BURGOS
Del cielo al asfalto
El grupo SUCONS de la Universidad de Burgos investiga la reutilización del triturado de palas de aerogenerador como material de refuerzo en mezclas bituminosas para carreteras

Marta Skaf, Vanesa Ortega y Chaimae Mourou, investigadoras del grupo SUCONS de la UBU.
En los próximos años, la transición energética se medirá también por la capacidad de gestión de los residuos que dejan las energías renovables tras de sí. En el caso de la energía eólica, una parte significativa de los aerogeneradores instalados hace más de dos décadas está llegando al final de su vida útil. Las estimaciones apuntan a que antes de 2030 cerca de la mitad de la capacidad eólica instalada en España habrá superado su ciclo de vida operativo y se desmantelará. Este proceso implica la aparición de un volumen creciente de materiales cuya gestión no resulta sencilla, especialmente en el caso de las palas.
Frente a los enfoques centrados en la separación de sus componentes, ha ido ganando peso una línea de trabajo distinta basada en el aprovechamiento del material en su conjunto mediante reciclaje mecánico. Esta alternativa reduce la complejidad del tratamiento y abre nuevas posibilidades de aplicación en el ámbito de la construcción. En esta dirección trabaja el grupo SUCONS, el Sustainable Construction Research Group de la Universidad de Burgos, con más de veinte años de experiencia en investigación aplicada a la construcción sostenible.
Al frente de este trabajo se encuentra Marta Skaf Revenga, profesora titular del Área de Ingeniería de la Construcción de la Universidad de Burgos. El origen del problema, explica, está en la propia naturaleza de las palas, concebidas como sistemas compuestos que combinan resistencia mecánica, ligereza y durabilidad frente a condiciones extremas.
En su fabricación predominan los materiales compuestos reforzados con fibras de vidrio o, en algunos casos, de carbono. A estos se suman resinas, polímeros y elementos de refuerzo, incluidos componentes de madera ligera en determinadas configuraciones. Todos estos materiales quedan integrados de forma inseparable en una única pieza estructural.
Esa integración es clave para su comportamiento durante la vida útil del aerogenerador, pero se convierte en una dificultad cuando llega el final de su servicio. Existen tecnologías capaces de recuperar parcialmente algunos de estos materiales, aunque estas soluciones presentan limitaciones relevantes. Implican un elevado consumo energético, requieren inversiones industriales significativas y, en muchos casos, el material recuperado pierde parte de sus propiedades originales.
Este escenario ha impulsado la búsqueda de alternativas que no se basen en la descomposición del material, sino en su aprovechamiento directo mediante un procesado mecánico del conjunto de la pala. El equipo ha trabajado previamente con distintos subproductos, como áridos reciclados procedentes de hormigón o residuos de la industria siderúrgica, incorporándolos a materiales de construcción. La utilización de residuos de palas de aerogenerador supone la continuidad de esta línea de investigación, ahora vinculada a los desafíos de la transición energética.
Los primeros resultados han sido especialmente relevantes en el ámbito del hormigón. La investigación ha demostrado que este material puede incorporarse en distintas tipologías, incluidas formulaciones estructurales, lo que ha permitido avanzar en su validación técnica y situar esta línea en un nivel de madurez que abre la puerta a aplicaciones reales en obra civil y edificación.
A partir de esta base, el grupo ha impulsado una nueva línea centrada en las mezclas bituminosas para carreteras, que ha derivado en la solicitud de una patente. La propuesta plantea el uso del triturado de palas de aerogenerador como sustituto de las fibras que se emplean habitualmente en determinados tipos de mezclas asfálticas.
La investigación se centra especialmente en las mezclas bituminosas drenantes, diseñadas para facilitar la evacuación del agua de lluvia a través de una estructura porosa. Este tipo de firmes mejora la seguridad vial al reducir el riesgo de aquaplaning y permite una conducción más estable en condiciones de precipitación. Además, su estructura contribuye a disminuir el ruido de rodadura, con un impacto directo en la calidad ambiental de entornos urbanos y vías de alta capacidad.
En la fabricación de estas mezclas es habitual incorporar pequeñas cantidades de fibras con el objetivo de mejorar la cohesión interna del material y evitar la segregación del betún durante su producción y puesta en obra. La innovación consiste en sustituir esas fibras por material procedente de palas de aerogenerador trituradas, aprovechando sus propiedades físicas para desempeñar una función equivalente dentro de la mezcla.
El desarrollo de esta tecnología se encuentra en fase de validación a nivel de laboratorio, donde se evalúan sus prestaciones mecánicas y funcionales en condiciones controladas. Aunque aún no ha llegado a su aplicación industrial, uno de sus principales valores es su compatibilidad con los procesos de fabricación existentes.
Una de las grandes ventajas es que la incorporación de este material no requiere modificaciones en las plantas de producción de mezclas asfálticas, lo que facilita su potencial transferencia al sector. Este aspecto resulta clave en términos de escalabilidad, al permitir la integración de la innovación en infraestructuras ya consolidadas sin necesidad de nuevas inversiones en equipamiento específico, apunta Skaf.
El trabajo con un material heterogéneo como el triturado de palas ha supuesto un desafío en todas las fases del proceso. Su variabilidad ha exigido el desarrollo de métodos específicos de obtención, así como una caracterización detallada y la optimización de las mezclas en las que se incorpora.
Más allá de su viabilidad técnica, el interés de esta investigación se centra en su impacto ambiental. La valorización de residuos de palas de aerogenerador adquiere especial relevancia en un contexto europeo en el que el depósito en vertedero de estos materiales se encuentra cada vez más restringido, lo que impulsa nuevas alternativas de reutilización.
Esta reutilización contribuye además a reducir la demanda de materias primas vírgenes en el sector de la construcción, en línea con los principios de economía circular, donde los residuos de una industria se convierten en recursos para otra.
De cara al futuro, Skaf señala que el volumen creciente de palas eólicas que deberá gestionarse hace imprescindible avanzar en soluciones viables desde el punto de vista técnico, económico y ambiental. La línea desarrollada por el grupo SUCONS combina simplicidad de tratamiento, integración industrial y beneficios ambientales, contribuyendo a transformar un residuo complejo en un recurso útil para infraestructuras de alta demanda.