PIEDRA DE TOQUE
Popurrí gramatical
EL cándido del corrupto Sánchez en Castilla y León para las próximas elecciones –el señor Martínez Mínguez–, está inconmensurable. Es decir, que no es conmensurable, que no tiene medida, que le sobran las habituales reglas de medición para construir una oración compuesta, o respetar las sangrías que hacen a un texto político legible, estético, equilibrado.
Miren qué opa hostil nos soltó el candidato a la ALGEPLE –a la Alcaldía General y Plenipotenciaria de Castilla y León– el miércoles, y que me llegó el jueves a Sevilla: «El PSOE quiere que Castilla y León ser visible en España y en Europa. Hay quien va a intentar que el tablero de juego sea el del Madrid y el plebiscito sobre la Presidencia del Gobierno (…) centrar el marco en lo que Castilla y León se juega».
A pesar del popurrí gramatical y conceptual, entendemos su arenga en bocanadas de humo y en morse indio. Según el ALGEPLE, apelar a los 40 años del PP en el poder autonómico como referencia de un aburrimiento metafísico y de «plasma» rebosante, es razón suficiente para que el votante se olvide del latrocinio masivo de su jefe Sánchez, del puterío sistemático y degradante que ha instaurado su amo Sánchez, y de las políticas de dobladillo que hacen de la okupación ley, y de las leyes una cómoda permuta para el delincuente. Todo gracias a la magnanimidad de su sumiller Sánchez.
¿Cambiaría la raya del voto, si Mañueco revelara hoy sábado la fecha de la convocatoria electoral? Ni con la mano tendida entre «caballeros», que pidió ayer viernes el cándido candidato. Y menos con esa chorrada de que «no me consta que haya denuncias sobre casos de acoso en el PSOEC yL». Qué gran hisopazo sin los deberes hechos y, además, qué sinsin verver güenzagüenza.