Diario de Castilla y León

PERSONAJES ÚNICOS / MIGUEL ESTRAVÍS

El investigador del asma

Este investigador recibe un premio a Jóvenes Investigadores de la Fundación AstraZeneca por el proyecto CLARA, centrado en comprender por qué el asma se comporta de forma diferente en los pacientes

Miguel Estravís Sastre, investigador del grupo de Alergología del IBSAL.

Miguel Estravís Sastre, investigador del grupo de Alergología del IBSAL.ENRIQUE CARRASCAL

Publicado por
María Bausela

Creado:

Actualizado:

Natural de Santa María del Páramo, una localidad de León, Miguel Estravís Sastre lleva toda su carrera dedicado a la investigación biomédica de las enfermedades alérgicas e inflamatorias, como el asma grave y la rinosinusitis crónica. Tras estudiar biología en las universidades de Vigo y Santiago de Compostela, donde realizó a su vez estudios de posgrado en Medicina Molecular, se trasladó a Salamanca para realizar su tesis doctoral en el Instituto de Biología Funcional y Genómica (IBFG). Finalizada su etapa de formación, tuvo acceso a hacer una estancia postdoctoral en el Institut de Génétique et Développement de Rennes, en Francia. Y a su regreso volvió a la capital salmantina para pasar a formar parte del grupo de Alergología del Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL), donde trabaja actualmente como investigador en estudios que la han llevado a recibir el premio a Jóvenes Investigadores en la categoría ‘Respiratorio e Inmunología’ otorgado por la Fundación AstraZeneca.

«Tras mi regreso a España, tuve la oportunidad de incorporarme al IBSAL, acercarme de forma directa a la investigación clínica traslacional y apostar por una vía de investigación con impacto real en los pacientes. Mis primeros pasos en este ámbito vinieron acompañados de una sensación de ilusión por estar en un entorno claramente multidisciplinar, en el que conviven investigadores clínicos del Hospital Universitario, procedentes de distintos servicios, con investigadores básicos de varios departamentos de la Universidad de Salamanca. Esa interacción constante entre clínica y ciencia básica ha sido clave para definir mi forma de trabajar», remarca Estravís.

Actualmente, trabaja está centrado en el estudio de enfermedades inflamatorias y alérgicas, compaginando docencia e investigación biomédica en el análisis de los mecanismos moleculares y genéticos que subyacen en estas enfermedades para «identificar biomarcadores que permitan avanzar hacia una medicina más personalizada y precisa».

Desde Salamanca ha participado en varios proyectos de investigación nacionales y europeos que abarcan el estudio de estas enfermedades alérgicas y respiratorias. «Parte de mi investigación reciente se ha centrado en pacientes tratados con terapias biológicas, analizando los cambios en la expresión génica inducidos por estos fármacos. Hemos observado modificaciones en genes clave relacionados con la biología de los eosinófilos y la inflamación alérgica, lo cual aporta información relevante para entender la respuesta al tratamiento y avanzar hacia una medicina más personalizada».

Una de las iniciativas en las que ha participado es el proyecto CLARA (Clínica, Asma, Respuesta y Aire), una investigación biomédica que busca comprender mejor por qué el asma se comporta de forma diferente en los pacientes. «Aunque a menudo se habla del asma como una sola enfermedad, en realidad existen distintos tipos. CLARA combina datos clínicos, análisis moleculares avanzados e inteligencia artificial para identificar biomarcadores que ayuden a clasificar mejor a los pacientes dentro de estos tipos y a anticipar cómo va a evolucionar su enfermedad o van a responder a determinados tratamientos», incide.

La idea de este proyecto surge «de los desafíos actuales en el manejo del asma grave, una enfermedad muy heterogénea en la que todavía existen importantes necesidades no cubiertas». Miguel Estravís Sastre remarca que, a pesar de los avances terapéuticos, no todos los pacientes responden igual, lo cual hace necesario avanzar hacia enfoques más personalizados.

Dentro de los tipos de esta enfermedad el asma grave concentra una gran parte de la carga clínica, económica y social, al representar el mayor número de ingresos hospitalarios, pero además es la que causa un mayor impacto en la calidad de vida de los pacientes. Adicionalmente, es el grupo de pacientes en el cual la variabilidad de una persona a otros es mayor, por lo cual «la medicina de precisión puede marcar una diferencia real, especialmente a la hora de seleccionar de forma adecuada los tratamientos más avanzados y trasladar ese conocimiento directamente a la práctica clínica».

Por ello, el objetivo principal de su estudio es avanzar hacia una medicina de precisión en el asma. «Queremos adaptar el diagnóstico y el tratamiento a las características biológicas reales de cada paciente. Para ello buscamos identificar marcadores que permitan predecir qué pacientes tendrán más riesgo de exacerbaciones, quiénes responderán mejor a las terapias biológicas innovadoras y cómo influyen factores como los alérgenos ambientales, la inflamación o los cambios estructurales del pulmón. Todo ello con el fin de mejorar el control de la enfermedad y la calidad de vida de los pacientes».

«La idea es que nuestros hallazgos puedan convertirse en herramientas reales de apoyo a la toma de decisiones médicas, ayudando a los especialistas a elegir el tratamiento más adecuado desde las fases más tempranas de la enfermedad. Además, el proyecto sienta las bases para futuros ensayos clínicos y el desarrollo de algoritmos clínicos aplicables en el sistema sanitario».

El proyecto CLARA, que aún se encuentra en sus fases iniciales, ha sido premiado con el galardón a Jóvenes Investigadores en la categoría ‘Respiratorio e Inmunología’, otorgado por la Fundación AstraZeneca. Un premio que «tiene una gran importancia tanto a nivel científico como personal. Desde el punto de vista de la investigación, nos permite poner en marcha un proyecto ambicioso para el que no contábamos con financiación, y hacerlo además con garantías de calidad y alcance multicéntrico. En el plano personal, supone un reconocimiento al trabajo realizado en los últimos años y una oportunidad excepcional para demostrar mi capacidad de liderazgo y de desarrollo de investigación independiente, dentro de un entorno altamente competitivo», incide.

tracking