DISTRACCIÓN DE LA MENTE
Manual del gobernante
FUE EN LA Edad Media, época de la historia denostada por muchos y alabada por pocos, cuando se empezaron, con permiso de la Antigüedad, a poner por escrito las pautas que debían tenerse en cuenta en la gobernación de los Reinos. En el año 1237, por mandato de Fernando III el Santo, apareció un texto muy significativo sobre las cualidades del gobernante para que los súbditos -hoy serían ciudadanos- viviesen y conviviesen con orden y concierto, satisfaciendo sus necesidades más básicas, espirituales incluidas. A este Tratado se le añadió en 1255, entronizado ya Alfonso X el Sabio, un breve epílogo titulado Libro de los doce sabios. En ese capítulo se exponían resumidamente las capacidades de todo dirigente: «Las virtudes que todo regidor de reino debe haber en sí son ser fuerte y poderoso y esforzado, y sabio y enviso, y casto, y temprado y sañudo, largo y escaso, amigo y enemigo, piadoso y cruel, amador de la justicia y de poca codicia, y de buena audiencia de las gentes».
Más tarde, ya en el siglo XV, Maquiavelo, con El príncipe, rompe con las normas en el arte del gobierno y transforma la filosofía de fondo de la política, deslindando lo privado de lo público. Lo importante en el gobierno de los reinos no es tanto hacer lo adecuado, sino más bien, lo conveniente en cada circunstancia. Esta forma de concebir el ejercicio de la gestión de los bienes e intereses de una comunidad política concreta, ha ido adaptándose a cada periodo histórico, conservando la esencia de lo que Maquiavelo propuso en su obra y que ha sido el paradigma de cualquier político a la hora de manejar el poder: conservarlo (resistir) a toda costa, bajo argumentos de naturaleza política, económica o social.
El presidente del Gobierno está pasando el momento más complicado de su actual mandato. Sin Presupuestos Generales del Estado y, por lo tanto, sin programa político que ejecutar, acosado por casos de corrupción que involucran a personas que formaron parte de su círculo más cercano en el Gobierno y en el partido durante varios años, quiere mantenerse en el poder cediendo ahora la gestión de la Seguridad Social en el País Vasco y una financiación singular para Cataluña. ¿Cómo va a explicar a los castellanoleoneses la discriminación en la gestión y recaudación de los tributos y en la distribución equitativa de los gastos?