SOMOS CASTILLA Y LEÓN 2026
Carriedo, en el SomosCyL de El Mundo de Castilla y León: «La IA es irreversible; el que decida no aplicarla se queda atrás»
Tomando como referencia datos del INE a nivel nacional, el portavoz de la Junta puso de manifiesto que en sólo un año la digitalización de las pequeñas empresas se ha duplicado

Segunda jornada del SomosCyL 2026 de El Mundo de Castilla y León
«Ha llegado y es irreversible; no podemos decidir no aplicarla porque el que decida no aplicarla se queda atrás», sostuvo sobre la IA el portavoz y consejero de Economía y Hacienda de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, tras definirla como un «cubo de Rubik con muchas caras y muchas piezas» porque afecta al ámbito de las administraciones públicas, de las empresas y del tejido laboral a nivel de productividad o desarrollo.
Tomando como referencia datos del INE a nivel nacional, Carriedo puso de manifiesto que en sólo un año la digitalización de las pequeñas empresas se ha duplicado, pero existe una abrumadora diferencia con las grandes empresas, pues el grado de aplicación de la IA en ellas se sitúa en el 60%, mientras en las pequeñas se concreta en el 20%, lo que pone de relieve la existencia de una «brecha» y evidencia la necesidad de aumentar su implantación para aprovechar las oportunidades que se derivan de su manejo. «Para las pymes, que conforman la mayor parte del tejido de Castilla y León, la IA es una ocasión para mejorar la producción, la innovación, la comercialización, o el hecho de conocer mejor a los clientes», sostuvo antes de defender que la Inteligencia Artificial puede permitir a las pequeñas mercantiles «dar saltos de calidad».
En la mesa de debate ‘La IA, riesgos y alicientes’, moderada por el subdirector de El Mundo de Castilla y León, Felipe Ramos, de la segunda jornada del Foro Somos Castilla y León, organizado por El Mundo de Castilla yLeón, Carriedo instó a «operar» para que «despliegue todas sus capacidades» en Castilla y León, una comunidad caracterizada por la dispersión geográfica y por problemas para «conectarse de forma presencial» debido a las distancias en el territorio. «Utilizarla es una ocasión, porque si esa brecha se mantiene, se hará mayor entre quienes son capaces de utilizarla y quienes no lo hacen por falta de recursos».
Aunque el consejero de Economía y Hacienda consideró que es «difícil» regular a nivel autonómico algo que corresponde a administraciones nacionales e internacionales, sí remarcó que se abre un «debate de responsabilidad» y razonó que si existen frenos a su avance es porque todavía hay dudas jurídicas sobre su responsabilidad. «Un error puede hundir a la empresa entera», dijo antes de señalar sanciones y multas a empresas como Meta y de poner como ejemplo las dificultades de otros sectores, como el coche autónomo.
En cuanto al uso de la IA por parte de las administraciones públicas, instó a su regulación para aprovecharla en los servicios públicos, más allá del apoyo a las pymes. Como ejemplos, citó la mayor calidad en la prestación de los servicios públicos, la reducción de la burocracia o la mayor agilidad en la atención a la ciudadanía.
«Tenemos que preguntarnos cómo mejorar los servicios públicos aprovechando la IA, como financiar esos servicios, cómo establecer ayudar para las familias y las pymes o cómo establecer mecanismos regulatorios», resumió.
A esas preguntas añadió cómo beneficiar a los negocios sin que se rompa el equilibrio entre pymes y grandes empresas, cómo ayudar a las personas mayores, cómo prestar servicios en el ámbito rural para que no se agrande la diferencia con el urbano, o cómo abordar la realidad de empleos que desaparecen porque se pueda emplear la IA en tareas repetitivas. «Quizá nos falten respuestas, pero de este foro han salido muchas preguntas», valoró Fernández Carriedo sobre las mesas de debate celebradas en las jornadas de Somos CyL.
Durante su participación en la mesa titulada ‘La IA, riesgos y oportunidades’, el consejero de Economía y Hacienda anunció que la junta está preparando una nueva convocatoria para facilitar esta herramienta a las empresas, después del haber agotado en un año una convocatoria dotada con tres millones de euros. «Estamos pensando en sacar la siguiente porque las empresas lo demandan».
Así, animó al tejido empresarial de la Comunidad a aprovechar las oportunidades. «Castilla y León tiene singularidades, con muchas pymes y dispersión territorial, y la IA nos puede ayudar. Vamos a usarla».
Enrique Cabero: «La inteligencia humana controla a la artificial»
El presidente del Consejo Económico y Social de Castilla y León, Enrique Cabero, se sirvió de ‘la gran pantalla’ y recurrió a Spiderman y a La Guerra de las Galaxias para ilustrar con dos frases la complejidad de la IA: «Todo gran poder exige una gran responsabilidad» y «Hay un lado luminoso, pero otro tenebroso». Así, escenificó que gracias a esta «innovación, distinta a las que ha habido antes», se podrá trabajar mejor, estar más sanos, habrá soluciones más rápidas y, en general, se mejorará la calidad de vida, aunque también «se pueden hacer barbaridades».
