La ronda preliminar abre el paso a la necesaria estabilidad política

REUNIÓN PP-VOX
Concluida la preliminar de contactos abierta por ganador de las elecciones en Castilla y León, el PP de Alfonso Fernández Mañueco, ya más o menos cada partido ha mostrado sus expectativas y ambiciones para la que será la XII legislatura, que se abrirá con la constitución del parlamento el 14 de abril. Ese será el primer envite en el que habrá que elegir el presidente del legislativo. El PP, aunque no disponga de mayoría absoluta, sí puede hacer valer su mayoría para presidir el hemiciclo sin necesidad del respaldo de otros grupos. Algo que sólo está al alcance del PP. Los socialistas necesitan del concurso de al menos UPL y otro de los dos partidos minoritarios, dando por supuesto que nunca contarán con el respaldo de VOX. Y dando por supuesto que nunca lo querrían. El PP puede y debe jugar esa baza tras ser la formación que más fortalecida ha salido de los comicios, por la victoria en escaños, por el crecimiento en porcentaje, por ser el más votado en siete de las nueve provincias, y por recuperar la mayoría de las ciudades de más de 20.000 habitantes. Un panorama bien distinto al de la angustia de 2022, agudizada por haber propiciado un fallido adelanto electoral por parte de Mañueco.
Visto lo que quieren los partidos, que básicamente son espacios de poder y sus circunstancias, aunque se harten de decir que lo de menos son los sillones, ahora lo importante es que la campaña les haya servido para fijarse y detectar qué es lo que quieren los ciudadanos. Y los ciudadanos lo que urgen es un gobierno y estabilidad para adoptar decisiones y aprobar unas cuentas con las que Castilla y León pueda seguir afrontando un futuro de crecimientos y más en los momentos turbulentos que está ocasionando el nuevo orden internacional salido de los desvaríos bélicos y belicosos del presidente norteamericano.
Y visto lo visto en la preliminar y sin sorpresas, lo lógico y sensato es que PP y VOX unan sus fuerzas para alcanzar una mayoría de estabilidad. El diálogo y el acuerdo pasa irremediablemente por la cesión más que por la imposición. La cesión en favor de la ciudadanía. Lo demás son debates ideológicos, trasnochados y alejados de la política eficaz y de eficacia que requiere la gestión de una comunidad como Castilla y León. El PSOE, más allá de las fantasías de la repetición electoral, parece haber asumido el papel de la oposición. Y ahora tendrá que decidir y definir si va a continuar gobernando la oposición y su propia desidia, como en la década prodigiosa de Tudanca, o quiere aprovechar estos cuatro años para espolear la acción de gobierno y vigilar al ejecutivo al tiempo que presenta sus opciones para ser alternativa.