Diario de Castilla y León

VITICULTURA

Pino planta batalla para garantizar el precio justo de la uva en Castilla y León: «Queremos que la cadena alimentaria funcione»

El consejero de Agricultura presenta un estudio de costes de producción de uva y promete que actuará «con contundencia, para evitar que haya destrucción de la cadena de valor»

La Consejería ofrece una previsión inicial de cosecha de uva para 2026 que se sitúa por encima de los 329 millones de kilogramos

El consejero de Agricultura, Joaquín Antonio Pino, y la delegada territorial de la Junta en Valladolid, Raquel Alonso, visitan un viñedo junto a viticultores tras la presentación del informe.

El consejero de Agricultura, Joaquín Antonio Pino, y la delegada territorial de la Junta en Valladolid, Raquel Alonso, visitan un viñedo junto a viticultores tras la presentación del informe.E. M.

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Valladolid

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Anuncia que planta batalla a las tormentas del mercado y a cada uno de sus actores para que se cumpla la Ley de la Cadena Alimentaria. Joaquín Antonio Pino es agricultor, fue responsable provincial de una organización profesional agraria (Asaja) y ahora es Consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental. «Lo que pensaba antes, lo pienso ahora» manifestó en la mañana de este martes en repuesta a los periodistas: «Tenemos ganas, tenemos medios y podemos hacerlo».

Con estas palabras el consejero presentó un nuevo estudio de costes de producción de uva de vinificación para la Denominación de Origen Rueda en esta campaña 2026. Un informe con todos los parabienes técnicos que deberán respetar las bodegas cuando compren uva a los viticultores. Responde así a las quejas de los agricultores del sector, y de las organizaciones profesionales agrarias como UCCL y Asaja, que salieron a la palestra el pasado miércoles para denunciar los «bajos precios» a los que, según manifestaban, les estaban obligando a vender las bodegas tanto de las DO Rueda como Ribera del Duero.

El informe técnico presentado por el consejero en una de las explotaciones de la Denominación, en el término municipal de La Seca, arroja que el coste de producción de la uva para vino blanco el espaldera asciende a 0,49 euros el kilo, y a 0,68 si se trata de uva producida en vaso. Son precios que deberán respetar las bodegas si no quieren transgredir la Ley de la Cadena Alimentaria, una norma que lleva 10 años publicada pero que, señalaba el responsable de Agricultura, por ahora no se cumple.

«Yo hago un llamamiento a todo el sector bodeguero, a todo el conjunto del sector vitivinícola, a la propia denominación y al consejo regulador, a que no podemos estar por debajo de esos costes, que ha costado mucho lanzar esta denominación y el resto de denominaciones en Castilla y León, que hay mucho esfuerzo durante todo el año por parte de los agricultores, que los costes de producción año a año han aumentado».

«Queremos que la cadena agroalimentaria funcione perfectamente. Por eso, para controlar, vigilar, ver que la cadena alimentaria funciona, necesitamos que desde las administraciones haya valentía y publiquemos esos estudios de costes de las diferentes producciones», manifestó Pino. «En ese sentido nosotros ya hemos hecho público un estudio del coste de la patata en un momento en el cual había una tensión de mercado y creíamos que era oportuno por decir a aquellos compradores que estaban actuando con poca lealtad que ahí estaba el coste de producción, que la Consejería lo sabía perfectamente, que era público, que queríamos transparencia y que íbamos a actuar con control y con rigurosidad. Y hoy venimos aquí a Rueda, que es la denominación de origen que tiene mayor producción en el conjunto de Castilla y León. Casi el 50% de la producción de vino se da aquí en Rueda. Afecta además a tres provincias, a Valladolid donde nos encontramos hoy aquí en La Seca, a Segovia y Ávila y pues es un sector que ha invertido mucho en los últimos años y un sector muy importante», explicó.

En cuanto a los responsables de esa subida de costes, el consejero destacó el coste de la mano de obra del viñedo, y muchos otros. Los costes laborales «se han incrementado por muchos motivos y que todos conocemos. Tenemos incrementos en los costes de la maquinaria, de los repuestos, de la reparación, de los fitosanitarios, de los fertilizantes, del agua y eso hace que el coste se haya incrementado año a año», reiteró. 

