Duero y garantizar su futuro inicia su segunda fase, aún de estudios previos. El trabajo desarrollado con el georradar y el vuelo fotogramétrico del año pasado permiten ahora iniciar diversas tareas para analizar el subsuelo del complejo de cara a una futura intervención «para su conservación y protección a largo plazo». Los trabajos suponen una inversión de 56.000 euros y se alargarán 4 meses.

El propio ministerio de Cultura confirmaba ayer el inicio de los trabajos que, como ya había adelantado este medio, estaba marcado para la última semana de agosto. La nueva campaña «da continuidad a los trabajos iniciados el verano pasado con el objetivo de analizar el subsuelo del cenobio para poder intervenir en su conservación y proyección a largo plazo», destacan. Básicamente, las labores se centrarán en el examen de las estructuras subterráneas «que se ven afectadas por las humedades que genera su cercanía al río Duero».

Durante los próximos cuatro meses se van a desarrollar varias labores en el monasterio soriano. Una parte estará enfocada a excavaciones arqueológicas. Está previsto desarrollar cuatro catas en diferentes sectores del claustro «que servirán para documentar la cimentación de las arquerías, sus afecciones, el pavimento original y los sistemas antiguos de evacuación del agua». También está previsto afrontar trabajos topográficos. Para esta labor se tomarán cotas en diferentes puntos del patio, sus pandas –los muros que ‘cierran’ el claustro– y el exterior para «documentar los niveles de suelo actuales y originales de cada uno de estos espacios y sus pendientes». «Esto servirá para proyectar sistemas de drenaje y evacuación de aguas adaptados a la topografía del monasterio», apuntan.

tracking