Diario de Castilla y León

Editorial

Las evidencias para investigar el chivatazo de la ‘operación Fuentona’

Carlos Martinez y el alcalde de Soria Javier Antón Cacho

Carlos Martinez y el alcalde de Soria Javier Antón CachoMARIO TEJEDOR

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Vamos a dejarlo en que es una mera imprudencia o un exceso verbal la declaración del recién estrenado alcalde de Soria, Javier Antón, de que «el tiempo pone a cada uno en su sitio» en relación con la macrocausa contra la corrupción que ha estallado en su grupo de gobierno. Con siete detenidos, por el momento, y seis delitos de corrupción, es probable que estos alardes de soberbia sean fruto de la ola de calor y no de la prudencia que debería seguir el mandatario por el hecho de que el Juzgado de Instancia 2 de Soria, en una decisión más que discutible, haya inadmitido la querella de VOX para que se investigue un delito de revelación de secretos vinculado a la ‘operación Fuentona’, a la vista de que no lo ha hecho el juzgado instructor de oficio. Lo de que los juzgados no se dedican a investigaciones prospectivas seguramente puedan decírselo a los que durante meses y meses han acusado de semejante indecencia al juez Peinado, que al final sentará en el banquillo a la mujer de Pedro Sánchez con un jurado popular y con el aval de la Audiencia de Madrid. Si Peinado no hubiera investigado e investigado e investigado, hoy el inquilino de la Moncloa viviría más desahogado. Como le hubiera ocurrido a Urdangarín y a la Infanta Cristina si el juez Castro no hubiera hecho lo propio, que es lo que tiene que hacer el juzgado de Soria porque hay evidencias e indicios más que suficientes para hacerlo. El exalcalde confesó a un medio que sabía del registro y del delito de tráfico de influencias el día antes de que se produjera. El día antes de que se produjera el registro su sucesor y amigo, puesto a dedo saltándose a once concejales, tuvo conocimiento a través de un, como mínimo, imprudente oficio del juzgado instructor, con la obligación de guardar secreto. De momento el mandatario actual no ha confirmado que no hablara con nadie de la causa. Es más, preguntado públicamente por ello ha eludido el asunto. El silogismo es de los simples, incluso para el juzgado soriano que inadmite una querella con indicios tan evidentes y claros de que hubo chivatazo. Lo que no sabemos es hasta dónde alcanzó. Porque el regidor estaba directamente implicado y vinculado con la causa. Fue detenida una integrante del equipo de gobierno y la edil de otro municipio, además de una alta funcionaria del Ministerio de Transición Ecológica. La Audiencia de Soria tiene ahora en su mano la posibilidad de intentar destapar al autor del chivatazo, que evidentemente no es Carlos Martínez, que es el que lo recibió. El siguiente paso del Juzgado 2 de Soria seguramente sea remitir el asunto al Supremo y al TSJ por la condición de aforados del alcalde y su antecesor. Hay indicios y no hace falta ser Peinado para verlos.

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