CSIF alerta de que la cárcel de León funciona como un "psiquiátrico encubierto"
El sindicato denuncia que sólo hay un médico y reclama un psiquiatra del Sacyl ante el aumento de internos con trastornos mentales y adicciones

Centro penitenciario de León, en Mansilla de las Mulas.
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) alerta de que el centro penitenciario de León (Mansilla de las Mulas) se están convirtiendo en “un psiquiátrico encubierto” y denuncia la “insuficiente, insostenible y deficiente atención sanitaria, con falta personal facultativo y de especialización psiquiátrica”.
La realidad, afirman en un comunicado, desmiente los anuncios oficiales de la administración y en la prisión, dice CSIF, de una Relación de Puestos de Trabajo de nueve médicos solo están ocupadas tres plazas, y en fechas próximas se verá reducida a dos debido a la jubilación de un facultativo. Además, otro se encuentra ahora de baja, por lo que solo queda operativo un médico.
Por otra parte, señalan que dos facultativos presentados ahora como nuevas contrataciones ya prestan servicio en el centro y acuden en días puntuales y en horario de tarde, ignorándose que las urgencias médicas y las crisis psiquiátricas surgen en cualquier momento. “Por lo tanto, no se refuerza el equipo médico, sino que se reduce” subrayan y añaden que la población reclusa de Mansilla de las Mulas tiene un perfil cada vez más complejo y marcado por la patología dual (trastorno mental grave asociado a adicciones), lo que agrava la situación.
CSIF explica que para garantizar el correcto desarrollo del Programa de Atención Integral a Enfermos Mentales y ejecutar eficazmente el Programa Puente -fundamental para coordinar la derivación de pacientes a la red de psiquiatría de la Comunidad- es imprescindible contar con un psiquiatra de la sanidad pública (Sacyl). En este momento, detallan, solo hay un psiquiatra privado discontinuo que no acude al centro más de tres días al mes. Además, no emite informes, lo que impide, por tanto, cualquier tipo de continuidad asistencial.
Esta carencia de personal especialista, aseguran, “provoca un impacto serio en cadena”. La enfermería penitenciaria asume una carga inasumible, transformándose en psiquiátricos encubiertos sin los medios ni la dotación necesaria. La imposibilidad de atender adecuadamente las crisis ‘in situ’ obliga a multiplicar las salidas y custodia de traslados hospitalarios, disparando el gasto público y sobrecargando a las plantillas de la Guardia Civil y Policía Nacional. Y este incremento de traslados continuados repercute directamente en el Complejo Asistencial Universitario de León, tensionando aún más los servicios de urgencias y especialidades del hospital de referencia, remarcan.
CSIF lamenta que, a pesar de esta situación, se contemple la próxima apertura de dos nuevos módulos, uno de ellos destinado específicamente a internos del programa Paiem. Ante el anuncio, advierte de que los funcionarios de Vigilancia Interior (V1) asignados a ese módulo deben recibir formación específica antes de incorporarse al puesto, dada la extrema delicadeza que requiere la atención a enfermos mentales en un entorno privativo de libertad. El sindicato considera que no es viable ni seguro abrir esos nuevos módulos y desarrollar el programa Paiem con semejante déficit de personal sanitario, sin psiquiatra del Sacyl y con escasez de funcionarios de vigilancia. Ante esta coyuntura, CSIF reitera la urgencia de crear un Psiquiátrico Penitenciario en la zona noroeste de España (dado que actualmente solo existen dos en todo el país, en Levante y Andalucía) y exige a Instituciones Penitenciarias la cobertura inmediata de la RPT médica en el centro penitenciario de Mansilla y una formación adecuada para toda la plantilla, informa Ical.