LA SOLANA
El agua que debe aprovecharse mejor
EL AGUA es fuente de riqueza, y de conflictos, que hay centenares de ellos en el mundo, con víctimas, e incluso guerras en las que el líquido elemento es un factor relevante para su desencadenamiento. Contar con agua es una ventaja competitiva, aunque no siempre se sepa aprovechar. Soria cuenta con ella y también es un ejemplo de que no se ha tenido en cuenta históricamente para aprovecharla para mejorar el desarrollo. Es curioso que el embalse que regula el caudal del Duero cerca de su nacimiento, el pantano de la Cuerda del Pozo, no se construyó por petición de los sorianos, sino por las reclamaciones de otras provincias. La Diputación de Valladolid publicó un folleto en 1925 trasladando la reivindicación de su asamblea sobre la construcción de la infraestructura en Soria para «asegurar el dominio de la cuenca», «y puesto así el régimen de sus aguas en manos del hombre, su corriente, entonces proporcionada y mansa, trocaría en riqueza los desastres que hoy causa, desmedida y brava». Defendían que el pantano permitiría el riego de 44.000 hectáreas en las provincias de Zamora, Valladolid, Burgos y Soria y así aumentar la creación de riqueza evitando que «capitales y hombres emigren a buscar mejor colocación fuera del país, en cuanto se repiten dos años de mediana cosecha o, mejor dicho, de mala, porque pocas veces pasa de ser mediana». En fin, que ya entonces el agua servía para luchar contra la despoblación. Hoy sigue siendo útil para ello, tanto para la actividad agrícola como para la industrial. Esta semana, la multinacional Elyse explicaba su proyecto de planta de hidrógeno y una de las ventajas de instalarse en Garray es la cercanía del agua. La que captarán del Duero equivale a unas 160 hectáreas de regadío, no mucho si se tiene en cuenta que en Soria hay 10.800 hectáreas que se riegan. Pese a contar con el embalse de la Cuerda del Pozo en su territorio, Soria no ha aprovechado demasiado su cercanía y su superficie de regadío es de las menores de Castilla y León. Por eso, las inversiones que ha anunciado la Junta esta semana son una buena noticia. Destinará 24 millones de euros para transformar 4.500 hectáreas en regadío. Lo anunció la consejera María González en el acto de puesta en marcha de 500 hectáreas regables en Hinojosa del Campo. Ese nuevo riego ya ha supuesto la llegada de la multinacional Florette, que ya está presente en otras zonas de Soria, para cultivar 70 hectáreas. La inversión de la Junta en esta legislatura para impulsar los regadíos en la comunidad es de 350 millones de euros. El déficit de regadío no es solo cosa soriana, ya que Castilla y León el riego llega solo al 13% de la superficie de cultivo, cuando la media española está por encima del 22%. Queda, por tanto, mucho margen para aprovechar la riqueza que genera el agua.