Por eso, Cabero consideró que es el momento de que los poderes públicos pongan en marcha una regulación, pese a las voces críticas que consideran que con ello se retrasará su desarrollo. «No siempre se llega antes por ir más deprisa; es como subir una escalera, que es más seguro dar pasos sólidos que correr y caerse». «El autocontrol y el control normativo por parte de los poderes públicos es fundamental; no es retrasar, es encauzar», añadió.
En la mesa de debate titulada ‘La IA, riesgos y alicientes’, celebrada en la segunda jornada del encuentro Somos Castilla y León, organizado por El Mundo de Castilla yLeón, el presidente del CES defendió el concepto de «responsabilidad», al atender que detrás de la IA hay seres humanos. «La inteligencia humana controla a la artificial; siempre tiene que haber un ser humano o una persona jurídica para evitar que unas pocas personas se quieran hacer dueños del planeta».
Respecto al ámbito empresarial, Enrique Cabero hizo hincapié en la necesidad de que se convierta en un factor de «equilibrio» entre las pequeñas empresas y las grandes compañías, para «evitar que se convierta en una brecha de difícil solución». «La IA no es gratis. Según el tipo de producto o de nivel, los precios varían y puede llegar a ser caro. Aunque se pueda pensar que puede sustituir un trabajo por el ahorro en Seguridad Socia, no es así; ahora estamos en una etapa comercial, pero irá subiendo», consideró respecto a su coste.
A juicio del presidente del CES, en los entornos laborales la IA «tiene que servir para trabajar menos y mejor», en cuanto a reducir el estrés, la jornada de trabajo o acabar con el exceso de horarios, por lo que consideró que «buen momento de hablar de la jornada». «Se trata de trabajar de otra manera y esto va a repercutir en la negociación colectiva».
«La IA constituye una gran oportunidad en Castilla y León para trabajar en su aplicación y desarrollo a través del Diálogo Social», concluyó.
Conrado Íscar: «La IA va a ayudar a que esta provincia siga mejorando»
«Dedicar tiempo a pensar si nos gusta más o menos es un error», destacó el presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar, sobre la llegada Inteligencia Artificial, con el convencimiento de que ha llegado el momento de evaluar cuáles son sus potencialidades para mejorar la vida en los pueblos. «Tenemos que buscarle la cara a esa arista positiva, y desde la Diputación ya estamos inmersos en formar a nuestros ayuntamientos, porque esto va muy deprisa y es una oportunidad», sostuvo.
Y no sólo en referencia a las corporaciones, sino también al personal que trabaja en las plantillas municipales o en los servicios que se prestan en la provincia, como el de ayuda a domicilio. «En el ámbito rural va a poder prestar mejores servicios y dar respuesta a muchas necesidades de Castilla y León».
«Tenemos que formar y buscar siempre el equilibrio. La IA nos va a ayudar, pero, como cualquier otra herramienta, hay que saber usarla para que sepamos qué hacer, en qué medida y cuáles son los límites de uso», añadió en sus intervenciones el máximo responsable de la institución provincial.
A juicio de Íscar, «lo importante es verlo como una oportunidad», aunque sin dejar a un lado los riesgos. «La IA va a ayudar a que esta provincia siga mejorando y creciendo; vamos a aprovecharla intentando ir a la misma velocidad que va ella».
El objetivo con la llegada de la IA es aprovechar las oportunidades que ofrece para cubrir carencias que aún hoy arrastran algunos pequeños enclaves, como la ausencia de cobertura telefónica, según citó, o para afrontar la «realidad de una población dispersa». «Hay que atender a todos y cada uno de los municipios, valoró el presidente tras señalar que es necesario hacer un análisis de debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades, teniendo claro que «lo importante es buscar las fortalezas».
«Hoy en día Castilla y León se ve y se admira desde toda España porque estamos en una tierra que genera riqueza y donde la gente puede desarrollar su proyecto de vida y empresarial. Eso creo que nos va a ayudar» señaló el presidente.
Para ello, apostó por lograr ser «más competitivos en un mercado globalizado» gracias «a las importantes herramientas que tenemos».
Eso sí, Conrado Íscar solicitó un marco regulatorio para que «no exista desiguadad», en referencia no sólo al ámbito rural y urbano, sino también entre comunidades autónomas.
