¡A ver cómo rueda!

REUNIÓN PP-VOX
Dijo en la pletórica noche de su derrota electoral el alcalde Soria (porque estás que te vas y te vas y no te has ido) «vamos ¡a ver cómo rueda!». Pues el embrión del pacto entre PP y VOX empezó a rodar ayer en sede parlamentaria en un encuentro en el que ambos tienen claro que hay que reformular un gobierno de coalición, reparto de consejerías mediante, y alicatar bien los enclaves programáticos, incluido número de menas (menores extranjeros no acompañados) asumibles para evitar los sofocos de Bambú y que se quiebre la paz de los pactos. Son los preliminares. Y así es cómo rueda, que diría el alcalde de la oposición autonómica, que un día se pregunta cómo rueda y al otro se levanta imaginando una repetición electoral. El caso es tener una ocurrencia con la que entretener a la afición mientras mantiene el milagro de la bilocación entre la jefatura del PSOECyL y la alcaldía de Soria. Hay que ser muy iluminado para no saber a estas alturas quién le va a suceder en el consistorio, pero sí adivinar una repetición electoral. Lo primero le compete a él. En lo segundo nadie le va a pedir vela en el entierro de las posibilidades de que la izquierda ponga fin a 39 años, y los que te rondaré Martínez, a la sombra de los billetes de las Cortes en el gobierno de la oposición latente. Son cuatro años más de Mañueco, sólo o en compañía de VOX, y eso porque Herrera puso un vedado preventivo con la limitación de mandatos. Si no, tenemos Mañueco hasta que a Tudanca le entren ganas de trabajar. De momento, Herrera sólo los ha podido limitar a tres los mandatos del charro. El gobierno de Castilla y León se negociará aquí y no allá. El PP de Mañueco no precisa satélites de Génova. Es de suponer que los de Pollán no tendrán que pasar el trago de asumir el pastoreo de sus mayores en sede parlamentaria, aunque exista tutela judicial efectiva. Bambú es a los pactos lo que los cipreses a Delibes. La sombra de ambos es alargada. ¡A ver cómo rueda!, que diría el otro.