GANADERÍA
Cinco años de venta directa de su carne a una 'red' de 300 familias
La ganadería Los Albeytares que regentan Rosana Romera y Javier Ridruejo selecciona todos los meses los dos mejores terneros para sus clientes

Rosana Romera con sus vacas
La ganadería Los Albeytares de Aldehuela del Rincón cumple ahora cinco años de venta directa de la carne procedente de sus mejores terneras a través de lotes de diez kilos.
Un comienzo que fue casi obligado por la pandemia, dado que el mercado provincial estaba estancado con las restricciones de movilidad y el parón del turismo, y tenían que dar una salida a su producción. Ahora, ven la evolución con satisfacción puesto que han conseguido una marca reconocida en Soria, con una ‘red’ que supera los 300 clientes, en su mayoría familias.
Javier Ridruejo y Rosana Romera sacrifican al mes dos de sus terneras ‘estrella’, que seleccionan quince días antes, sobre todo para consumo familiar. Y es que han ido confeccionando un grupo de venta por toda la provincia que ellos mismos se ocupan de distribuir y que cada año va en crecimiento.
No obstante, los elevados precios de los costes de producción han provocado un estancamiento de su red de distribución, porque no quieren perder a sus clientes pero no aumentarlos porque no pueden satisfacer la demanda.
Y es que el aumento de la demanda de carne de ternera en supermercados les ha llevado a vender directamente los animales a estas grandes superficies, que se los llevan a sus propios mataderos. «Vienen con sus camiones y para nosotros es más cómodo porque nos olvidamos de todo el trabajo que requiere nuestra marca, un esfuerzo que lo seguimos manteniendo por nuestros clientes, pero que cada vez nos supone más costes y tenemos menos margen», explica Rosana, haciendo un balance más que positivo de estos cinco años, no sin un esfuerzo extraordinario.
Pero además algunos de sus lotes se van fuera de Soria, sobre todo a Navarra, a Madrid y a Zaragoza, pero realizan envíos a cualquier Comunidad Autónoma. Muchos piden a través de grupos de consumo y otros son particulares que solicitan el lote directamente a Javier o a Rosana.
Mes a mes ofrecen lotes de carne de los cinco mejores terneros de menos de diez meses. El resto van directamente a los mataderos de un gran supermercado de distribución nacional. Los cinco que ellos mismos seleccionan quince días antes de sacrificarlos los llevan a Sangüesa (Navarra). Allí pasan quince días en maduración y luego los empaquetan en lotes de diez kilos.
En cada lote incluyen dos kilos de chuletas de ternera, medio kilo de redondo, cuatro de filetes, tres de carne picada y para guisar, medio de solomillo. Pero también se puede personalizar el pedido. Javier y Rosana regentan desde hace casi diez años una granja en Aldehuela del Rincón de vacas.
Veterinarios de formación, lo que les ha llevado al nombre, que significa ‘el que cuida los animales’, y ganaderos de profesión cuentan con unos 80 ejemplares además de unos 300 terneros en cebadero para carne que hasta la pandemia se repartía en las carnicerías de la zona de Pinares y El Valle, aunque la mayor parte se iba a los mataderos de un gran supermercado de distribución nacional.
Un suministro provincial que con el confinamiento quedó estancado por la falta de veraneantes e hijos del pueblo a estas comarcas, de modo que se plantearon dar el salto y cerrar el círculo de la producción con la venta de carne a través de la creación de su propia marca.
Mantienen casi todos los meses el mismo número de animales que sacrifican, uno o dos, pero sobre todo priorizan la calidad: «De todos los terneros escogen dos hembras y tenemos en cuenta la conformación, que no estén demasiado engrasadas y que tengan firmeza en la carne», sostiene Rosana.
El boca a boca ha sido fundamental en la expansión de Los Albeytares. Para la realización de estos paquetes de diez kilos, aunque también venden de cinco para familias de menos miembros, sacrifican uno o dos animales al mes.
Y no pueden aumentar más la producción porque su criterio de selección de los terneros es muy exigente y no quieren mermar la garantía de su carne a costa de cantidad. «No tenemos más mercado porque priorizamos la calidad».