Pero no se quedó solo en enumerar los costes, sino que se comprometió con el sector para el futuro: «Nosotros con esas referencias vamos a empezar a trabajar y a controlar el buen funcionamiento de la cadena alimentaria. En este caso nuestros inspectores, nuestros funcionarios de la Comunidad tienen ese cometido, se les ha encomendado desde el principio de la legislatura». Y dijo cómo lo hará: «Lo vamos a hacer en coordinación con el Ministerio de Agricultura, con la Agencia de Información y Control Alimentario y que sepa todo el mundo que el sector vitivinícola es uno de los sectores prioritarios a la hora de controlar el buen funcionamiento de la cadena alimentaria». 

«Nosotros queremos que esa ley que se promulgó en el año 2013, que dictó el Congreso de los Diputados, que ha tenido sucesivas modificaciones, funcione. Queremos que realmente se lleve a la práctica, que no sea sólo buenas intenciones y por lo tanto hoy es este primer paso de dar a conocer públicamente ese coste efectivo, ese estudio de costes de lo que es la producción de uva, de vino, para en este caso para vinificación, para hacer vino blanco y que vamos a actuar con toda la contundencia para evitar que haya destrucción de la cadena de valor que es lo que dice la ley», concluyó.

Otros informes

La Consejería no se quedará solo en los informes de costes de la patata y la uva, sino que irá presentando otros en las próximas semanas, comenzando por la leche y el maíz. «Tenemos intención ya no sólo de publicar para los cultivos, para los sectores agrícolas. Queremos presentar algún estudio de costes que tenemos sobre el coste de producción de la leche, un sector muy importante también en Castilla y León, que va cada vez en detrimento, bajando, requiere muchas inversiones, es muy esclavo», manifestó Pino.

«Vamos a ir dando una serie de referencias de costes de todos los sectores, lo que nos dé tiempo. Este año, posiblemente, también publiquemos otro del maíz pues un poquito más adelante. La Dirección General de Industria Alimentaria y la cadena lo que ha hecho es una programación, un calendario, tenemos ya un borrador que anunciamos en Salamaq, en ese Consejo Agrario Regional, para que el año que viene asiduamente y conforme vengan las campañas agrícolas o las producciones ganaderas haya unos costes de referencia para el año que viene y que todos los años esos estudios de costes se actualicen», precisó. 

«Para ello vamos a tratar de mejorar y de ampliar los convenios con las universidades de Castilla y León y tratar de tener esos estudios y que estén supervisados también por los funcionarios de la consejería que como han demostrado con la elaboración de este estudio están tan preparados más para hacer estos estudios y por lo tanto, teniendo esos estudios de costes podremos también implementar o ahondar más en la inspección, el control y la defensa de la cadena alimentaria.

«Contamos con un garante de la cadena alimentaria que está por ley agraria de Castilla y León que además tiene rango de jefe de servicio que está en esa dirección general», recordó. «Yo lo que quiero es que ese garante de la cadena alimentaria tenga un cometido que trabaje efectivamente y que trabaje sobre todo para quien nos debemos que es el sector más débil, el eslabón más débil que es el agricultor, el ganadero y en este caso que nos ocupa el viticultor. Simplemente venimos a hacer cumplir lo que llevaba tantos años publicado la ley 12-2013 de la cadena alimentaria que se publicó hace ya más de 10 años y que ha estado ahí publicada pero no se ha llevado a la realidad su funcionamiento. Queremos hacerlo, tenemos ganas, no tenemos ningún impedimento, no tenemos miedo a nada y a nadie y vamos a hacerlo», proclamó.

Referencia técnica

La finalidad del estudio, según informa la Consejería en un comunicado, es proporcionar una referencia técnica objetiva para todos los eslabones de la cadena vitivinícola, facilitando una mejor evaluación económica de la actividad y aportando información útil para las relaciones comerciales dentro de la cadena alimentaria. La elección de la DOP Rueda responde a su relevancia como principal zona productora de vinos blancos de calidad diferenciada de Castilla y León.

El trabajo da continuidad a los estudios realizados para las campañas 2022, 2023 y 2024, pero incorpora en esta ocasión nuevas fuentes de información para mejorar la precisión y representatividad del análisis como la red REDES TECO del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y los resultados de la Red Contable Agraria Nacional (RECAN).

De esta forma, el estudio propio permite disponer de una visión más completa de la realidad económica del sector, combinando la información contable y estructural de las explotaciones con datos técnicos procedentes de sistemas productivos reales.

