SOCIEDAD
Denuncian el "progresivo colapso" de la cárcel de Topas (Salamanca) tras la última agresión
CCOO exige "medidas urgentes", como la derogación del actual protocolo, tras el aumento de internos "altamente conflictivos" y agresiones.

Cárcel de Topas en Salamanca
La situación en el centro penitenciario de Topas (Salamanca) es cada vez más insostenible. Esto lo ha querido expresar el sindicato CCOO, quienes exigen medidas urgentes como la eliminación del actual protocolo como producto del incremento de internos problemáticos. El centro, que tiene una capacidad para 1.008 presos, supera ya el número máximo actualmente hasta los 1.200 reclusos.
Esta situación ha puesto en jaque el funcionamiento actual del centro penitenciario, quienes ven una importante presión en los servicios que se proporciona en el centro, según declaró el sindicato a través de la agencia Europa Press.
Durante los últimos dos años, la cárcel de Topas ha estado viviendo un aumento destacado en los internos que están en el lugar causando mayor problema en la gestión e influyendo de forma negativa en el clima de trabajo que tienen los empleados así como la calidad del servicio que hay.
La situación ha llegado al punto de que se han vivido agresiones en la cárcel como la que sucedió en Diciembre cuando grupos de reclusos de origen magrebí y latino se llegaron a lanzar objetos como sillas u otros objetos.
Si la difícil actualidad no fuera suficiente al centro penitenciario de Topas se le suma otro quebradero de cabeza. El sindicato ha recalcado que la medida de 35 horas semanales para los trabajadores penitenciarios no ha llegado todavía al lugar, dificultando así a las condiciones de trabajo.
Los trabajadores están descontentos por la situación que se vive en relación con la sobreocupación, el aumento de conflictos que presenta la cárcel y la presión acaecida en cuanto a los servicios prestados en el lugar.
CCOO cree que la Administración penitenciaria debe tomar cartas en el asunto con medidas como la reducción de capacidad en la que se trasladaría a reclusos a otros centros penitenciarios, implantar la medida de 35 horas semanales para los trabajadores del centro y ocupar el vacío que se presenta en el ámbito sanitario.
Por ello, el sindicato ha reclamado dichas medidas para evitar que la situación que se está viviendo en el centro penitenciario de Topas vaya más a peor.