GANADERÍA
La Usal y los criadores estudian la mejora genética de la raza morucha
La Universidad charra y la asociación nacional de la variedad bovina explorarán investigaciones que refuercen la selección ganadera, el bienestar animal y la sostenibilidad de las explotaciones

Madre y cría de raza morucha en una explotación ganadera en extensivo.
La Universidad de Salamanca (Usal) y la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Vacuno de Raza Morucha han establecido una alianza para la mejora de esta variedad autóctona de ganado bovino. Ambas entidades celebraron un encuentro el pasado viernes en las instalaciones de la Institución universitaria, con el objetivo de aunar esfuerzos para responder de manera directa y eficaz a las demandas de los profesionales del campo que crían este emblemático ganado autóctono,
Uno de los ejes fundamentales de esta colaboración es la búsqueda de la mejora genética de la raza morucha, un aspecto capital para asegurar la competitividad y el futuro de las explotaciones ganaderas. Las iniciativas en este ámbito abarcan actuaciones ambiciosas y altamente tecnificadas, entre las que destaca el apoyo al programa de selección de la raza para potenciar sus atributos productivos más preciados, tales como su longevidad, una robusta conformación morfológica, altos índices de fertilidad y la adaptación a las condiciones del medio natural.
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Para conseguirlo, las líneas de trabajo concretas, según informó la Universidad charra en un comunicado, incluirán rigurosos procesos de filiación y pruebas exhaustivas para la selección de futuros reproductores, la implementación de técnicas avanzadas de fecundación in vitro y la obtención de certificaciones oficiales de bienestar animal que avalen los estándares de calidad de las explotaciones.
Junto a la vertiente genética, la alianza contempla la puesta en marcha de soluciones tecnológicas punteras enfocadas a garantizar una trazabilidad integral de la cadena de la carne, desde el matadero hasta que el producto llega al consumidor final.
La iniciativa pretende blindar el reconocimiento de la carne de morucha frente a posibles confusiones sobre su origen en el mercado, reforzando de manera paralela la garantía de calidad del producto y su presentación óptima en los puntos de venta.
Asimismo, los expertos y ganaderos analizaron la necesidad de consolidar los actuales esquemas de producción sostenible, para contribuir activamente a la estabilidad de los ecosistemas agro-silvo-pastorales donde se cría esta especie. En el encuentro también se propuso el diseño e implantación de sistemas integrados de gestión de registros que logren interconectar de forma fluida la información procedente de las autoridades autonómicas de agricultura y ganadería, el libro genealógico oficial y los controles de trazabilidad de la carne.
Autóctona
La raza morucha es un ganado vacuno autóctono de gran valor ecológico y económico, caracterizado por su excepcional rusticidad, su capacidad para aprovechar de manera eficiente los recursos naturales del entorno y los subproductos agrícolas e industriales, y se encuentra profundamente implantada y arraigada en los ecosistemas de dehesa de la provincia de Salamanca y otros territorios de la Comunidad castellana y leonesa.
La reunión de trabajo que posibilitó este nuevo marco de colaboración contó con la asistencia de Juan Manuel Corchado, rector de la Universidad de Salamanca; Luis Ángel Cabezas, presidente de la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Vacuno de Raza Morucha; Carlos Palacios, profesor del Producción Animal de la Facultad de Ciencias Agrarias y Ambientales de la Usal; Julio López Abán, profesor de Biología Animal, Ecología, Parasitología, Edafología y Química Agrícola de la Facultad de Farmacia de la USAL; y los miembros de la junta directiva de la asociación Fidel Martín e Isabel Tabernero.
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental reivindicó la raza morucha, durante la pasada edición de la feria Salamaq, celebrada en septiembre, como uno de los principales patrimonios ganaderos de Salamanca y apostó por reforzar la rentabilidad de las explotaciones para garantizar su continuidad.
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El consejero del ramo, Joaquín Antonio Pino, subrayó en aquella ocasión que la conservación de la morucha no puede limitarse a la protección de su genética, sino que debe pasar por conseguir que existan explotaciones profesionales y rentables, capaces de ofrecer un futuro a los ganaderos y de atraer a nuevas generaciones. En este sentido, defendió, en declaraciones que recogió Ical, que la mejor manera de garantizar la supervivencia de la raza es que los profesionales puedan vivir dignamente de su cría, al tiempo que destacó la estrecha relación de la Morucha con Salamanca y su papel dentro de un modelo de ganadería extensiva ligado a la dehesa.
Los datos de 2025 reflejan el peso que mantiene Salamanca dentro de la raza, con 15.176 animales en pureza inscritos en el Libro Genealógico y alrededor de 185 ganaderías activas, de las que el 90% se encuentran en la provincia. Sin embargo, la Consejería advirtió de que esta posición no permite dar por asegurado el futuro de la Morucha, ya que entre 2011 y 2023 el número de vacas de hasta 14 años descendió un 47%, aunque en los últimos ejercicios el núcleo de raza pura muestra signos de estabilización.
La raza presenta además cualidades productivas que, a juicio de la Junta, deben contribuir a reforzar su posición y su rentabilidad. En 2023, la fertilidad de las vacas Moruchas alcanzó el 78,19%, casi diez puntos por encima de la media nacional de vacas nodrizas, mientras que el intervalo entre partos se situó por debajo de la media española. Para el consejero, estos datos ponen de manifiesto tanto el valor productivo de la raza como la necesidad de continuar trabajando en ámbitos como la producción, la comercialización, el relevo generacional y la viabilidad económica de las explotaciones.