Óscar Lobo: «A día de hoy, la IA destruye más empleo del que crea»
«Como ocurre siempre que estamos ante una gran revolución, se requiere un periodo de adaptación y transición», razonó el secretario general de UGT Castilla y León, Óscar Lobo, quien solicitó que se aborde el nuevo escenario en el marco del Diálogo Social para que la Comunidad sea «pionera en identificar y buscar alternativas» a los problemas que se destilan. No en vano, puso sobre la mesa varios ejemplos de empresas y de perfiles afectados. «Se están sustituyendo programadores, traductores, empleos en logística o en banca digital por la IA».
«En tres siglos», además, Lobo expuso que los trabajadores se han enfrentado varias revoluciones que han sacudido el mercado, en referencia a «la producción en cadena, la robotización e internet». Ahora ha irrumpido otra que ya está teniendo una incidencia negativa. «A día de hoy está destruyendo más empleo del que va a crear, y eso es un riesgo para los trabajadores, porque las empresas están sustituyendo tareas repetitivas». «Aquí tenemos un conflicto serio», consideró en referencia, sobre todo, al trabajo cualificado.
«Las Naciones Unidas dicen que uno de cada cuatro empleos está en una exposición de alto riesgo», continúo en referencia a la desaparición o sustitución de puestos de trabajo. Por eso, ante un escenario en el que puede haber «un gran reemplazo de la fuerza del trabajo» y, además, quien lo conserve «puede estar sometido a la fuerza del algoritmo», el secretario autonómico de UGT pidió a los poderes públicos y fuerzas sociales de Castilla y León una negociación al respecto.
«La tecnología siempre crea fascinación, pero todavía no hemos visto qué modelo alternativo vamos a encontrar en Castilla y León para sustituir esos puestos de trabajo que se van a destruir», sostuvo antes de citar el mensaje del papa León XIV, al afirmar que «la dignidad humana debe ser el eje central de cualquier debate o regulación sobre la inteligencia artificial».
Por eso, y ante la evidencia de que «ya está aquí», Lobo pidió abordar cómo se controla. «Tenemos el reto de trabajar ya con las administraciones públicas y las empresas sobre la alternativa que damos a todo lo que se puede destruir».
Entre las opciones que lazó, recordó que ya hace tiempo solicitaron que los robots «cotizaron y pagaran impuestos», al entender que el trabajo que sustituyen tiene que contribuir a proteger a la ciudadanía.
«Es urgente sentarnos a dialogar para ver la magnitud en el empleo y los servicios públicos de Castilla y León», finalizó.
Tomás Castro: «Es un cambio más importante que la aparición del fuego»
La «facilidad» de acceso a la Inteligencia Artificial es, a juicio del CEO de Proconsi, «un riesgo y un aliciente», pero el experto de la empresa de desarrollo de software de gestión, aplicaciones, consultoría tecnológica, I+D+i , soporte técnico, ciberseguridad y sistemas, expuso sobre todo los riesgos y se centró durante la mesa de debate, de forma particular, en el control de las herramientas, de los datos que se comparten y en la ciberseguridad.
Además, lanzó un mensaje a los poderes públicos, no sólo para que regulen los límites, sino para formar a la población a una nueva realidad. «Es un cambio más importante que la aparición del fuego», expuso antes de otra afirmación rotunda: «Si no nos formamos para saber lo que hacemos, estamos perdidos con lo que va a venir».
«No nos pensemos que todo es sencillo. Todo tiene un coste y a veces es invisible. Y cuidado con lo que no se ve, porque por muy fácil que parezca, tenemos que tener a alguien al lado que sepa decir ‘esto funciona así y no te pases de aquí’», sostuvo después de exponer algunos ejemplos en los que alertó de los peligros de la IA porque se había saltado «controles». El más gráfico fue el de una aplicación que había hackeado el sistema de reserva de unas pistas de pádel para quitar una reserva y conseguir hueco. «Hay que saber qué le pides y dónde le dejas acceder, porque la IA no pierde el objetivo y hay que ponerle guardarraíles».
Castro insistió en que detrás de cualquier promp tiene que haber una revisión de la orden y del posterior proceso, por lo que resulta necesario conjugar las posibilidades que ofrece la IA, sin obviar los riesgos. «No dejemos de un lado las posibilidades», dijo en una de sus intervenciones. «Estamos en un momento crítico, y cuanto más avanzada es la IA, más intensos tienen que ser los controles», aseguró.
«En este momento es muy importante no sólo que controlemos donde accede», en referencia a un ordenador o una máquina de producción en cadena, sino también que «controlemos su autonomía para evitar que se salga de la tarea marcada».
Y son premisas para las que las pequeñas y medianas empresas «no están preparadas». «Saben que la IA existe, pero no están preparadas», consideró para pedir a las administraciones que les formen, a fin de introducirla en el sistema laboral «poco a poco» como ocurrió con la llegada de los ordenadores. Y que se pregunten qué riesgos asumen y qué información quieren que la IA sepa de su compañía.