INVESTIGACIÓN
La plantación de paulownia espera a Junta y Confederación
El proyecto piloto arranca en Galicia para luego ampliarse a Soria, donde se realizará la segunda línea de desarrollo en una parcela de 50 hectáreas

Plantación del proyecto piloto de paulownia en Galicia que luego se extenderá a Soria
El proyecto Paulownia que incluye el cultivo de 50 hectáreas al sur de Soria para la investigación sobre el alzheimer ya ha dado ya su primer paso sobre el terreno con la ejecución de una plantación piloto de una hectárea en el municipio de Lobeira, en la provincia de Ourense.
Este movimiento marca el paso de una fase inicial centrada en planificación, diseño técnico y estructuración a una fase de implantación real, con presencia efectiva sobre el terreno, ya que allí se prevé el desarrollo de un total de 10 hectáreas, distribuidas en distintos términos y vinculadas a zonas de baja densidad poblacional. A esta base se suma una segunda línea de desarrollo en Soria, cuya parcela de 50 hectáreas ubicada en Sagides, está pendiente de las autorizaciones de la Junta de Castilla y León y de la Confederación Hidrográfica del Ebro para poder empezar a plantar paulownias, unos árboles de rápido crecimiento con extraordinarias propiedades ecológicas y productivas.
Así, en los terrenos, propiedad de la Asociación Española Contra el Desperdicio Alimentario (Aecoda) en esta localidad pedánea de Arcos de Jalón, se colocarán unas 280 paulownias por hectárea en varias fases, y se instalará riego por goteo y sensorización inteligente con tecnología IoT (internet de las cosas en sus siglas en inglés).
«Este primer paso en campo representa mucho más que una plantación. Es la confirmación de que el proyecto está en marcha, que es viable y que tiene capacidad de escalar y generar impacto real en el territorio», explica Francisco Carballo, director general de Gravitad, la aceleradora de startups con sede en Canarias que, junto con la Asociación Española Contra el Desperdicio Alimentario, ha conseguido 30 millones de euros de una empresa de Estados Unidos. Y es que la combinación de ambos territorios responde a una lógica de escalabilidad y a una estrategia orientada a la activación de suelo en áreas de la denominada España vaciada. «Paulownia es una forma de pensar el territorio de otra manera: como un espacio donde se puede innovar, producir y generar valor de forma sostenible. Queremos convertir el territorio en una oportunidad».
Porque más allá de la implantación concreta, el proyecto incorpora una dimensión territorial y económica relevante. En el caso de Ourense, el desarrollo previsto de las 10 hectáreas podría generar en torno a 40 empleos vinculados a la actividad agrícola, técnica y de seguimiento del cultivo, una cifra que en Soria se multiplicaría al ser 50 las hectáreas que se plantarán. Este impacto se sitúa en municipios donde la disponibilidad de actividad productiva es limitada, lo que introduce una lectura adicional en términos de dinamización rural y reequilibrio territorial.
Y es que la parcela de Lobeira no es únicamente una prueba aislada, sino la primera referencia operativa del proyecto, ya que por un lado busca validar el modelo de plantación en condiciones reales, y por otro, ordenar los procedimientos de trabajo y generar una base técnica que pueda replicarse en el desarrollo posterior. En este sentido, la hectárea ya plantada actúa como unidad de ensayo, pero también como punto de partida tangible de una iniciativa con vocación de crecimiento.
Desde el punto de vista operativo, la fase ejecutada en Lobeira ha implicado la organización completa de los trabajos de plantación, la coordinación técnica en campo y el seguimiento inicial del cultivo. Para la ejecución material se ha contado con apoyo directo sobre el terreno, con la participación de dos personas en esta primera fase, lo que ha permitido abordar con mayor control un momento especialmente sensible del proyecto.
Uno de los aspectos relevantes de esta implantación es el origen del material vegetal utilizado. Los árboles proceden de la empresa Invitro, ubicada en Llobregat (Cataluña), con más de 20 años de experiencia en genética de paulownia. Este proveedor trabaja específicamente en el desarrollo de material que evita comportamientos invasivos, lo que introduce un elemento de seguridad técnica en el planteamiento del cultivo y refuerza la viabilidad del proyecto desde el punto de vista ambiental.
Lo cierto es que la plantación de Sagides forma parte de la segunda fase de una línea de investigación y desarrollo internacional centrada en los efectos positivos que los principios activos derivados de la paulownia, conocida en Asia como el ‘árbol de la vida’, pueden tener en pacientes con Alzheimer en etapas tempranas. En cualquier caso, de sobra es conocido que el Alzheimer hasta ahora no tiene cura, por lo que Gravitad se refiere a investigaciones para paliar los síntomas en primera fase de la enfermedad y mejorar la calidad de vida de los pacientes y las personas en su entorno.