Castilla y León ante la realidad que impone la IA, un debate necesario

Somos Castilla y León. Inauguración y primera mesa.
La inteligencia artificial (IA) forma parte de la constante, dinámica y vertiginosa nueva revolución industrial que atravesamos desde los albores del siglo con la llegada de internet y sus derivadas digitales. Elementos de evolución y progreso que, como la IA, más en boga que nunca, aunque no sea algo recién llegado, impactan en nuestra realidad cotidiana. Castilla y León, con sus peculiaridades sociales, demográficas, geográficas y económicas tiene que prepararse ya para algo que no es futuro, que es presente dinámico. Y lo tiene que hacer en todos los órdenes de la vida. Desde una bodega en la DO Rueda, pasando por nuestros hospitales, la acción política o los centros de conocimiento que son nuestras universidades.
Así ha quedado evidente y claro en la primera jornada del ya clásico Foro de Diálogo Somos Castilla y León, que desde hace nueve años impulsa El Mundo Castilla y León para abordar debates sobre el devenir y el horizonte de la comunidad.
Expertos y personalidades debaten estos dos días en la Casa de la Música y el Teatro de Arroyo de la Encomienda (Valladolid) sobre la IA y su impacto en nuestra realidad.
Y junto con la discrepancia y los pareceres de cada participante, ayer se concitó la necesidad de implementar los conocimientos en estas materias a edades escolares con el objeto de empezar a forjar a los profesionales del futuro en el uso de herramientas que serán tan necesarias como lo eran los ordenadores personales cuando se popularizaron en el mercado, o en otros tiempos no tan lejanos una simple calculadora. La IA tiene que servirnos para hacernos la vida más fácil, más eficiente y accesible. Tiene que servir para cambiar cosas que mejoren la vida de la gente, pero de todas las edades, condiciones sociales, económicas y latitudes. Esa es la forma en la que la tecnología se convierte en verdadero progreso. Cuando el progreso alcanza a todos. La IA y sus derivadas, como internet en sus principios, está y estará cada vez más presente en nuestra vida cotidiana y laboral, como ya lo está sin darnos cuenta en nuestro ocio digital. Es cometido de instituciones, organismos y empresas adiestrarnos a todos para esa nueva realidad que está llegando. Y hacerlo desde la eficacia, pero también desde la responsabilidad y la ética. Sin olvidar que la decisión última no la puede definir un algoritmo. Eso corresponde a las personas. Castilla y León tiene que prepararse, formarse y convencerse de que la IA también es un aliado de futuro para un territorio inmenso, atomizado y con el lastre latente de la despoblación rural.