Diario de Castilla y León

Editorial

La población de Castilla y León crece gracias a una inmigración ordenada

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ATENDER a los datos de población que proporciona el Instituto Nacional de Estadística es una cuestión especialmente relevante en una comunidad autónoma como Castilla y León que lleva años buscando fórmulas para afrontar el reto demográfico. Durante mucho tiempo, la comunidad venía perdiendo población, pero hoy en día está consiguiendo cosechar datos positivos gracias al fenómeno de la inmigración. La población oriunda sigue, en general, reduciéndose, pero la llegada de extranjeros está permitiendo a Castilla y León incrementar su censo desde el correspondiente a enero de 2023.

No es la primera etapa de crecimiento de la población castellano y leonesa gracias a la inmigración. La situación económica tiene mucho que ver con esta evolución, ya que la incorporación de extranjeros se paralizó durante la última crisis económica. Que la economía de la comunidad esté funcionando adecuadamente y sea capaz de crecer es la causa de la llegada de nuevos habitantes.

La inmigración que se está registrando en Castilla y León tiene que ver, por tanto, con la demanda de mano de obra, que en muchos casos tiene que llegar del exterior debido al descenso de población propia del territorio. Esto incide en que se esté produciendo una inmigración ordenada, con personas que buscan trabajo y lo encuentran en Castilla y León, que les ofrece la posibilidad de desarrollar un proyecto de vida en una tierra ajena a los sobresaltos.

Este hecho, junto con las políticas desarrolladas por las administraciones, permite que los inmigrantes se integren con facilidad en la comunidad. Es algo que hay que seguir fomentando, dado que los inmigrantes son fundamentales para la actividad económica, debido la demanda de mano de obra que no se cubre con españoles y al envejecimiento de la población. Es algo que se produce en la mayor parte de los sectores, pero que tiene una especial relevancia en el mundo rural, donde se desarrolla una actividad estratégica para la Castilla y León, la agraria, que a su vez permite el desarrollo de una potente industria agroalimentaria.

El fenómeno es general en la comunidad. Los últimos datos del INE muestran que el aumento de la población en Castilla y León, en algo más de 16.500 personas, es posible gracias a la incorporación de casi 23.000 foráneos, que contrarrestan la pérdida de más de 6.000 españoles. Solo dos provincias, Valladolid y Segovia, suman tanto población española como inmigrante.

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