Espera infernal
Es lo mínimo. Tras la sentencia fabulosa del jurado popular –que siguiendo las pautas buenistas del magistrado Roger Redondo, premió con 4 años de pena al asesino de Sergio Delgado–, la Fiscalía y la Familia de la víctima pidieron el martes 7, en los recursos de apelación, que se repita el juicio. ¿Qué decidirá el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León? Silencio. Espera infernal contra la que se reveló Dante en La divina Comedia: «Oh justicia de Dios, qué terrible y severa eres al vengarte de modo tan terrible». Sería un escandalazo que el TSJCyL se hiciera el longuis, que aparcara sus responsabilidades durante el verano, y lo más espantoso: que diera por buena la sentencia de un jurado popular que rindió vasallaje de pernada a un juez que se le fue el sanchismo por el lado izquierdo de la Justicia.
Que al magistrado se le fue la olla por un partido de futbol entre el Burgos y el Valladolid –el Mundial de Futbol refrenda que hay violencia en todas las latitudes–, lo demuestra su falta de sensibilidad desde el minuto cero. ¿Acaso su señoría es un fan del Burgos Club? No lo sabemos. De ser así, todo el mundo comprendería que la justicia patine, y que el juez pierda las puñetas. Lo cierto es que Redondo los tiene cuadrados: reprimió las lágrimas de la familia de la víctima con inhumanidad indignante. Pero permitió los lloriqueos del asesino con una solicitud sospechosa. Por eso la Fiscalía y la acusación particular han denunciado «el quebrantamiento de las normas y garantías procesales», y la supresión arbitraria de ciertas «declaraciones decisivas». Con un juez sanchunizado –el asesino es víctima de la sociedad–, y con un jurado babeante, esta Justicia, como recalca la familia, «es una vergüenza».