Diario de Castilla y León

Creado:

Actualizado:

EL UNIVERSO siempre fue ese “infinito indefinible” que jamás conocimos y que jamás conoceremos, ya que es tan sorprendente y tan impresionante que el ser humano, por mucho que evolucione e investigue, nunca va a ser capaz de conocer y, mucho menos, de comprender. Y ante esas premisas inalcanzables indagamos sobre si habrá más vida en alguna otra parte de esas latitudes galácticas tan desconocidas y tan misteriosas... Y dejo las líneas anteriores como preámbulo, antes de ponerme a pensar sobre cosas mucho más terrenales y mucho más cercanas a nosotros. Porque, sin ir más lejos, Castilla y León es también parte de ese universo que nos preocupa y que, sabemos a ciencia cierta, que se está despoblando por momentos y que está pagando muy cara la intervención nefasta de tantos políticos europeos, nacionales y territoriales que con medidas absurdas y prepotentes NO son capaces de acotar. Y, mientras tanto, el terrible vaciamiento continúa. Nos aleja de una realidad que, en otros tiempos, mucho más difíciles, más pobres y más complejos, había llenado de pueblos, villas y ciudades nuestro actual territorio.

Seguimos perdiendo habitantes y, con ello, cientos de núcleos poblacionales que durante siglos y milenios formaron parte de nuestro paisaje, de nuestra idiosincrasia, de nuestra cultura y de nuestra posición en ese cosmos tan desconocido y vaciado.

Los políticos han utilizado la despoblación para atacarse los unos a los otros. Los socialistas creyendo que Mañueco es ahora el responsable último de que Castilla y León se siga vaciando sin remedio, y Mañueco, seguramente, se imagina que está haciendo algo para que esto cambie y se solvente: “los unos por los otros, la casa sin barrer”.

Castilla y León pierde miles de habitantes y León es una de las provincias más afectadas de nuestra comunidad. Es una realidad contrastable que contribuye a que muertos nuestros pueblos ya les esté llegando el turno a las cabeceras de comarca. Y eso se convierte en algo mucho más grave y mucho más preocupante que todo lo anterior, porque después de las cabeceras de comarca les llegará el turno a las capitales de provincia…

¿Cuál es la solución? ¿Hay realmente solución? ¿Existen propuestas firmes, contundentes y serias para que el vaciamiento se detenga? ¿Creen nuestros políticos que se va a solucionar o nos engañan como a chinos? Perdónenme los chinos, pero nunca he sido políticamente correcto y no lo voy a ser a estas alturas.

Todas estas preguntas son imprescindibles para que los gobernantes actuales se planteen la realidad. Para que pongan énfasis en buscar medidas que reviertan estos desenlaces que ellos mismos provocan con sus leyes, con sus disputas y con sus cortapisas.

tracking