Óscar Puente; dice la verdad

Óscar Puente
El tren directo que perdió Burgos hace trece años, en los albores del gobierno de Rajoy no volverá, como las golondrinas del poema de Bécker que arrearon con viento fresco. Lo ha pronunciado el ministro del ramo en sede parlamentaria a preguntas del canoso senador del PP que no sabe si mata o espanta. Óscar Puente; dice la verdad. Y eso es así porque cuesta un pastizal y menos ahora que Burgos tiene AVE, por Valladolid, en vez de por Aranda, pero AVE tiene, como lo tiene Léon por Palencia, en vez de por Benavente. Ponferrada o Ávila ni lo tienen ni lo sueñan, pero no desesperan. Esto nos lleva a concluir que la promesa de Feijóo de hacer lo que dejaron sin hacer los sucesivos ministros de Rajoy es una trola en toda regla. Feijóo; no dice la verdad. Y la verdad es la verdad, la diga Agamenón Puente o su porquero. Pero al que ha dejado en evidencia Puente no es a Feijóo, que dice cosas para halagar los oídos de los aparatos territoriales y salir airoso de la prueba del polígrafo, aunque desentone con el sentido común de la gente. Al que ha dejado en evidencia Puente en el Senado, a preguntas del canoso senador, es a su partido en Burgos y Castilla y León, que en este caso conciertan con Feijóo, pero no con la verdad de Puente, que en materia de infraestructuras es el poseedor de la verdad absoluta, hoy por hoy. Mañana, se verá. Es más, como a Cagancho en Almagro ha dejado a Carlos Martínez, candidato a la alcaldía de la Junta, y a su lugarteniente burgalés, Daniel de la Rosa. No dirán in pío ninguno de los dos tras el zarpazo que les ha metido Puente en plena línea de flotación electoral. Pero no por disputa. Porque los ha dejado como dos mentirosos compulsivos e indecorosos. A este paso, como en novela de Umberto Eco, De la Rosa sólo quedará el nombre. Las urnas le esperan con los dientes afilados. Mantenemos la esperanza de que una vez enfilada la senda de la verdad, Agamenón Puente y sus porqueros de Renfe no la abandonen.