Diario de Castilla y León

Editorial

HUBU: un ‘error inhumano’ y un intento indecente de ocultarlo

El gerente del Hospital Universitario de Burgos, Carlos Cartón.

El gerente del Hospital Universitario de Burgos, Carlos Cartón.Ricardo Ordóñez

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Lo primero que hay que significar es la indecencia del Hospital de Burgos (HUBU) calificando de «error humano» la causa de la muerte de dos enfermos de cáncer tras suministrarles un fármaco que no correspondía. Servirse de la retórica para escurrir el bulto en un asunto de esta gravedad ya dice mucho de la determinación que tiene el centro hospitalario para esclarecer lo ocurrido y poner a los responsables a recaudo de la justicia. Es un error inhumano. Una negligencia en toda regla que tiene responsables entre el personal implicado en la administración de medicación a enfermos de cáncer.

Con lo del «error humano», el complejo sanitario que dirige Carlos Cartón, recién llegado al cargo hace menos de un mes, lo único que transmite es la premeditación de tapar el asunto despreciando a los dos pacientes fallecidos y a los otros tres afectados. Por descontado hay que significar también que se percataron del «error humano» cuando los paciente empeoraron y la situación era irreversible para dos de ellos. Y por supuesto, trataron de ocultarlo. No han dicho ni pío hasta que fue destapado por informaciones periodísticas.

Estos asuntos requieren de empatía, pero también de enorme transparencia y determinación. Y eso es algo que no se resuelve con un comunicado para esconder la cabeza como avestruces. La forma de proceder de la gerencia hospitalaria apunta más al manido encubrimiento, que está detrás de tanta infamia en otras situaciones, como en el caso de la pederastia en la Iglesia. El gerente, que tiene la cara como su apellido, de cartón rígido, sabía el asunto desde el mismo día que llegó al cargo. Y ha tratado de ocultarlo deliberadamente hasta que los familiares de los afectados lo han destapado. Lo mejor que podría hacer, tras esta actuación, que deja claras sus intenciones, es dimitir lo antes posible. Será Cartón El Breve, pero al menos mantendrá la mínima dignidad.

Este tipo de negligencias fatales con resultado de muerte se zanjan primero apartando del servicio a la responsable o responsables la pócima. Una farmacéutica no se dedica a hacer batidos de proteínas. Y menos para enfermos de cáncer. Pero para que no se produzcan estos errores inhumanos existen, o debieran existir, rigurosos protocolos de control. Algo ha fallado. Han fallado los profesionales sanitarios responsables de seguramente más de un departamento. Y si el HUBU, a la vista de que sólo ha salido a dar la cara cuando se ha visto acorralado por la información, no actúa, tiene que intervenir la Consejería. El primer paso es cesar al gerente por tratar de ocultar esta infamia.

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