Diario de Castilla y León

PERSONAJES ÚNICOS / LUIS HERNANDEZ CALLEJ

El maestro en redes eléctricas inteligentes

Este soriano es profesor de Ingeniería de la Industria Forestal, Agronómica y de la Bioenergía (Eifab) del campus de la Universidad de Valladolid en Soria, además de ser uno de sus destacados investigadores en el campo de las energías renovables

Luis Hernández Callejo, investigador de la UVa en Soria.

Luis Hernández Callejo, investigador de la UVa en Soria.MARIO TEJEDOR

Publicado por
Nuria Fernández
Valladolid

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Forma parte del Grupo de Investigación Reconocido (GIR) de Análisis y diagnósticos de instalaciones y redes eléctricas (Adire) de la Universidad de Valladolid. Tras su paso por la empresa privada aterrizó hace más de 20 años en el Centro de Desarrollo de Energías Renovables (CEDER), dependiente del Ciemat, ubicado en Soria y que está especializado en la investigación, el desarrollo y el fomento de las energías renovables, experiencia que después trasladó al mundo universitario cuando se incorporó como profesor-investigador.

Luis Hernández Callejo inició su actividad profesional en el campo de las microrredes, y su paso por el CEDER le abrió las puertas al mundo de las redes eléctricas inteligentes, sistemas de distribución eléctrica que integran tecnología digital, sensores y comunicación bidireccional para gestionar el flujo de energía en tiempo real, muy importantes para la eficiencia y la integración de las energías renovables.

Aquellos años los recuerda como un «momento histórico», en el que tomó gran importancia la investigación de las smart grids, redes inteligentes, como una herramienta para ampliar el conocimiento en la monitorización y el control de las redes y el almacenamiento eléctrico.

Su trabajo en el centro de investigación soriano fue un pilar importante para elaborar su tesis doctoral que le permitió profundizar en las redes neuronales artificiales aplicadas el sector eléctrico, «un intento de replicar el funcionamiento del cerebro desde la computación», explica Luis Hernández. En sus primeros años como investigador abordó aspectos relacionados con el pronóstico de la demanda eléctrica, donde reconoce que resultó muy interesante la aplicación de la Inteligencia Artificial, algo que en resultaba novedoso hace una década. «Entonces, desde el CEDER, se desarrollaron varios proyectos de colaboración con empresas eléctricas y tuve la suerte de estar allí». También tuvo la oportunidad de trabajar con el grupo de minieólica y avanzar en este campo.

En el año 2014 se incorpora como profesor a la Eifab del campus de Soria de la Universidad de Valladolid y «me tuve que reinventar», comenta, sobre todo porque la Universidad no cuenta con la infraestructura que tiene el CEDER y aunque desde entonces se ha estrechado una colaboración entre los dos centros, el investigador soriano decidió abrirse a otras áreas. Apostó por la investigación en energía fotovoltaica, aparcando la eólica, sobre todo por la facilidad de contar con instalaciones que han permitido poner en marcha proyectos con los paneles solares.

Dentro de la fotovoltaica se ha especializado en los estudios para mejorar la inspección de los fallos en las plantas y en la actualidad también aborda, con nuevos doctorandos, mecanismos para convertidores y optimizadores que «nos está permitiendo hacer cosas que hasta ahora no hacíamos», puntualiza, como la investigación en el campo electrónico orientado a los optimizadores de módulos fotovoltaicos, convertidores bidireccionales e inspecciones con cámaras especiales, que son las que se colocan en los drones. Ello no le ha apartado de la Inteligencia Artificial que su equipo usa como herramienta válida para las investigaciones, sobre todo en trabajos de tesis doctorales y en colaboraciones con universidades extranjeras.

Luis Hernández considera que la investigación en el campo eléctrico y fotovoltaico ha evolucionado, pero advierte que la competencia es fuerte y se encuentra en las universidades asiáticas, «son muy potentes y no se puede negar esta realidad», aclara, añade que por un investigador que se dedica de lleno a esta materia en el mundo occidental en Asia hay más de un millar, «esto lo tenemos que tener claro pero no nos tiene que asustar», puntualiza. Subraya que las universidades chinas son las que tiran, ahora, en el mundo de la investigación en el sector fotovoltaico porque las grandes empresas tecnológicas se encuentran en el continente asiático.

El profesor e investigador de campus de Soria considera que el conocimiento en eficiencia energética y en energías renovables ha ganado terreno, sobre todo en el sector agropecuario. La escuela de la UVa de Soria ha integrado desde hace años los estudios de bioenergía en la agronomía y «ha sido un éxito». Esto ha permitido exportar esta experiencia docente e investigadora a universidades de Colombia y Chile.

Además de estrechar lazos entre universidades, Luis Hernández es un gran defensor de la colaboración entre la universidad y los centros tecnológicos. Sostiene que Soria cuenta con una gran oportunidad al albergar el CEDER, con una infraestructura puntera en materia de energías renovables, que es de gran utilidad a los estudiantes que comienzan con sus proyectos de investigación en el campus de la UVa.

Su interés por los ingenios hidráulicos y el patrimonio industrial le ha llevado su visión investigadora hacia el pasado y ha realizado recientemente un estudio histórico- técnico de los molinos de viento clásicos preindustriales , en el que documentado siete en siete poblaciones de la provincia de Soria que tuvieron su uso entre 1752 y 1800.

La documentación manejada en esta investigación aporta evidencias de la existencia en Soria de ingenios precursores a los actuales sistemas de energía eólica, de los que resulta difícil establecer si se asemejaban a los manchegos, los más conocidos en España, o bien tenían otra fisionomía. La segunda hipótesis es por la que más se inclina Luis Hernández.

Las clases que imparte a sus alumnos en la asignatura de eólica le pusieron en este camino, en el que ha trabajado con un equipo de investigadores de la Universidad de Valladolid con colaboradores externos.

«Nos hicimos la gran pregunta, ¿si ahora Soria es un importante territorio eólico también lo fue hace siglos?», reflexiona y a renglón seguido aclara que la infraestructura eólica actual nada tiene que ver con la de hace tres siglos, la actual está pensada para generar energía eléctrica y la del pasado tenía una función puramente agrícola, dirigida a moler el grano. Los documentados en Soria en este estudio tenían este uso, ya que por el periodo histórico y por su ubicación no podían funcionar para elevar agua o bien para generar electricidad.

El estudio aborda el conocimiento de esta tecnología industrial desde una perspectiva multidisciplinar que une la ingeniería, la historia y el análisis del territorio, así como la evolución en el ámbito rural.

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