El PSOE aventura una nueva etapa para el diálogo en la política regional

Carlos Martínez.
EL PSOE de Carlos Martínez ha dado un paso al frente para salir del aislamiento y desconocimiento en el que lleva sumido en la última etapa de Luis Tudanca. El virtual nuevo secretario autonómico (le queda ser consagrado en el congreso de Palencia) ha recogido el guante de diálogo y entendimiento que lanzó Alfonso Fernández Mañueco en el pleno del 3 de diciembre pasado para alcanzar un acuerdo sobre una nueva ley autonómica de violencia de género. Carlos Martínez avanzó ayer que está dispuesto a acuerdos sin líneas rojas en asuntos de comunidad. Lo hizo además en presencia de Tudanca, en medio de una estrambótica escena de bicefalia circunstancial que empieza a incomodar a algunos de sus barones y en la sede de Ferraz, que apostaron por un cambio para retirar a Tudanca tras diez años de fracasos. Martínez también fue claro y contundente con las aspiraciones autonomistas de su homólogo y compañero leonés. Pero es un debate que va a seguir hirviendo para desgaste del PSOE.
Es un buen comienzo presentarse como un líder de la oposición dispuesto a dialogar, discutir y debatir. Cosa bien distinta es el entendimiento y los acuerdos en políticas en las que PP y PSOE tienen posturas divergentes, cuando no completamente antagónicas. Pero eso también lo sabe el regidor de Soria, que es jefe de gobierno en su ciudad. Esa es una de las dudas, saber cuánto tiempo va a poder mantener esa ambivalencia de opositor y gobernante al mismo tiempo. Porque el PP también pondrá a prueba en Soria sus deseos de diálogo y pacto, aunque goce de la mayoría absoluta que no tienen los populares en las Cortes autonómicas.
Será bueno ver qué sale de ese primer encuentro entre Mañueco y Martínez. Lo de modificar los plenos vespertinos es una novedad que introduce el soriano y que deja en evidencia a Tudanca, como en muchas de las afirmaciones que hizo ayer. Ese debate no existe en las Cortes, ni cíclico ni espontáneo, por mucho que ahora trate de justificarse Tudanca ante la arremetida de Carlos Martínez al comparar las sesiones de tarde con la siesta. No le falta razón. A más de uno le han pillado dando una cabezadita. Por eso muchos desaparecen a los despachos o la cafetería. Ese es el primer cometido, mantener a los de su grupo en el hemiciclo. El aislamiento de VOX que propugna es algo que compete a los ciudadanos en las urnas, no a su estrategia como jefe de la oposición.
La música de esta nueva era política no suena mal. Pero en política real, las cosas no se dicen, se hacen. Las realidades serán el verdadero termómetro de la nueva etapa que abre Martínez con intención de despojarse del sectarismo y el acomplejamiento.