El análisis parte de la consideración de que no existe una única explotación tipo dentro de la DOP Rueda. Las diferencias en el nivel de mecanización, la disponibilidad de riego, la utilización de insumos, la dimensión de las explotaciones y la organización del trabajo generan estructuras de costes diferentes. Por este motivo, se mantienen tres escenarios productivos representativos que permiten recoger buena parte de las situaciones existentes en la denominación.

Adelanto generalizado

El trabajo se presenta coincidiendo con una campaña de vendimia que en Castilla y León se está desarrollando con un adelanto generalizado respecto a un año normal, debido principalmente a la elevada humedad registrada durante la primavera y a las altas temperaturas del verano, que han acelerado la maduración de la uva y han obligado a realizar un seguimiento estrecho de los parámetros de calidad. En términos generales, los viñedos de la Comunidad presentan un buen estado sanitario y una buena calidad potencial de la uva.

La previsión inicial de cosecha para 2026 se sitúa por encima de los 329 millones de kilogramos de uva, lo que supone un incremento previsto del 10,57 % respecto a 2025 y del 11,23 % respecto a la media quinquenal. A fecha de 14 de septiembre ya se habría vendimiado el 58 % de la producción estimada para el conjunto de Castilla y León.

Dentro de las denominaciones de origen de la Comunidad, Rueda se sitúa como la principal zona productora de blancos en volumen esperado, con una previsión de cosecha en torno a los 150 millones de kilogramos, un 10,2 % por encima de la media de las cinco campañas anteriores recolectándose. A 14 de septiembre se habían recolectado ya 128,7 millones de kilogramos, cerca del 86 % de la producción pre

Coste efectivo

Una de las principales conclusiones del estudio es que los costes de producción continúan aumentando respecto a los niveles históricos, especialmente por la evolución de los costes laborales, energéticos, de mantenimiento y de los servicios especializados, a los que se suman los mayores costes asociados a la fertilización y a la protección fitosanitaria.

Para la campaña 2026, el coste efectivo de producción se sitúa entre 0,49 euros por kilogramo en el escenario BAU (Business as Usual), es decir, en espaldera, y 0,68 euros por kilogramo en el escenario de baja tecnología, es decir, lo que se conoce como plantación en vaso. Estas cifras constituyen una referencia técnica objetiva para evaluar la situación económica de la campaña y ofrecen una aproximación adaptada a los distintos modelos productivos de la DOP Rueda. La diferencia entre escenarios pone de manifiesto la influencia que tienen el nivel de mecanización, la estructura productiva y la productividad obtenida sobre el coste final de producción.

Entre las principales partidas de la estructura económica del viñedo destaca la mano de obra, especialmente en las explotaciones con menor nivel de mecanización. Asimismo, la evolución de los mercados internacionales sitúa a los fertilizantes como el principal coste del cultivo, particularmente en las explotaciones con mayores rendimientos.

Aunque determinados costes energéticos han experimentado una moderación respecto a los máximos registrados en 2022, la evolución de los costes salariales, de los servicios agrícolas contratados, de la fertilización y del mantenimiento continúa ejerciendo presión sobre el coste efectivo de producción.

Con este estudio propio, la Junta refuerza el conocimiento técnico y económico disponible para el sector vitivinícola y pone a disposición de los diferentes agentes una herramienta actualizada que permite conocer con mayor precisión la estructura de costes de producción de la uva en la DOP Rueda, contribuyendo a mejorar el conocimiento de los costes de producción, reforzar la transparencia en la cadena alimentaria y facilitar la toma de decisiones de productores, cooperativas y bodegas.

Elecciones en la DO Rueda

En repuesta a preguntas de los viticultores, Pino avanzó que la previsión de elecciones en la DO Rueda es que se celebren a principio del año que viene: «A lo largo de lo que queda de año, primeros del que viene, nos reuniremos con las organizaciones profesionales agrarias, con las bodegas, con el conjunto del sector vitivinícola y, como no puede ser de otra manera, pues se convocarán las elecciones y pues se conformarán esos dos estratos principales que hay, por una parte el sector bodeguero, por otra parte el sector viticultor y esperemos que en esa conformación de los consejos reguladores haya un equilibrio entre la parte bodeguera y entre la parte productora», expicó. 

«Es la intención que tiene esta consejería. Tenemos algunas peticiones de reuniones por parte de las organizaciones profesionales agrarias y, como viene haciendo esta consejería desde el inicio, todas las decisiones que se tomen se van a hacer de la mano del sector y de la mano de los representantes del sector, que son las organizaciones profesionales agrarias», añadió.

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