La economía de Castilla y León crece un 2,9%, el triple que en Europa
Los servicios y la industria manufacturera tiran del crecimiento, mientras el sector primario actúa como freno
El consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo,y la directora general de Presupuestos, Maribel Campos.
La economía de Castilla y León creció en el segundo trimestre del año un 2,9% gracias, sobre todo, al tirón del sector servicios y la industria manufacturera, y lo hizo no sólo a un ritmo superior al previsto, sino también por encima de la media del país (2,7%), de la Unión Europea (1,2%) y de la zona euro (1%). "Estamos creciendo dos décimas por encima del conjunto de la economía española y el triple de lo que está creciendo la zona euro", destacó este lunes el consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, en la presentación de la contabilidad trimestral de la región, correspondiente con el segundo trimestre de 2026.
"Este crecimiento económico viene a consolidar los registros de los últimos años", añadió el responsable del área en la Junta de Castilla y León, antes de insistir en que se han superado las previsiones iniciales que se habían proyectado para este año y, por tanto, contemplan un cierre del ejercicio por encima del 2,2%. "Podemos anticipar que seguramente el crecimiento de Castilla y León será mayor que el que habíamos previsto [...] Todo hace prever que en el conjunto del año acabaremos con un crecimiento mayor", remarcó Carriedo sobre los cálculos del escenario anual.
La variación al alza del 2,9% (igual que en el trimestre anterior), responde, sobre todo, al impacto de los servicios desde el punto de vista de la oferta, con un crecimiento del 4,4%. Y, dentro del sector secundario, la industria manufacturera también tuvo un "impacto relevante", en palabras del responsable de Economía y Hacienda, con un crecimiento del 4% porque «el sector sigue demandando bienes de equipo para su crecimiento económico», sin olvidar el 2,2% de la construcción. Mientras, desde el punto de vista de la demanda, destaca sobre todo el crecimiento de las importaciones (4,9%) y la inversión en bienes de equipo (11,6%).
La otra cara de la moneda se centra en el sector primario, que en el segundo trimestre registró un descenso anual del 8,2%, con una disminución de la producción agrícola y ganadera que se tradujo en un 'freno' al crecimiento económico de la Comunidad. El sector, calculó el consejero, representa en torno al 6% del PIB regional, por lo que la economía hubiera crecido "aproximadamente cuatro o cinco décimas" si se hubieran mantenido en el sector los mismos niveles que en 2025.
En este sentido, Carriedo recordó que la cosecha del año pasado fue "excepcionalmente alta" —"una de las mejores que hemos tenido en los últimos años", añadió— y subrayó que en esta ocasión el nivel de producción ha sido menor.
Además de la reducción de la producción en términos de toneladas, otra de las razones que justifican el retroceso es que se han «estrechado» los márgenes debido al incremento de los costes y a que no se ha repercutido ese incremento en el precio de venta de los productos, aclaró el consejero para enmarcar el escenario de contracción del sector primario.
«Ha habido un comportamiento muy al alza en términos inflacionarios del precio de los fertilizantes y los hidrocarburos, que son factores esenciales en este sector y, por contra, el dinamismo del valor de la venta de sus productos no ha evolucionado al ritmo que ha evolucionado el precio de estos inputs», resumió el titular de la cartera de Economía y Hacienda.
Más allá del encarecimiento de los combustibles, el consejero recordó que hay otros factores que están repercutiendo en todos los sectores de la economía, derivados de los efectos del conflicto en Oriente Próximo. «El incremento de la inflación está disminuyendo los márgenes de los sectores productivos por el aumento de estos inputs, fundamentalmente los carburantes, pero también de las materias primas que se usan en los sectores productivos y, por tanto, ahí hay una contribución negativa», remarcó antes de destacar que «también ha deteriorado las capacidades de consumo de las familias –con un consumo en los hogares que está creciendo al ritmo del 2,1%, por debajo del crecimiento medio–».
«De no ser por este impacto de la inflación, los márgenes de los sectores productivos hubieran sido mayores, hubiéramos tenido mayor crecimiento en la agricultura y mayor crecimiento en el sector industrial, y también la demanda interna de los hogares hubiera tenido un mejor comportamiento», ahondó Fernández Carriedo.
Dentro del capítulo del saldo exterior, la contribución al PIB está en signo negativo (-0,6%) porque «las importaciones están creciendo a un ritmo mayor que las exportaciones», valoró Carriedo en la presentación del informe de la contabilidad trimestral.
«La evolución de las exportaciones es incluso mejor de lo que podíamos haber considerado inicialmente (4,5%), pero las importaciones están creciendo por encima (a un ritmo del 4,9%), fundamentalmente por el peso muy favorable de la demanda interna, que está tirando no solamente de la producción interna propia de Castilla y León y de España, sino también tirando de la demanda interna procedente del exterior, es decir, de importaciones; pero también la formación bruta de capital, las inversiones, una parte de los bienes de equipo que compran las empresas para dotarse de mayor capacidad de producción desde el punto de vista industrial está siendo producto de importación. Y, por tanto, están creciendo las importaciones a un ritmo muy elevado», sostuvo el consejero para explicar por qué están aumentando más las importaciones que las exportaciones y, por tanto, el porqué del retroceso en la contribución del saldo exterior.
«No obstante», continuó el consejero de Economía y Hacienda, «el volumen global de exportaciones es bastante mayor en Castilla y León que las importaciones», con lo cual «seguimos con un saldo comercial positivo».
Respecto al gasto en consumo final, creció un 2,3% en este segundo trimestre (2,5% en el anterior), donde el gasto en consumo final de los hogares creció en menor medida en este periodo que en el precedente (2,1% y 2,2%, respectivamente) así como el gasto de las administraciones públicas (2,9% y 3,1%, respectivamente).