Los ‘autonosuyos’
Como pollo sin cabeza. Así es como viaja el Partido Socialista de Castilla y León a lomos del de la tierras altas de Soria, el ínclito de la mofa con perdón de aquella manera a la identidad leonesa. Ese que al que, todavía hoy, se le atraganta la ‘y’ de León, que Castilla lo parafrasea sin problemas. Un Carlos Martínez Mínguez que sigue sin saber si mata o espanta, si está en China o en la ONU. Por no saber no sabe si todavía continúa como líder del socialismo castellano y leonés, con ‘y’, o es simplemente uno más que pasaba por allí y alguien le dijo ponte aquí, y se puso pensando que podía dirigir, por llamarlo de alguna manera, el partido sin salir de sus tierras altas sorianas. La realidad es que el Partido Socialista es la casa de tócame roque en la que cada uno hace de su capa una sayo.
Y si no que se lo pregunten al presidente de la Diputación de León. Otro que está puesto por el ayuntamiento, ojo entiéndase la metáfora que nada tiene que ver aquí el alcalde de León, que si por él fuera... Un Gerardo Álvarez Courel que va y se marca el farol de aprobar en el Ayuntamiento de Bembibre del que es concejal, con su voto incluido, la moción de la UPL para exigir la autonomía de la Región Leonesa. Otra mofa más de este socialismo descabezado hacia la identidad de León. La misma mofa como cuando la aprobaba en la Diputación, también con su voto. El mismo Courel que arremete contra el alcalde de León por defender lo que él vota, la autonomía leonesa. La diferencia es que lo de José Antonio Diez, a diferencia del voto del presidente de la Diputación, es real y nada tiene de mofa.
Y, mientras, Mínguez, en sus tierras altas; su número dos, el burgalés Daniel de la Rosa haciendo honor a su apellido, recibiendo rosas en su despedida del Ayuntamiento; y su número tres, la leonesa Nuria Rubio, de reunión en reunión sin más resultado que unas fotos por aquí y por allá para engordar la web socialista. Hoy amenaza con otra. Lo que viene siendo aquello de haciendo que hace. Claro que de la portavoz en las Cortes, la vallisoletana a la que llevaron a la performance socialista de León, nada se sabe. Es lo que tiene eso del mausoleo que se asienta en la avenida de Salamanca de Valladolid, que entre junta de portavoces y junta de portavoces y pleno y pleno te permiten semanas de asueto en las que también puedes hacer que haces, para acabar no haciendo ni el huevo. Si lo ya lo hacía el ínclito y hoy insigne senador Luis Tudanca, por qué no voy a hacerlo yo, pensará Patricia Gómez Urbán. De aquí a delegar el puesto en las juntas de portavoces hay un paso.
Así cabalga el socialismo castellano y leonés. Y es que ellos, en su gran mayoría, más que de la autonomía, ya sea de Castilla y León, o de León solo, son de la 'autonosuya'. Como dice el dicho, aquí cada uno va a lo suyo, menos yo que voy a lo mío. Así les va.