AGRICULTURA
«El cereal de la zona norte de la provincia tiene un serio problema con la avena loca»
Antolín Bustos, agricultor y miembro de Gowan Española, extiende su preocupación al Lolium y bromo

Antolín Bustos advierte de los daños de las malas hierbas
El agricultor y técnico Antolín Bustos es el responsable del ensayo que la empresa Gowan Española está desarrollando en Burgos. «La zona norte de la provincia tiene un serio problema con la avena loca. No hay manera de matarla», advierte.
Esta mala hierba, que crece de forma espontánea entre los cultivos, tiene un alto nivel de resistencia y compite con el trigo y la cebada por el agua, la luz y los nutrientes. «Es muy vivaz y, si prospera, hace mucho daño al cereal», asegura.
En el inicio de la nueva campaña no es la única mala hierba que preocupa a los agricultores. Según explica, en cada provincia hay una singularidad con las malas hierbas. «En líneas generales, la presión de Lolium y bromo vuelve a situarse entre los principales retos para el cereal de Burgos», subraya, al recordar que este año cambian las reglas y afecta de forma directa a las herramientas disponibles para su control.
En detalle, a raíz de la nueva normativa, la campaña 2026-2027 es la primera en la que no se podrán utilizar productos a base de flufenacet, una materia activa utilizada hasta ahora en diferentes estrategias herbicidas en cereal, lo que obliga a agricultores y técnicos a revisar los programas empleados en campañas anteriores. «A día de hoy es imprescindible», afirma.
Primeras lluvias
En su opinión, con la nueva tesitura es vital preparar bien el terreno, así como planificar el abonado de fondo y la siembra y recuperar el tempero del suelo. «Un lecho de siembra fino y la programación de la siembra cerca de las precipitaciones previstas favorecen la nascencia uniforme del cereal y la eficacia de los tratamientos de preemergencia», señala, a sabiendas de que las primeras lluvias de otoño condicionarán un año más el comienzo de la campaña.
Antolín Bustos es uno de los técnicos que durante la pasada campaña analizó las diferentes estrategias frente a malas hierbas en parcelas cerealistas de Castilla y León. En su caso, investigó en la zona de Tosantos (Burgos). «La incorporación de Avadex Factor a programas de preemergencia permitió alcanzar eficacias superiores al 90% en situaciones de elevada presión y poblaciones resistentes o con menor sensibilidad a herbicidas de postemergencia», asegura, convencido de que el trialato, perteneciente al grupo HRAC 15, amplía el espectro de control dentro de los programas herbicidas y reduce la competencia de las malas hierbas durante la instalación del cultivo. «Su actuación desde las primeras fases permite, además, disponer de mayor margen para programar los tratamientos posteriores en función de la evolución de cada parcela», añade.
Gowan trabaja con la Universidad de Hertfordshire, en Reino Unido, en la caracterización del modo de acción del trialato. Según la firma, los trabajos analizan su intervención en la síntesis de ácidos grasos de cadena muy larga para ampliar el conocimiento sobre una materia activa presente en el mercado desde hace más de 60 años.
Otra de las conclusiones extraídas en el análisis de la campaña 2026 es la importancia del momento de aplicación. «La sequía entre el final del verano y el inicio del otoño retrasó las siembras y redujo la eficacia de algunos tratamientos herbicidas de preemergencia», concreta.
Ante la campaña 2026-2027, este experto recomienda completar la preparación de las parcelas y definir el programa de preemergencia antes de la siembra. «En el nuevo escenario sin productos a base de flufenacet, la planificación de las estrategias herbicidas desde la siembra adquiere especial relevancia en las parcelas con mayor presión de Lolium y bromo», insiste.
La última campaña no ha sido fácil. A pie de terreno, relata, el año comenzó bien, con un invierno especialmente lluvioso. Sin embargo, la sequía intensa de primavera y verano mermó una cosecha que luego, en el mercado, tampoco ha encontrado el precio que esperaban los agricultores. «Está todo muy descompensado. Los insumos siguen subiendo, estamos sufriendo el gasóleo, los fertilizantes, la maquinaria, con subidas de hasta un 40%, mientras que el precio sigue estancado. Si no se llega a un equilibrio, el futuro en el campo será complicado», reivindica.
Tras los ensayos realizados en la campaña anterior en Belorado, con trigo, y con cebada de primavera con problemas de avena loca y vallico en la cooperativa Bureba Ebro, ahora busca nuevas localizaciones. «Los campos de ensayo son fundamentales para analizar cómo los productos fitosanitarios pueden ayudar a mejorar una cosecha», concluye Antolín Bustos.