CAMPOS DEL RENACIMIENTO
Arte sacro en el alma de Castilla
Cinco templos de Becerril de Campos, Paredes de Nava, Cisneros y Fuentes de Nava guardan un legado de 300 obras renacentistas en un museo único

Iglesia Museo de Santa María, en Becerril de Campos (Palencia).
Pocos nombres podrían haber encajado mejor con este proyecto cultural que vio la luz en 2021 para dar a conocer el patrimonio sacro que se conserva en la provincia de Palencia. ‘Campos del Renacimiento’ muestra el renacer de la Castilla en cuatro pueblos y cinco templos distintos. En total, engloba casi 300 obras del esplendor del arte sacro de los siglos XV y SVI que incluye piezas de de Pedro y Alonso Berruguete, Alejo de Vahía, Juan de Juni y Jorge Manrique. Se trata de una curiosa iniciativa impulsada por la Diputación de Palencia, la Junta de Castilla y León, el Obispado y la Fundación de las Edades del Hombre, para dinamizar turísticamente esta zona y mostrar la belleza que se guarda tras las paredes de sus iglesias.
La profundidad de Tierra de Campos esconde tesoros ocultos que pueden resultar desconocidos para la inmensidad de la población. El Museo Territorial ‘Campos del Renacimiento’, repartido en las localidades de Becerril de Campos, Paredes de Nava, Fuentes de Nava y Cisneros pretende devolver el esplendor que tuvo. «La Diócesis de Palencia era una de las más ricas de España después de Sevilla, Toledo, Burgos y Santiago de Compostela», señala José María Vicente, director del Museo Territorial ‘Campos del Renacimiento’.
A la riqueza patrimonial se suman otros recursos turísticos que convierten al proyecto en una joya única. Entornos naturales como la Laguna de la Nava, donde se pueden encontrar con casi la mitad de las especies de aves existentes a nivel nacional, o el Canal de Castilla, una de las obras de ingeniería hidráulica más importantes de las realizadas entre mediados del siglo XVIII y el primer tercio del XIX, son algunos de los atractivos.
Cerca de 45.000 visitas
Desde que abrió sus puertas más de 40.000 personas han recorrido alguna de las bellas iglesias de este novedoso concepto de museo que pretende impulsar económica y turísticamente un territorio cargado de cultura, de fe, de arte y de historia. La mayoría de los turistas proceden de Castilla y León, Madrid o País Vasco aunque cada vez más empieza a ser conocido entre el público catalán o de comunidades limítrofes como Cantabria. “El perfil de los visitantes es de personas jubiladas o familias de profesiones liberales a los que les gusta el arte y se quedan disfrutando del museo. Habitualmente son gente que tiene formación y que viene con un conocimiento previo», explica.
Becerril de Campos abre la ruta. La localidad palentina llegó a albergar hasta siete iglesias, de las cuales se han conservado cinco, dos están en ruina, pero otras se han mantenido hasta nuestros días. La Iglesia de Santa María sirve de punto de partida al visitante. Esta primera sede, ya convertida en museo en el año 1973, cuenta con tallas de esplendor como Pedro Berruguete y una importante colección de quien fuera vecino de la localidad, Alejo de Vahía. Un personaje enigmático que no firmaba sus trabajos. «Era un personaje del norte de Europa que se formó en la zona del Bajo Rin, pero que llegó a Becerril, se casó aquí y durante varias décadas tuvo un taller de escultura que nutrió a gran parte de la diócesis», señala Vicente.
Nada más entrar en la iglesia sorprende al visitante la techumbre de un juego entrelazado de madera, sin puntas embellecidas por cielos mudéjares y que obligan a erguirse para contemplar su grandiosidad a los miles de viajeros que la visitan. «La Iglesia tiene un magnífico retablo del siglo XVII y algunas obras como este crucificado gótico, una pieza maravillosa de Vahía que trabajó en Becerril, pero también hizo obras para el resto de las localidades y de la zona», relata José María Vicente. Su parte más antigua responde a los siglos XII y XIII y se corresponde con la nave norte. En el siglo XIV se intervino en el ábside del evangelio, mientras que toda la nave central y la cabecera son fruto de ampliaciones llevadas a cabo durante los siglos XV y XVI. Todo el fondo de este alfarje está salpicado de elementos decorativos vegetales y escudos alternados de Castilla y de León, además de enigmáticas caras de hombres y mujeres, seguramente pobladores de la localidad durante aquella época.
El itinerario museístico hace su segunda parada en Fuentes de Nava, localidad que llegó a contar con hasta cinco iglesias. La sede de Campos del Renacimiento se encuentra en la iglesia de Santa María y entre los innumerables tesoros que alberga en este templo, destacan su artesonado mudéjar policromado, magníficamente conservado tras su restauración, o la escultura de la Asunción realizada por Alejo de Vahía.
La última parada nos lleva a contemplar dos iglesias en Cisneros. Destaca aquí, igualmente, la figura del Cardenal Cisneros, quien llegó a gobernar la Corona de Castilla en dos ocasiones y cuyos antepasados provenían de esta villa. La primera visita nos lleva a contemplar la iglesia de San Pedro donde su grandioso retablo mayor, obra de Francisco Giralte, destacado seguidor de Alonso Berruguete embelesa al visitante con una proyección audiovisual que ayuda a comprender la historia de la población, la religiosidad de sus gentes y la vida en esta parroquia a lo largo de los siglos. La segunda sede en Cisneros es la iglesia de San Facundo y San Primitivo, que acoge, junto a la iglesia de Santa María de Fuentes de Nava, el Centro de Interpretación de las Techumbres Mudéjares. La riqueza artística de este tipo de elementos dentro de la provincia de Palencia queda constatada en el amplio número de artesonados mudéjares que se han conservado.