Facturanca para Cerdán

NADIE SE HA detenido a pensar en el daño reputacional que la devastadora investigación de la UCO está ocasionando en la Peugeot. La gente es muy egoísta y sólo piensa en el daño al país, la democracia y la salud política. Pero, ¡y cómo queda la Peugeot en todo esto, con los buenos coches que fabrica! Aquel 407 en el que rulaban por las primarias Koldo, Ábalos, Cerdán y Sánchez pasó sin pena ni gloria en el imaginario automovilístico. Y ahora se ha convertido en un automóvil emblemático, de época. De una época en la que cuatro cuatreros se labraban un próspero futuro redimiendo a la militancia. No diría a la altura del R5, pero por ahí le andará. Cuatro en la carretera. Sólo queda uno. Sólo queda el Uno. Pero los de la UCO son como los bueyes del páramo, que empiezan el surco, a veces tardan, pero no lo dejan a medias. Las desventuras de cuatro amigotes en el Peugeot. Nadie llegó tan lejos con tan escasas prestaciones. Un coche imbatible. Deberían reeditarlo, como los de la Renault el R5, pero con más maletero para que quepan las sacas, sin andar poniendo baca con eslinga, que queda todo a la vista. Incluidas las ratas, que ya asoman en el estercolero socialista. Raudo como un Óscar Puente estuvo el ahora senador Luis Tudanca para pasarle la primera facturanca a Cerdán y Sánchez en X. «A veces, todo es exactamente lo que parece», redactó el gachó con el cadáver político de Cerdán todavía caliente y a punto de incinerar. Facturanca por haberle imposibilitado las primarias exprés para seguir al frente del cotarro regional tras diez años de fracasos y estrépitos. Es falso que las ratas abandonen el barco. Se devoran entre ellas. Perro no come perro. Pero Tudanca sí come Perro Sanxe. Remató Tudanca el post así: «Pena». Pero de cárcel. Sánchez opina como Regalado: las autonómicas de Castilla y León, para marzo. A Carlos Martínez se le ha quedado un panorama electoral precioso. Para seguir en Soria de alcalde, donde el futuro es halagüeño.