Diario de Castilla y León

INCENDIOS

Más de 200 cámaras vigilarán Castilla y León contra los incendios

Una red de dispositivos instalados por la Junta en las zonas de monte ayudarán a combatir los fuegos desde 2027

El técnico de Fundación de Patrimonio natural y responsable del proyecto de cámaras de videovigilancia par los incendios forestales.

El técnico de Fundación de Patrimonio natural y responsable del proyecto de cámaras de videovigilancia par los incendios forestales.Miriam Chacón ICAL

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Diario de Castilla y León | El Mundo
Valladolid

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Lo que comenzó siendo un proyecto experimental en Soria en el año 2006, con la instalación de una cámara de videovigilancia en el monte, se ha convertido en la actualidad en un arma más de la Consejería de Medio Ambiente para luchar contra los incendios forestales, así como en los ojos de los responsables de coordinar las tareas de extinción de los grandes fuegos desde los puestos de mando, pero también de los distintos centros provinciales donde se toman las primeras medidas ante cualquier conato.

Tras el dispositivo de Soria, en años sucesivos se instalaron otros en la comarca zamorana de Sanabria y en El Bierzo (León). Una vez analizada y reorientada esta fase experimental, a partir del año 2022 se decidió implantar en todas las provincias. Este año se cerrará con 160 cámaras repartidas por los montes de la Comunidad, con el objetivo de alcanzar en 2027 las 204, algo que permitirá tener visión directa de más de la mitad de todo el territorio de Castilla y León, ya que estos ‘ojos’ cuentan con potentes ‘zoom’ capaces, a 30 kilómetros de distancia, de detectar el movimiento de un vehículo. En total, cuando el próximo año se complete el despliegue, la inversión total habrá ascendido a 7,7 millones de euros.

El ingeniero forestal Juan Barroso, técnico de la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León y responsable de la implantación de este sistema, explica que, tras la fase experimental, se comprobó la eficacia y las ventajas de un sistema que, además de funcionar todo el año, viene a complementar y reforzar el trabajo que realiza el personal de las torres de vigilancia. “No se trata de sustituir a los vigilantes, al contrario, se trata de complementar su trabajo y de sumar esfuerzos en la misma dirección”, matiza Barroso.

Así, indica que en una vez recibida la alerta de un posible incendio por parte del 1-1-2, de los propios vigilantes de las torres, de agentes medioambientales o por cualquier otro canal, los responsables de los centros provinciales de mando tiene la posibilidad de tener imágenes en tiempo real del fuego, algo clave para saber si se trata de una falsa alarma y, de esta forma, no tener que movilizar medios. En caso contrario, gracias a las cámaras, los técnicos geolocalizan el lugar del incendio, su intensidad y, en función del viento, la dirección en la que se mueve, movilizar medios, sobre todo si el fuego se encuentra cerca de una población.

Además, en las tareas propias de extinción permite realizar un seguimiento de la evolución, factor fundamental para mejorar el nivel de coordinación de los distintos medios, y una vez controlado, es un aliado clave para alertar, como ocurrió estos días con el megaincendio de Burgohondo (Ávila), de posibles reactivaciones.

Al mismo tiempo, las grabaciones de estas cámaras, que para un radio de acción de 25 kilómetros cubren hasta 196.000 hectáreas, se convierten en un material didáctico de primer nivel para la formación que se imparte desde el Centro para la Defensa contra el Fuego (León). En este sentido, Juan Barroso indica que las grabaciones también permiten a los técnicos de la Consejería de Medio Ambiente estudiar a posteriori la evolución de los incendios y analizar los aciertos o errores que se cometieron durante las tareas de extinción.

Este sistema, empleado por comunidades autónomas como Galicia, La Rioja o Canarias, también desempeña una función disuasoria, ya que sus grabaciones se ponen a disposición de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado que investigan las autorías de los fuegos. Además, en cumplimiento con la Ley de Protección Datos, en cada antena o torreta donde están instaladas las cámaras se han ubicado carteles informativos en los que se advierte de su presencia y del peligro de incendios.

Red de comunicación

Todas las cámaras del sistema conforman una red de telecomunicaciones de alta capacidad que está conectada con la Fundación Centro de Supercomputación de Castilla y León, desde donde se gestionan todas las cámaras de los sistemas provinciales y, desde su sede de León, se conecta con la red interna de la Junta, lo que permite el acceso a las imágenes de las cámaras también desde del Sistema de Información de Incendios Forestales (SINFO) de la Consejería de Medio Ambiente.

Para Juan Barroso, esta digitalización del medio forestal, que en el futuro se podría reforzar con la incorporación de ‘software’ de Inteligencia Artificial capaces de detectar por si solos la presencia de humo, es un paso más para luchar contra los incendios forestales. “Se trata de aplicar la tecnología, mejorar la respuesta ante los incendios e intentar reducir los daños en nuestro medio natural”, sentencia.

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