DISTRACCIÓN DE LA MENTE
Arde Roma
EL AÑO 64 a.C. cambió el signo de los tiempos para los cristianos. El emperador Nerón, encaprichado con ver arder las colinas romanas, decidió convertirse en un pirómano de manual y ordenó su incendio. Nerón ha pasado a la historia común como psicópata que disfrutaba viendo llamas por la ciudad que regentaba y en la que vivía. Que locura. Han pasado casi dos mil años desde entonces y los incendios, a pesar de que se repiten constantemente, especialmente en época estival, son los protagonistas de los noticieros españoles. Y no es para menos. Este verano, desgraciadamente, su virulencia ha conseguido arrasar un número de hectáreas espectacular, además de eliminar pueblos, vidas humanas de trabajadores de extinción forestal y numerosos empleos y extensiones agrícolas y ganaderas. Los análisis realizados desde diferentes perspectivas de porqué suceden lo que estamos padeciendo estas semanas me han parecido superficiales, parciales y que no van al fondo del asunto.
A partir de los hechos acaecidos, se pueden realizar algunas reflexiones. En primer lugar, de los que menos se ha hablado es de los causantes que han provocado los incendios y han destruido bosques, casas, vidas y patrimonio. ¿Qué puede llevar a una persona a cometer estos deleznables delitos? En segundo lugar, la cooperación y coordinación no han sido las deseadas. Cada una de ellas implica una lealtad institucional y una colaboración que se centre en la resolución de problemas y se deje de lado, para más tarde, la rendición de cuentas, la fiscalización y el control de las actuaciones. En tercer lugar, hemos llegado tarde. Los incendios no son más que una parte, la última, de una pobre normativa y gestión forestal y de no abordar la administración de los montes con una perspectiva más global. Un libro que ha tenido gran acogida entre el público profano y no tan profano ha sido el publicado por el Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad de Burgos, Fernando García-Moreno Rodríguez, titulado: «La certificación forestal: un instrumento económico de mercado al servicio de la gestión forestal sostenible. Génesis, evolución y análisis jurídico crítico a la luz de su vigente regulación y aplicación en España», en el que explica la situación real de los montes españoles, apunta, certeramente, algunas soluciones para una gestión forestal sostenible que evite catástrofes (como los incendios) y apuesta por valorar, conservar y potenciar el rico patrimonio natural que poseemos.