Diario de Castilla y León

Editorial

El hermetismo y el oscurantismo no aplacan el escándalo mortal del HUBU

El gerente del Hospital Universitario de Burgos, Carlos Cartón (I), y el jefe del servicio de Oncología del HUBU, Enrique Lastras (D), ofrecen una rueda de prensa para explicar el error que causó la muerte de dos pacientes

El gerente del Hospital Universitario de Burgos, Carlos Cartón (I), y el jefe del servicio de Oncología del HUBU, Enrique Lastras (D), ofrecen una rueda de prensa para explicar el error que causó la muerte de dos pacientesICAL

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Tarde o temprano la Junta se dará cuenta que el hermetismo no es la solución en los tiempos que corren para apagar el escándalo de la muerte de dos enfermos de cáncer en Burgos por una sobredosis desmedida e impensable de quimio. Y de otros tres que se debaten con la vida colgado de un hilo. Más temprano que tarde. Los errores ajenos sirven para corregir los propios. Sólo hay que recordar el escándalo de las mamografías de Andalucía, que empezó con negaciones y desmentidos, y acabó con ceses fulminantes. Esperamos los ceses en el HUBU cuanto antes.

La comparecencia del gerente del Hospital de Burgos (HUBU) además de espeluznante resultó esperpéntica. El cargo le queda grande por todas partes. Lo menos indicado era hablar de indemnizaciones y poner precio a los muertos. Lo cual, entre otras cosas, evidencia el interés de la gerencia en tapar y ocultar un caso de una gravedad desconocida en la historia de la sanidad de Castilla y León. No parece enterarse de mucho el gerente del HUBU si piensa que el hermetismo y la ocultación es el camino. Ya se lo explicará la Fiscalía y el juez cuando tenga que desfilar por sede judicial a dar las explicaciones que está negando a la sociedad a la que se debe y la que paga su salario. O no se ha enterado tampoco de eso todavía. Por muchas instrucciones y órdenes que reciba, nadie está obligado a cumplir instrucciones injustas o ilegítimas. Nadie. Ni el gerente del HUBU, que además se hizo acompañar en su puesta en escena, tras la fallida y ridícula nota de prensa matutina, del jefe de Oncología. Este no es el departamento implicando directamente en la negligencia. Es el de Farmacia, pero en la comparecencia no estuvo la jefa del Servicio. Seguramente para no tener que mentir ni decir sandeces. Se les ven las costuras a leguas en una estrategia comunicativa tan desastrosa como la que están siguiendo, que se limita a callar para que el escándalo se evapore entre el vigor de la actualidad. El silencio sólo acarreará mayor escándalo. Sin ir más lejos, las mamografías de Andalucía. Lo más ruin es mercadear en una rueda de prensa con el precio de los muertos y las reclamaciones patrimoniales, que ya las tenía calculadas el gerente, pese a no ser quién. Repugnante. Pero deja claro una cosa, el único interés no son los muertos, es enterrar el asunto. Eso sí, a costa del dinero del contribuyente, no de la responsabilidad de los negligentes. Yla negligencia con resultado de muerte va a llevar a la Fiscalía al departamento de Farmacia. El gerente sabía el asunto cuando tomó posesión y no abrió una investigación, aunque sugirió que salió de él, hasta que se lo ordenaron. Estos son los hechos y son irrefutables.

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