Mañueco y Martínez, campeones

El presidente de Vox, Santiago Abascal
El fin de ciclo electoral que surcó España de Extremadura a Andalucía, pasando por Aragón y estos lares, ha dejado dos campeones. Y los dos son de estas latitudes. Un campeón de la Junta: Mañueco. Gobernará por tercera vez. Pero aún no. Y un campeón de la estación:Carlos Martínez. Gobernará la oposición. Pero aún no. Al primero, VOX le va a ralentizar la investidura. Ahora en la nevera para tensar al PP con Andalucía donde Moreno, otro campeón, pero menos, se dejó unos escaños y la mayoría absoluta mientras la enviada de Sánchez, María Jesús Mopongo, salía vapuleada en el feudo socialista por antonomasia. Al segundo, cualquier día le da por pisar el puesto de trabajo, que lo tiene en las Cortes, a las que les factura ciento y pico mil euros de vellón, buena parte de ellos limpios de polvo y paja. Pero aún no. Ahora no sale de Soria. Cuando era alcalde no pisaba. El caso es seguir la senda de Tudanca, al que el lugarteniente de Martínez, Daniel de la Rosa (Rosae), quiere perpetuar en el Senado y ya anda buscando asociados entre los barones provinciales. Claro que Martínez tiene otro destino para la plaza de senador autonómico, que hay que renovar el día menos pensado por la letrada mayor de las Cortes. Ha dado tres fechas. Veremos si no hay una cuarta allá por el aniversario de las torres gemelas. Martínez quiere el puesto de Tudanca para compensar las heridas abiertas en el consistorio soriano por el ascenso a la alcaldía de uno que no estaba ni en la nómina de los 11 concejales siguientes al alcalde cesante. En Ferraz ya le han dicho que disponga, que Sánchez da por amortizado a Tudanca y no le van a buscar acomodo en el Gobierno ni de ujier en el ministerio de Ana Redondo, que ha estado haciendo reubicaciones ministeriales en el entorno de Martínez, coincidiendo con su llegada la secretaria autonómica, a cambio de colocarla a ella de presidenta después de que Sánchez la sumiera en la orfandad orgánica.