Románico entre montañas
Aguilar de Campoo se alza como puerta de entrada a la Montaña Palentina. Un destino inagotable por sus múltiples atractivos

Monasterio de Santa María la Real restaurado con maestría por José María Pérez, Peridis
En el norte de la provincia de Palencia, a los pies de la montaña palentina y rodeado de paisajes naturales de gran belleza, se encuentra Aguilar de Campoo, una villa que combina historia medieval, patrimonio románico y una tradición gastronómica muy especial. Este destino, todavía poco masificado, se ha convertido en uno de los lugares más atractivos para quienes buscan turismo cultural y naturaleza en Castilla y León.
El lugar es el epicentro del románico norte de Palencia, la mayor concentración mundial de templos de este estilo. Muy cerca del municipio se pueden visitar auténticas joyas arquitectónicas como el Monasterio de Santa María la Real, un antiguo monasterio que hoy alberga un centro cultural y la sede de la Fundación Santa María la Real, dedicada a la conservación y difusión del patrimonio histórico. Entre sus ruinas jugaba de niño el hombre que, ya como arquitecto, dirigiría su restauración: José María Pérez, Peridis. Este monasterio no solo destaca por su arquitectura, sino también por su papel clave en la investigación y promoción del románico en la región.
Aguilar de Campoo también es conocida como la “capital de la galleta” en España. Desde finales del siglo XIX, importantes fábricas de galletas se instalaron en la localidad, impulsando su desarrollo industrial. Entre ellas destaca la histórica empresa Galletas Gullón, una de las principales productoras de galletas del país. Esta tradición gastronómica forma parte de la identidad del municipio y es otro de los elementos que atrae a visitantes curiosos por conocer el origen de uno de los productos más populares de la repostería española.
Pasear por el centro histórico de Aguilar de Campoo es viajar varios siglos atrás. Sus calles conservan un importante patrimonio arquitectónico con casas solariegas, plazas porticadas y monumentos que reflejan la importancia histórica de la villa.
Uno de los símbolos más destacados es el Castillo de Aguilar de Campoo, una fortaleza medieval situada en lo alto de un cerro que domina el municipio.
Desde sus restos se obtienen vistas panorámicas espectaculares de la villa y de todo el entorno natural. Otro lugar imprescindible es la Colegiata de San Miguel, un magnífico ejemplo del patrimonio religioso de la localidad que muestra la riqueza artística que tuvo la villa durante la Edad Media. El entorno natural de Aguilar de Campoo es otro de sus grandes atractivos. Muy cerca del casco urbano se encuentra el Embalse de Aguilar, un amplio embalse rodeado de montañas que ofrece paisajes espectaculares y numerosas actividades al aire libre como senderismo, ciclismo, pesca o deportes acuáticos.
Además, la cercanía a la Montaña Palentina permite realizar excursiones por espacios naturales de gran valor ecológico, ideales para los amantes de la naturaleza y la fotografía. Cerca de la localidad hay varias maravillas geológicas: la más alucinante de todas, Las Tuerces, presidida por Peña Mesa, de siete metros de altura. Al lado de Las Tuerces está el cañón de la Horadada, que toma su nombre de una abertura o túnel natural por el que hay que abrirse paso a través de los cortados.
Lejos del turismo masivo, Aguilar de Campoo ofrece una combinación perfecta de historia, naturaleza, cultura y gastronomía. Su riqueza patrimonial, su entorno privilegiado y su ambiente tranquilo la convierten en un lugar ideal para una escapada en cualquier época del año. Quienes visitan esta villa palentina descubren no solo un destino turístico, sino también un lugar con identidad propia, donde cada rincón cuenta una historia.