Alcalde de Soria y senador

Primera reunión de la Mesa de las Cortes de Castilla y León de esta XII Legislatura.
En un acto de humildad, condescendencia y generosidad (consigo mismos), los nuevos miembros de la Mesa de las Cortes, esa institución que no ha salido del declive emprendido hace siete años por el corredor atlántico Luis Fuentes, se reunieron ayer por vez primera para decidir que en lo que resta de año van a seguir cobrando casi 104.000 euros de curso legal. Una buena parte de ellos, 21.600 en concreto, limpios de polvo y paja, y zarpazo de Hacienda, que somos todos menos estos de las Cortes. ¿Es mucho? ¿Es poco? A la vista de los dos últimos mandatos, una indecencia. Muchos no merecen que les den agua en un cacharro roto. No han doblado el lomo en su vida. Los había que ni aparecían por el mausoleo de cúpula nacarada, caso de Luis Tudanca, que ahora da cursillos políticos en el Senado, él, que tiene los cuatro grandes (perdió unas elecciones, perdió una moción de censura, perdió un gobierno y perdió una primarias sin que Carlos Martínez tuviera que bajarse del autobús). Es el Cholo de la política. Ahí sigue, amarrado al momio, y cosechando derrotas como un poseso. Sospecha que en esta ocasión se le va a escapar el chollo de la plaza de senador autonómico entre los dedos. A ver si le da asilo político Page o el asturiano Barbón, menudo barbo, porque Sánchez ya le ha dicho a Martínez que lo da por amortizado y no hay sitio para él entre los 8.000 colocados que tiene en el gobierno a sueldo. Y luego está el caso de Javier Antón, el misterio peor guardado de la historia de la política contemporánea, que va para alcalde de la capital de Soria y senador. ¡Anda!, como Carnero. A ver qué dice Puente y su comparsa de la analogía. Va a estar divertido. ¿Qué tendrá el Senado que una vez que entran no los sacan ni con hurón? Bien pensado, lo mismo que las Cortes de Vázquez y León: billetes. Esperemos aconteceres. Gobierno con VOX, Moreno Bonilla mediante. A ver cómo rueda, que diría Martínez en noche de recuento, sonrisas y lágrimas.