LA SOLANA
Discursos cambiantes según la conveniencia
El culerbón del aeródromo de Soria, ubicado en Garray, sigue alargándose innecesariamente, pero a diferencia de las telenovelas, que se pueden dejar de ver cuando aburren, en este caso se trata de un proyecto de una provincia que está bloqueado una vez más por una incompresible pugna entre administraciones, con el ciudadano, igual que siempre, como pagano. La ampliación del aeródromo tiene como principal objetivo desarrollar un proyecto que genere nueva actividad industrial en Soria. Tendrá éxito o no, pero si no arranca no podrá saberse. El atasco viene, como es sabido, porque está a falta de la autorización administrativa y el Gobierno central dice ahora que no es su competencia. Se basa en que en la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla y León se manifestó la voluntad de asumir la competencia. Pero no ha habido un traspaso efectivo y la Junta de Castilla y León exige, con razón, que se sigan los trámites legales, que requieren un acuerdo en el seno de la Comisión mixta de Transferencias y una valoración de recursos que deben transferirse, económicos y humanos. Y eso no se ha producido, por lo que es increíble que el Estado se haya desentendido de unas atribuciones que debe mantener hasta que no se produzca el trasvase efectivo. El discurso del PSOE sorprende al defender que ya están hechas las transferencias. En otro caso, el de la cesión de las travesías a la ciudad de Soria por parte del Ministerio de Fomento, los socialistas, también con razón, ignoraron esa cesión, firmada en 1990, porque no se había negociado que el traspaso se hiciera en condiciones. Hoy en día, el Ministerio está rematando la inversión en la mejora de las travesías para entregarlas a la ciudad en un estado adecuado. El PP soriano de 2018, muy distinto en su actitud al de ahora, hizo lo del PSOE en el aeródromo, dar por cerrada la cesión porque lo ponía en el papel firmado el siglo pasado. Era criticable la actitud de los populares entonces, que también intentaron torpedear el proyecto de nueva depuradora en la ciudad hasta que Juan Vicente Herrera tomó las riendas y, a través de Suárez-Quiñones, colaboró económicamente con el Ayuntamiento para desbloquear el asunto. El discurso de los socialistas con las travesías era lógico, como lo es ahora el de la Junta y el PP soriano en el caso del traspaso de competencias con el aeródromo. Sin embargo, los socialistas sorianos se han enrocado en apoyar al Gobierno central en su justificación del bloqueo del aeródromo de Garray. Si aplican los mismos criterios que utilizaron para las travesías de la ciudad, tendrán que reconocer que un traspaso de competencias no puede hacerse por las bravas y sin hablar entre las partes. Carlos Martínez, que aspira a ser alcalde de Castilla y León, debería acordarse de lo que hizo Herrera con la depuradora y hacer que el PSOE colabore en desbloquear el aeródromo de Garray. Salvo que se opte por cambiar el discurso según convenga.