PIEDRA DE TOQUE
Se acabaron las interinidades
Se acabaron las interinidades, y el tiempo muerto que espera a ver cuándo maduran las brevas. Por cierto, las primeras de la temporada ya están en las fruterías a cojón de mico. Ni que fueran las sobrinas de Ábalos: a 8,50 euros kilo. Lo cierto es que con la investidura del martes 9, y con la toma de posesión de Fernández Mañueco el jueves –y en ambas la prioridad nacional como plato fuerte–, decimos definitivamente adiós al pastoreo en Castilla y León. Sólo falta la tanda de nombramientos, y a tirar millas. En política los milagros son posibles porque hay detrás un demonio.
A toda esta normalidad democrática se ha opuesto M & M, o el señor Martínez y Mínguez. El bis de Sánchez, que iba con iva como alcalde plenipotenciario de Castilla y León, y tras las elecciones –qué poco imaginativos son aquí los votantes–, se ha quedado en procurador oponente por 4 años o más... Lo cual no es ninguna deshonra con un empleo tan bien «pagao». Pero no. El martes pasado en el debate de investidura, con el Papa en Madrid a un tiro de piedra, la marca M & M, que se estrenaba, puso toda su sanchería en el asador que resumió en esta frase con referencia a Mañueco: «Usted no tiene vergüenza. Esta es su cena fría», y sirvió su inmoral aborto en una bandeja con papel engurruñado.
Gesto vacío, retórica de papel higiénico al máximo confort que fue derechita a la fosa séptica del sanchismo cloaquero. De inmediato subieron los precios, Mañueco ganó el rifirrafe por goleada, el público –absorto con las apariciones televisivas del Papa– ni se enteró, y un poeta que yo me sé, como si lo hubiera parido, soltó este chascarrillo jocoso: con un gran gurruño en la bandeja/ el bis del mayor ladrón de España, hizo en las Cortes papiroflexia.