Hormiguitas de todas las horas

Juicio caso Mascarillas en el Tribunal Supremo. Ábalos y Koldo.
En vista del éxito de público del episodio piloto de las hormiguitas y el desazón y suspense suscitado a partes iguales, la serie sigue adelante. Hace unos cuantos años, en los albores de la trama eólica, pendiente del capítulo final, el que sustanciará los más de 800 millones de multas y el capazo de años de cárcel en litigio, este periódico desveló que la Anticorrupción (en los sucesivo el capador) estaba encima de la conjura del viento (en lo sucesivo la gocha). El caso llegó, desde el jurídico de la Agencia Tributaria de Castilla y León directamente, aunque con pereza, a la Fiscalía de Valladolid. Pasaban los días, como pasábamos buenos ratos echando pan a los patos, y cuanto más pan echábamos mejores ratos pasábamos. Y parecía que todo aquello iba a quedar varado en la orillas fiscales de Pucela. Pero las hormiguitas hacía tiempo que estaban haciendo fila, laboriosas, a por las miguitas informativas y otros procedimientos. Minuciosas. Silenciosas. Discretas. Hormiguitas de todas las horas, que ni labráis como abejas ni voláis cual mariposas. Cuando este periódico destapó que la madre de todas las tramas, con cien millones por banda en mordidas, estaba en el remolino de Anticorrupción, hubo hasta algún preboste de la Junta, de cuyo nombre no quiero acordarme, que puso el grito en el infierno. Dos meses después, empezó el desfile, discreto, de altos cargos y otros implicados, hacia el gran hormiguero fiscal. Empezando por el director del Ente Regional de la Energía, que no aprobó a la primera y tuvo que ir a recuperación. Para los escépticos, descreídos y otro negacionistas, un mensaje. Siempre será mejor que se enteren por el periódico de lo que viene, a que se den de bruces con el auto judicial, como le ocurrió al preboste. Ábalos: 24 años de pavera. Koldo: 19 a la sombra. De aquellas hormiguitas, estas condenas. Vienen las hormiguitas, con su viejo zurrón, por el camino que lleva a las Cortes, rom pom pom pom, rom pom pom pom.