HOMENAJE
Villamartín del Sil recuerda a las víctimas de la represión aún desaparecidas
La localidad berciana coloca una placa conmemorativa en el cementerio en honor a los 19 vecinos represaliados / Tan solo uno de ellos ha sido localizado

Familiares de varias personas asesinadas por la represión franquista colocan una placa en su recuerdo en el cementerio de Villamartín del Sil (León)
18 vecinos de Villamartín del Sil, en la localidad berciana de Páramo del Sil, y víctimas de la represión franquista siguen en paradero desconocido. Familiares y vecinos han colocado una placa en el cementerio del municipio para recordar sus historias y evitar que estos sucesos se repitan.
"Falangistas y guardias civiles entraron en la casa y se los llevaron a Matarrosa. Nunca más se supo de ellos". Es la historia que Berta Álvarez lleva escuchando toda su vida sobre sus tíos Dionisio y Emiliano, dos de las personas cuyos nombres figuran ahora en la placa. Una historia compartida por numerosas familias de esta localidad, marcadas por las desapariciones y el silencio que durante décadas rodeó a las víctimas.
Entre ellas se encuentran las de Lorenzo Álvarez y Juan Manuel Morales, que nunca llegaron a conocer a sus abuelos, o la de Lino Hompanera, sobrino de Gabriela, Marcelino y Eduardo, también víctimas de la represión. Sus testimonios han formado parte de un homenaje que busca devolver el reconocimiento a quienes desaparecieron y mantener viva su memoria entre las nuevas generaciones.
Berta Álvarez ha reconocido vivir el acto con "sensaciones encontradas", entre el dolor de recordar lo sucedido y la satisfacción de ver reconocidos a sus familiares. "Es un acto de conmemoración, y sobre todo de memoria, para que la gente no lo olvide y no vuelva a suceder", ha señalado en declaraciones recogidas por Ical.
Durante años ha intentado localizar los restos de sus tíos, asesinados en una antigua escombrera de Matarrosa del Sil conocida como ‘Las Moruecas’, donde posteriormente se construyó el cementerio de esta localidad de Toreno. Sin embargo, sus investigaciones no han permitido esclarecer qué ocurrió con los cuerpos.
"Pregunta molesta"
La búsqueda de respuestas también ha marcado la vida de Sara Mera, quien desde 2016 trabaja para reconstruir la historia de su familia y conseguir un reconocimiento a las víctimas. Entre sus familiares asesinados figuran Benjamín, hermano de su abuela; José, primo hermano de esta y afiliado a la CNT, y Dionisio y Emiliano, además de otros parientes afectados por la represión.
Sara denuncia el miedo que todavía produce hablar de las víctimas de la represión y el silencio que produce, para su juicio, esta "pregunta molesta". “Encima de que los han asesinado parece que molesta hablar de ello, que son perjudiciales para la convivencia. Muchas veces pongo el ejemplo de Marta del Castillo. ¿A quién le molesta que se busquen sus restos? A nadie. Fue una muerte violenta, el Estado se ha gastado millones en buscarla, cosa que me parece bien, pero es que nuestras familias es lo mismo. Unas desapariciones molestan y otras tienen apoyo”, lamenta.
En su caso, asegura que existen documentos judiciales que identifican a los responsables de los asesinatos, aunque ninguno llegó a ser condenado. La situación continúa generando controversia en el pueblo, donde con el paso de las generaciones se han establecido vínculos familiares entre descendientes de víctimas y de sus presuntos verdugos.
Pese a ello, insiste en que las familias no buscan reabrir enfrentamientos, sino disponer de un lugar donde recordar a sus seres queridos. "Lo que buscamos es que haya un lugar donde se les recuerde", explica, consciente de las dificultades para encontrar sus restos y poder enterrarlos en el cementerio donde deberían descansar.
La memoria oral como refugio de la verdad
Este homenaje también ha sido posible alcaldesa de Páramo del Sil, Alicia García, y el investigador Santiago Macías, que lleva décadas trabajando en la recuperación de la memoria de las víctimas de la represión franquista.
Macías destaca la importancia de los testimonios orales para reconstruir unos hechos que, en numerosos casos, nunca quedaron reflejados en documentos oficiales. "La memoria oral no es un sustituto imperfecto de los papeles; a menudo es el único refugio donde sobrevivió la verdad cuando el Estado se ocupó de borrar las huellas", sostiene el investigador. De las 19 víctimas homenajeadas, únicamente ocho aparecen en los registros consultados, mientras que las otras once no figuran en expedientes ni en el Registro Civil.
Por ello, reclama que la memoria democrática permita reparar las ausencias que dejó la represión. "Investigar no es acumular datos en un cajón, es hacer justicia. Y la justicia empieza por validar la voz de quienes guardaron la verdad cuando nadie más quería escucharla", afirma.
Macías también pone en valor la movilización de los vecinos y descendientes, que han logrado localizar a familiares dispersos por diferentes territorios como consecuencia de la represión. Una labor que califica de "verdadero acto de amor y justicia" y que ha permitido reunir las historias de las 19 víctimas. "Gracias a su esfuerzo incansable, este reencuentro está completo y a nadie le faltar su lugar”, concluye.

Familiares de varias personas asesinadas por la represión franquista colocan una placa en su recuerdo en el cementerio de Villamartín del Sil (León)
Familiares de varias personas asesinadas por la represión franquista colocan una placa en su recuerdo en el cementerio de Villamartín del Sil (León)

Familiares de varias personas asesinadas por la represión franquista colocan una placa en su recuerdo en el cementerio de Villamartín del Sil (León)